MATAR AL "QUIERO Y NO PUEDO" O PERDER EL TREN

Están resultando unas Navidades muy frías y áridas, mucho más de lo que yo pensaba. La venida de estas fechas acompañadas por el frío y en gran medida por una soledad conveniente aunque no del todo deseada, prácticamente me obliga a hacer una revisión de mi mismo. Lo cierto es que cuando me encuentro en el desierto de las emociones, es cuando quizás pueda ser más objetivo. Esta mañana cuando iba a trabajar lo he visto bien claro con una imagen: Como siempre llegaba justo a coger el tren en la madrileña estación de Príncipe Pío. Ni que decir tiene, los que hayáis pasado por ahí en invierno que es uno de los lugares más fríos de Madrid, esos andenes del demonio. Salía del metro corriendo como casi siempre y ya había subido las escaleras, cuando estaba entrando en el andén veía ya como se alejaba mi tren… En las mismas narices. El andén quedaba absolutamente desierto, con este frío de diciembre mientras el tren se alejaba. Miré el reloj y ya era tarde para esperar al siguiente, además en el trabajo no están las cosas como para llegar tarde.

Esta era la imagen: una estación casi desierta y fría, un tren alejándose y yo sin poder moverme de allí… ¿A esperar al siguiente tren? Creo que esta imagen es muy gráfica para la vida de muchos de nosotros, en la que hay momentos en los que te puedes sentir tentado de encogerte de hombros, resignarte y quedarte parado esperando a que llegue el siguiente tren. Y mientras que llega, pasando frío y sin moverte hasta que se digne a parecer alguien por ahí. Nunca lo había visto tan claro hasta el día de hoy, en el que se me ha debido quedar cara de película mala, cuando he visto al tren irse en mis narices. He mirado el reloj y quedaban unos 15 minutos para llegar al trabajo, o sea, imposible.

He ido corriendo a un cajero y he parado al primer taxi que he visto. Afortunadamente, no he tardado ni esos 15 minutos de margen en llegar, y he podido estar puntualmente. Si me hubiese quedado más tiempo esperando, la media hora tarde no me la quitaba nadie. Me gustaría traducirlo para que lo vieras mejor, he tenido que hacer un esfuerzo, que en principio no me hace gracia, puesto que no me sobra el dinero para ir cogiendo taxis, pero era eso o estar de pasmarote congelado, llegar tarde y no estar a punto. Es un ejemplo muy simple, pero es la vida misma, que en realidad es sencilla. No hay que buscarle tres pies al gato para ver reflejados en lo cotidiano, las actitudes más importantes para despertar de la incongruencia.

No quedarse encogido de hombros a veces es difícil, resignarse y conformarse a esperar para coger el siguiente tren siempre será más cómodo, pero como cada decisión que tomamos, acarreará unas consecuencias, que quizás no solamente te afecten a ti o a mi, si no a más personas. Cuando tienes la sensación de que hay cosas que no dependen de ti... Me viene a la mente la idea QUERER Y NO PODER. Si somos realistas, hay cosas que no dependen de nosotros y en las que podemos influir muy poco, como pueden ser la voluntad de nuestra pareja, las decisiones de nuestros jefes en el trabajo, que suba el euribor, que baje la gasolina, el malestar de un amigo… Cosas que no dependen de nosotros, pero que en cambio nos afectan directa o indirectamente.

En cambio hay otras cosas que sí que podemos hacer para manejarnos en el escenario que se nos presenta, y que entran dentro de nuestros grados de libertad: ser coherentes con nuestros deseos en pareja, no renunciar a nada, llevar nuestro trabajo al día, coger menos el coche si la gasolina está por las nubes, etc. Al fin y al acabo es adaptación, simple ¿Verdad? ¿De verdad ha de ser todo tan complicado? Honestamente no lo creo. El tiempo que gastamos en quejarnos, resignarnos o en encogernos de hombros, lo podemos usar en utilizar estos grados de libertad, en tomar decisiones que mejoren nuestro estatus, dentro de un escenario que muchas veces no hemos podido elegir. Entiendo que si hay que morir, hay que morir con las botas puestas.

