LA CARA Y LA CRUZ DE EL NUEVO ADAN

El Miedo, es precisamente aquello que nos hace humanos
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Anoche era incapaz de dormir, supongo que como muchos de vosotros debido a la juerga de Noche Vieja. Uno se levanta tarde y después por la noche no hay quien se duerma. Dando vueltas en la cama, con los ojos cerrados me venían miles de pensamientos de inseguridad e incertidumbre, de miedo a lo que pudiera pasar este año o justo después de las fiestas. Estas fechas navideñas no me gustan, porque siempre me recuerdan situaciones difíciles a nivel familiar y a nivel de pareja, que he vivido en años anteriores, cosas que siendo realista conmigo mismo y mirándome honestamente al espejo, no creo que haya superado del todo. Eran las 2:00 de la madrugada todavía y estos fantasmas del pasado lejano y cercano seguían dándome vueltas, y haciéndome sentir un miedo más profundo del que pueda dar “El Hombre del saco”. Te estoy hablando de un miedo vital, el lastre del pasado que a veces tan difícil es de digerir y que preferimos guardar en el trastero de los recuerdos, porque cada vez que aparece es como volver a vivir aquellas experiencias que aunque ya han pasado, todavía cuando aparecen en un momento así antes de dormir en la más absoluta soledad con uno mismo, cuando no hay nadie mirando, cuando no estás haciendo nada, simplemente estás tú.

Por esta misma razón, porque precisamente en estos momentos de soledad no hay máscara que valga, hace tiempo que decidí quitarme la máscara de infalibilidad delante de vosotros para que nadie piense que el miedo, la incertidumbre y la inseguridad desaparecen de buenas a primeras de nuestras vidas como por arte de magia, por más auto-convicción, sugestión o dominio de nuestra propia vida, que hayamos ido ganando poco a poco en este camino de aprendizaje. Es una batalla continua, los miedos de ayer que superaste, serán otros el día de mañana. Eso es señal que de alguna forma estás creciendo, cuando tus miedos cambian.

De pequeño temíamos a la oscuridad, al matón del colegio, pero hoy le tememos al paro o a la ruina económica. Cuando tengas hijos te preocuparás de ellos y tu miedo será que les pase cualquier cosa. El miedo es precisamente aquello que nos hace humanos. Hay días mejores que otros, hay días en los que te sientes fuerte y capaz de superarlo todo y hay días en los que el miedo o las reminiscencias del pasado, se aparecen como fantasmas nocturnos para recordarte que eres humano y que efectivamente no eres perfecto ni infalible.

Es la cruz de nuestro nuevo Adán ¿Cuál Cruz? podrás decir si me estás pintando desde hace tiempo un modelo de hombre Nuevo infalible, UN NUEVO HOMBRE INTEGRO, CONGRUENTE, INTELIGENTE, AUTÓNOMO, INDEPENDIENTE Y DE ALTO ESTATUS. Si, pero para poder hacer esto realidad hay que encarnarlo en un hombre de carne y hueso, con sus circunstancias, fortalezas, miedos y debilidades. A esto voy precisamente, al modelo: se trata de un modelo y realmente de un hombre ideal que todavía no existe hoy, pero que partiendo de cero, hemos de tratar de encarnar en la medida de nuestras posibilidades. Para poder aprender y poder recibir es necesario partir con las manos vacías y aceptar la propia pobreza, miseria y lastre que albergamos en cada uno de nosotros.

Te diré por qué: El que piensa que lo sabe todo, aparte de mentirse a sí mismo, no es capaz de aprender y de mejorar porque no se ve necesitado de ello. En cambio, el que sabe desde donde parte realmente, tiene las manos vacías para poder llenarlas y para poder asimilar algo nuevo, para poder seguir un modelo, una idea, a la que quizás nunca se pueda llegar del todo por nuestra propia condición humana, pero empezará a caminar en esa dirección, a la de aspirar a ser el hombre que siempre ha querido ser. Mientras te sigas viendo humilde, me refiero a sinceramente humilde, serás capaz de aceptar el renovarte continuamente.

¿Qué pasará mañana? ¿Ella me seguirá queriendo? ¿Conservaré mi trabajo? ¿Podré seguir pagando el piso? ¿Podré ser padre? ¿Se cumplirán mis planes? ¿Tendré salud? ¿Viviré lo suficiente para poder realizar todos mis sueños? Nadie puede asegurarte la respuesta a ninguna de estas preguntas, ni a ti, ni a mi, por más seguro y confiado que estés con tu vida y tus capacidades. Lo único seguro y con lo único que realmente puedes contar es con tu cabeza, tu voluntad y tu capacidad de adaptación… Que es realmente lo único que necesitas para vivir dignamente, todo lo demás viene y va, es el escenario donde nos movemos como actores protagonistas. Sabiendo esto, pase lo que pase mañana, sabrás que tú eres el que lo va a vivir y el que lo superará de una manera u otra, de la mejor forma que entiendas, porque nadie te puede sustituir.

Un fuerte abrazo.


Arcángel.
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