Algo tan simple como perder el tren esta mañana… ¿Tengo que quedarme forzosamente parado sino salen las cosas tal y como las espero? Me niego a ello, al menos mientras tenga cabeza, medios y recursos. No soy una persona a la que le salga todo a la primera y que llegue y bese el santo, es más, muchas veces he tenido la sensación de que me costaba más que a los demás cumplir mis objetivos, pero de momento, la verdad es que no me va mal. A la hora de la verdad lo que se tiene en cuenta son los resultados y no el procedimiento. Ser fiel a un procedimiento, una metodología, una ideología política, unas creencias o una escala de valores, jamás te va a garantizar el éxito, o los resultados que estés buscando. Solamente te garantizará que has sido coherente, nada más.

Hay momentos, en los que te vas a dar cuenta que tu escala de valores y prioridades no te funciona, o mejor dicho, que te hacen obtener unos resultados que no son los que quieres obtener. El procedimiento puede ser correcto o incorrecto, los resultados nunca mienten. Más sencillo y con un ejemplo muy gráfico: Si sales todos los días de casa a la misma hora, coges el metro, el tren y el autobús para llegar al trabajo, un fallo o un retraso por el camino en cualquiera de esos tres puntos, puede hacer que pierdas el siguiente y que en efecto llegues tarde… Siguiendo una rutina diaria, no tienes por qué obtener siempre los mismos resultados, ya que esas variables en realidad no dependen de ti.

A diferencia de estas variables, tus valores y tu toma de decisiones sí que dependen de ti, y es en lo que realmente puedes volcarte, cambiarlos, sustituirlos, mejorarlos, priorizarlos para adaptarte al momento presente. Es la diferencia entre esperar al siguiente tren o hacer algo para que la situación cambie, saltándote tu rutina, tus hábitos, si en realidad lo ves necesario. Hay que matar al hombre viejo resignado y conformista, a aquél que se quedaría esperando sin hacer nada por poner solución a su situación, aquél que dice que ya es muy viejo para cambiar, a aquél que prefiere no hacer nada antes que equivocarse.

Un fuerte abrazo.


Arcángel.

PAGAFANTAS, UNA PELICULA ALTAMENTE RECOMENDABLE


Hace un par de días estuve con mi hermano en la premiere de la nueva película del director vasco Borja Kobeaga PAGAFANTAS, gracias a BLOGDECINE.COM. Una película que bien podría ser un perfecto remake de la adolescencia temprana y tardía, e incluso madurez de muchos de nosotros, empezando por un servidor. En palabras del propio director: Se basa en una figura que ha existido toda la vida pero que hasta ahora no había tenido un nombre tan claro. Nos referimos al amigo de la chica. Al chico que está todo el día pegado a una muchacha y que la consuela, la acompaña, la mima pero no tiene ninguna posibilidad sentimental y/o sexual con ella. Él quiere algo, pero ella le ve como un amigo, como un hermano.

Bueno, puedo confirmaros que lo clava, que vais a estar en la butaca partidos de la risa desde el principio hasta el final. Cada escena es un reflejo fiel que apuñala el sentimiento, el recuerdo y la conciencia, en especial de aquél, como quien os escribe ha jugado este papel ante una mujer por la que se ha sentido atraído alguna vez, y que por miedo al rechazo, ha preferido asumir el decepcionante rol de amigo de las chicas para estar cerca de ella. Mientras nuestra querida amiga sigue haciendo su vida y se enrolla con cualquiera menos con nosotros. En la película también se hace mención de una forma muy gráfica y detallada a conceptos clásicos como:

LA COBRA: el clásico intento de beso que consiste en ir a por todas de buenas a primeras echando la cabeza hacia delante, mientras ella lo evita curvando todo su cuerpo hacia atrás con sorpresa, debido a que no se lo espera. Suele terminar en rechazo, a menos que ella vaya muy borracha.

EL ABRAZO DEL KOALA: Abrazo tierno y amistoso que demuestra lo a gusto que ella se siente contigo dejando bien claro que eres tan bueno y tan tierno como un oso de peluche. Si recibes este abrazo, estás muerto.

HACER EL LÉMUR: Dormir con tu mejor amiga en la misma cama y que seas incapaz de ir a por ella, confía plenamente en que no harás nada porque eres tan tierno… Mientras ella duerme plácidamente sintiéndose a salvo, la cara que se te queda es la del Lémur, mamífero trepador de ojos vivos, muy vivos. Y es que con la mujer de tu vida al lado semidesnuda… ¿Quién es el guapo que se duerme?
--


Dios mío que dolor, sobre todo en una de las escenas, en la que nuestro protagonista Gorka Otxoa, que os sonará de series como Vaya Semanita o Cuestión de Sexo, tiene una conversación con su madre, la actriz Kity Manver, en la que ella le desvela el misterio: “Hay hombres a los que ves de una manera, y hombres a los que ves de otra”. Otro personaje clave, es el “tío” de nuestro protagonista a quien encarna el actor Oscar Ladoire, un PAGAFANTAS de mayor edad, que no hace más que aconsejarle, eso sí, con la mejor intención sin conseguir que pueda romper esa barrera de la amistad, de la que después es tan difícil salir.
--

--
Insisto, esta película la vas a disfrutar y mucho, pero duele… Espero que te sirva como revulsivo para no caer nunca jamás de los jamases en ese comportamiento. ¿Cómo? Nunca guardes el aguijón de tu impulso cuando estés con una mujer que te atrae. Si te comportas como un amigo, ella te tratará como un amigo, si te comportas como un hombre, ella te verá como un hombre desde el principio. De ahí que la madre de nuestro PAGAFANTAS hiciese esa fría y simple división a la hora de tener a un hombre en cuenta. Recuerda, MEJOR QUEDAR MAL, QUE NO QUEDAR DE NINGUNA MANERA.

Un fuerte abrazo.

--
--
Arcángel.

LOS FANTASMAS DE LA CAMA

Claro, claro… ¡Lo que tú digas campeón!
--
Ayer estaba tomándome unos cafés con un amigo, y como tenemos un amigo común que se nos casa en breve, pues nos pusimos a hablar del matrimonio, del sexo, de nuestras respectivas, etc. En fin, de lo que se ponen a hablar dos amigos. Le quiero mucho, pero ayer acabó exasperándome con sus récords en la cama. Por lo visto, me considera un crápula, cosa que me hace bastante gracia. Hay hombres que están constantemente hablando de números, o que parece que tienen que justificar delante de los demás cada minuto que pasan o que dejan de pasar en la cama con sus novias o con sus ligues.

Este buen amigo mío, se indignó bastante cuando él me confirmó y me reconfirmó que era de capaz de aguantar mucho (no diré cuanto para que no empecéis a compararos y a tomaros medidas de tiempo… Que ya nos conocemos) y yo simplemente le respondí: “¿Y para que quieres aguantar tanto? ¿De qué te sirve? Para contármelo a mi, supongo y poco más”. Se echó las manos a la cabeza, como queriéndome decir “Pero qué pasa… ¿Qué tu no aguantas tanto? Como se entere tu chica…”. No llevábamos ni media hora hablando y yo ya estaba saturado de tiempos, tamaños, categorías, duración, tantas o cuantas.

No quiero dar ni un solo dato de tiempo en este artículo, ni a modo anecdótico y no lo hago porque ya sois muchos los que me habéis hecho la misma consulta: ¿QUÉ PUEDO HACER PARA AGUANTAR MÁS EN LA CAMA? A lo que yo respondo: ¿CON QUIÉN ESTÁS COMPITIENDO FANTASMA? ¿A quién se lo vas a contar primero cuando batas el siguiente récord? Parece que hay muchos compañeros, diría yo demasiados congéneres nuestros, ansiosos por conseguir una meta en cuanto al sexo. Lo que yo me pregunto es si realmente, cuando alguien se plantea esto, cuando está con una mujer está disfrutando o está aguantándose la respiración para demostrar algo. ¿Qué pretendes demostrar, qué eres un machote? Se supone que cuando estás en la cama con una mujer estás disfrutando, pero no compitiendo, ni comparándote con nadie.

Hay muchos que creéis que si eyaculáis en cinco minutos sois eyaculadores precoces. Os voy a dar la definición exacta de eyaculación precoz: es la falta total de control sobre el reflejo eyaculatorio. En los casos más graves, el hombre eyacula antes de la penetración de su pareja o segundos después de hacerlo. A ver, la típica pregunta… ¿Hay algún tiempo umbral o límite para eyacular? Cada hombre tiene el suyo, no hay una tabla tipificada con tiempos recomendados, depende de tu cuerpo, de tu ansiedad por penetrar, de lo que le guste, de lo cansado que estés… Comparar números es de acomplejados. Cuanto más pendiente estés de controlar el tiempo, más ansiedad vas a tener y menos vas a estar a lo que tienes que estar y o bien… O no se te pondrá dura, o eyacularás enseguida. Que manía os entra a algunos con pareceros a Nacho Vidal, o eso o es que realmente se ve demasiado porno.

Piensa por tanto, si cuando estás con ella, lo estás realmente o si estás intentando batir alguna marca para sentirte "más macho". Yo simplemente te digo desde mi modesta opinión, que si por ejemplo, te apetece alargar un rato más el coito porque te da placer y estás a gusto, no quieres que se termine tan rápido, porque quieres seguir sintiéndola cerca, pegada a ti, porque estás muy excitado, porque quisieras que ese momento no terminase nunca, porque está imponente, porque te vuelve loco, porque hace tiempo que no la ves… Por cualquiera de todas estas razones, menos por batir una marca o llegar a un umbral ¡POR FAVOR! Simplemente sal un ratito de su vagina y juega un poco con el resto del cuerpo, disfruta, juega, pásatelo bien por favor, cambia de postura si te apetece, fuera o dentro ¡Da igual! Desde luego una mujer tiene muchos “juguetes” con los que jugar como para limitarse a uno solamente.

Salud a todos y un fuerte abrazo.


Arcángel.

EL VALOR DEL FISICO

Imagen cedida por Lucía Ojeda

Hace poco uno de vosotros me pidió que hablara del tema físico. Lo haré desde mi experiencia y a la vez teniendo en cuenta que quien os habla es muy "del montón" físicamente hablando, y que además no es algo a lo que le preste una especial atención, en cuestiones de gimnasio, como ya habréis podido comprobar los que me conozcáis en persona o hayáis visto alguna foto mía circulando por ahí. Como curiosidad os diré, que un miembro bastante reconocido de la Comunidad de Seducción Española, me dijo hace algún tiempo cuando salíamos a ligar, que prefería salir con compañeros menos agraciados que él físicamente, ya que daba por hecho que las chicas iban a prestarle más atención al que tenía mejor físico por sistema. Obviamente, no me puedo poner bajo la piel del hombre guapo irresistible, ni tampoco quiero tratar este tema con generalidades, por eso me sitúo como sujeto en este experimento.

Para esto tengo que empezar a hablar de VALIDACIÓN, en las distintas épocas en la vida de un hombre, que como ya os he dicho no es especialmente agraciado físicamente. Precisamente por esto, me resulta muy difícil aislar el físico del conjunto total, ya que cuando seduces NO SE TRATA SOLAMENTE DEL FÍSICO, hay que considerar todo el conjunto. El físico llama la atención, pero no es determinante, puede pesar más o menos SEGÚN LA PERSONA, pero tomarlo como valor de referencia, insisto, es un error.

PUBERTAD: Empecemos por la crisis de identidad y una necesidad de validación ajena prácticamente constante. Aquí el pequeño Arcángel, es un adolescente inseguro, con la cara llena de granos, tímido, infravalorado por sí mismo y que nunca ni si quiera ha besado a una chica. No me veía normal, ya que todos mis amigos eran más altos que yo, por aquél entonces estaba bajo tratamiento endocrino, debido a mi baja estatura y a un ligero sobrepeso. Me limitaba a estudiar, a ir a la academia y a ver la tele por las noche. Una vida social sin pena ni gloria, dedicada casi exclusivamente a los estudios. De vez en cuando salía con mis amigos, pero al ser más bajo que el resto, y más aniñado físicamente, siempre tenía problemas para entrar en las discotecas. No bebía ni fumaba, por eso mismo muchas veces optaba por quedarme en casa, ya que mis amigos si que lo hacían.

Este patito feo se cuestionaba prácticamente todo lo referente así mismo, tenía el centro de mi valor en la opinión de mis amigos y de las chicas. Pretendía a toda costa gustarles a ellas y me encuadraba bastante en el marco CALZONAZOS MARCA DISNEY de autoestima cero, siendo bueno, disponible, accesible… Simplemente porque no me veía tan guapo, tan alto o tan fuerte como el resto, trataba de compensar, buscando constantemente validación que me quitara el complejo de inferioridad en cuanto al físico que tenía. A todo esto se añadió un acné virulento que tardó tres años en curarse, y que cada vez iba a peor. Esto definitivamente, me sacó del mercado, ya que ni si quiera quería salir al instituto o a la calle, ya que cuando lo hacía veía reflejado en la mirada de los demás, lo que llevaba en la cara. Ya hablando de chicas, si antes había cero, ahora era en negativo. Trataba por todos los medios de ser el mejor en lo que podía hacer, ya que no podía contar con el factor físico para llamar la atención de ninguna chica, pero bueno… Como si no existiera.

ADOLESCENCIA TARDÍA: Se me empezó a curar este acné virulento y empecé a salir con los amigos de mi hermano, a dejarme el pelo largo, a beber y a volver a casa a horas indecibles. Aquí encontraba validación por parte de este grupo, mis amigos del barrio, y de hecho, ahí estaba centrada mi seguridad. Seguía sacando buenas notas porque cuando había exámenes me retiraba como un monje a estudiar, pero empecé a ligar con las primeras chicas. En este grupo, éramos todos muy “machotes”. Un día sin hacer nada, por lo visto le gusté a una y se me tiró encima literalmente. Nunca me había pasado algo así y de momento recibí toda la validación habida y por haber que necesitaba, para sentirme hombre. Llevaba el pelo largo, seguía siendo buena gente, pero estaba más seguro, estaba de mejor humor, socializaba más y el hecho de pertenecer a un grupo me subió mucho la autoestima, me validó. Así que seguí en la línea.

Pocas semanas más tarde, otra chica se me volvió a tirar encima literalmente… Si, literalmente encima y sin darme ocasión a decir si o no, prácticamente me violó. De nuevo no había hecho absolutamente nada por gustarla, ni a ella ni a la anterior, pero me empezaba a sentir diferente y empecé a coger un marco mental de “Soy el puto amo porque las tías vienen por mi”. Me llegué a ver hasta guapo, fíjate lo que te digo, pero todo era porque yo lo creía, NO PORQUE FUESE ESPECIALMENTE GUAPO. En esta época la validación la recibía por mi aparente éxito con las chicas, mis primeros pinitos con las mujeres.

UNIVERSIDAD: Ingresé en una escuela de ingeniería y me volví a encerrar en los libros y en las academias. El tema de las chicas pasó a un segundo plano. Eso sí, me enamoré de una en esa misma universidad, pero ella se enrolló con uno de mis mejores amigos, eso sí, más alto, más chulo y más guapo… Volvieron mis fantasmas del pasado y creyéndome menos físicamente hablando, por compararme con los altos y guapos, volví a convertirme en un NICE GUY. Salía con un amigo de vez en cuando a ligar, pero yo no ligaba nada, absolutamente nada. También me comparaba con él, que si era objetivamente guapo y cachas de gimnasio. Al poco conocí a unos misioneros católicos y mi escala de prioridades cambió por completo. Empecé a pensar en otras cosas. Supongo que en esa comunidad religiosa volví a encontrar de nuevo la validación que había perdido.

Aquí voy a ser bastante cruel, había poca gente guapa o físicamente atractiva dentro de esta comunidad religiosa. Se podría decir que allí yo era de lo mejorcito, había muchas chicas a las que conocer, pero era otro rollo. Allí mi baza, era que yo era bastante diferente al resto de los chicos o de los misioneros, o sea… No era un mojigato, hablando claro y en un país de ciegos, el tuerto es rey. En este caso mi validación en cuanto al físico, venía de compararme con el resto de este círculo, ya que en este sentido allí nadie cuidaba demasiado su aspecto y no era difícil resaltar. Fue allí donde conocí a mi primera relación seria.

EDAD ADULTA: Después de haber vivido un poco, tengo que decirte que el físico merece la atención justa. Un buen físico es síntoma de buena salud, me gustaría que lo enfocases así, pero que en ningún caso, bases tu juego en él o creas firmemente que tu atractivo depende de ello. ¿Soy un hombre afortunado? Pues si y no: lo cierto es que siempre he estado con mujeres muy atractivas, pero como diría mi padre, ha sido por “echarle huevos” y no desanimarme cuando no me salía a la primera, siendo insistente, directo y siempre correcto. Cuando peor me ha ido ha sido cuando no he mostrado mis verdaderas intenciones o he actuado de forma que no quería que se me notase. No por arreglarme mucho o por haber ido al gimnasio, o haber salido más o menos afeitado, o con el pelo más corto o más largo, he ligado más o menos.

Simplemente veo el físico como un factor más, y hablar del físico de forma aislada, como ya puedes ver me resulta difícil, sin asociarlo a otros valores. El carisma, es mucho más poderoso que el físico, para que lo entiendas, y el carisma precisamente lo da la congruencia, en conjunto con todos tus valores y tus facetas cuando eres consecuente con tus deseos, voluntad e intenciones. Mira, para que me entiendas, cuando entro en un local, no llamo la atención, ni mucho ni poco, soy uno más. Pero a menos que lleve una ropa concreta, o quiera efectivamente llamarla. Me gusta mucho vestir de negro, de blanco, vestirme de forma ambigua, los complementos… Pero es que eso tampoco es físico, pero me diferencia, porque es mi estilo, mi carisma, mis colores… Es más, y para que te rías un poco, el otro día fui a una fiesta con ella y me arreglé a conciencia. Ella estaba guapísima, perfecta, conjuntada, preciosa… Y me dio mucha rabia que no me dijera nada en cuanto a lo “guapo” que me había puesto. Reventé y le dije: “¿Cuándo me vas a decir lo guapo que vengo?”. De hecho estaba buscando esa validación, la puta validación que nace siempre que se impone la presencia sobre el contenido, y que además, da muy poco resultado.

En otra ocasión los dos estábamos en un sitio bastante más fashion, lleno de mujeres de pasarela por doquier, de las de girar el cuello a rosca y es que… No había ni una sola fea. La actitud en el garito era de mirarse todo muchísimo, pero estaba todo el mundo callado. Se veía como todo el mundo se comparaba y comentaba con todo el mundo que si este va así, que si esta está operada, que si este está ciclado… Pero la gente no interactuaba entre si, no se mezclaba. En ese contexto concreto de apariencia, belleza y frialdad, el físico parecía más una barrera que algo que favoreciera la comunicación.

Rescato un fragmento de El Duque, dentro del artículo INTELIGENCIA, FISICO, PERSONALIDAD Y ESTATUS en el que dice lo siguiente: Podemos distinguir dentro de esta categoría diversas cualidades, en concreto las más valoradas son una mirada expresiva, presencia y después todas las demás partes del cuerpo que se os puedan ocurrir pues hay diversidad de gustos, fetichismos y opiniones. Pero siendo destacable, por tanto esa preeminencia que se le da a la mirada y a la presencia, que tiene más que ver con la elegancia, postura y determinación que con la belleza en si. A lo que yo respondo AMÉN.

Claro que los chicos guapos ligan, claro que es bueno ir al gimnasio… Y que además, gusta gustar… Jamás diré lo contrario. Pero tener el físico como valor, es algo que siempre te va a limitar muchísimo, si quieres emplearlo como baza de seducción, ya que te hace directamente dependiente de la validación ajena ¡ojo! Solamente lo digo si tratas de usarlo como baza de seducción. El físico que tienes es el que es, ni más ni menos, no lo has podido elegir, puedes mejorarlo en parte pero te ofrece un solo escalón de entre todo el camino. Estamos hechos de más cosas aparte de carne, sangre y músculo, y todo juega.

Un fuerte abrazo.


Arcángel.

LA CULPA NO SOLO ES DE PAPÁ, por CARLOS MORENO CÓRDOBA

Artículo original y comentarios en Blog Ciudadano TV - ELMUNDO.es/Blogs
--

Canpaña DGT Cinturón delante y detrás siempre
--
Hace ya algún tiempo que hemos emprendido el camino hacia la igualdad de género. Un camino en el que habrá hasta semáforos para ellos y, para ellas; para vosotros y para vosotras, que ahora hay que matizarlo para no herir sensibilidades. Absurdo pero, vale.
--
Lo que ya no me gusta es el último anuncio de la DGT:
--
Un niño llamado Mario está en la cama de un hospital con un traumatismo craneoencefálico porque su padre, apesadumbrado en una silla del hospital, es señalado como culpable porque no tomó las medidas de seguridad necesarias para que su hijo no sufriera daños en un accidente de tráfico. Se le señala como un maltratador. Seguidamente, es una mujer -se presupone la madre del niño- la que mira al padre con reproche.
--
Y digo yo: ¿A los de la DGT no se les cae la cara de vergüenza? Yo vivo al lado de un colegio y son las mamás las que incumplen (lo mismo que los papás) las normas más elementales para transportar a los niños. ¿Por qué el maltratador siempre ha de ser el hombre? (Al padre se le considera maltratador en el anuncio).
--
¿No tiene nada que decir ahora la ministra de igualdad? He enviado una carta al Ministerio del Interior quejándome sobre este asunto para que modifiquen el anuncio porque SON LOS PADRES INDISTINTAMENTE, y no sólo el padre quien es un imprudente, haciendo mención expresa a que, ni mucho menos y por fortuna, son todos los padres imprudentes.
--
Un saludo y gracias.
--
COMENTARIOS AL ARTÍCULO

EL SACACORCHOS

Ella se empeña en “abrir la botella”
--
Estaba dándome un paseo por uno de mis blogs preferidos, PRIMAVERITIS y leyendo el artículo LOS HOMBRES SON DE MARTE..., me encontré con un diálogo la mar de interesante entre Prima, nuestra protagonista y Sibarita, su amante. Es un excelente ejemplo de lo que yo llamo el SACACORCHOS: Los intentos persistentes y continuados que ejerce la mujer sobre el hombre, para hacerle exteriorizar y compartir emociones, forzando la comunicación verbal cuando el hombre, está en silencio, retirado o pensativo. Y al igual que cuando tratas de abrir una botella con un sacacorchos, después de haberla agitado... Sale todo de golpe y de mala manera. Esta situación suele tener como fruto, que debido a la insistencia femenina en que el hombre se abra, éste reaccione de forma agresiva, o se cierre aún más al diálogo. Como verás, te sonará a la típica discusión de pareja, que puede nacer de un ¿En qué piensas? ¿Por qué no me hablas? ¿Qué te pasa?.

Cuando el hombre responde que no pasa nada, o que no quiere hablar, o simplemente no responde, la actitud de ella se vuelve más insistente, porque cree erróneamente, que el hombre necesita compartir en ese mismo momento aquello que le ronda por la cabeza. Ella interpreta que si el hombre está en silencio, ha de ser necesariamente por algo malo. Aquí tenemos la conversación:

- ¿Qué te pasa Sibarita?
- Nada.
- ¿Qué te pasa?
- Estoy fatal y no te lo quiero contar, pero no pasa nada, no va contigo (nota para no iniciados, eso significa bronca gorda con su mujer).
- Anda, ven a mi casa.
- No puedo, me sentiré culpable y es peor, tengo que solucionar esto yo solo, por favor distráeme con tonterías.
- Pues si no quieres contármelo y no quieres venir, adiós, no estoy de humor para hacer de titiritera.
- Prima, ¿que te pasa? ¿te has enfadado? vuelve, por favor.
- No, quieres estar solo, pues hazlo (nota para no iniciados, eso significa bronca gorda conmigo).
- No quiero estar solo.
- Tú quieres encerrarte en tu rincón a lamerte las heridas, y yo quiero compartir cosas contigo, son dos deseos incompatibles así que mejor dejamos de argumentar.

¡Qué manía tenéis con el SACACORCHOS! A ver cuando os enteráis, que NO NECESITAMOS COMPARTIR ESE TIPO DE EMOCIONES SIMPLEMENTE, PORQUE NO ARREGLAMOS NADA CON ELLO, es así de simple, de básico y de fácil. Si no arreglamos nada, entonces… ¿Para qué? Y venga, y venga, y venga… ¡Qué NO! Desde luego, aparte de la preocupación que él pueda tener en mente, de ahí su silencio, NO ES MOMENTO PARA EMPLEAR CHANTAJE EMOCIONAL y hacer el montón más grande. Ese silencio es necesario para él: ASÚMELO.

Entonces, él suelta una bordería, o un “No quiero hablar” o un “Déjame en paz” o lo que sea, siendo la reacción de ella el reclamo, el enfado o la insistencia… La verdad es que en este sentido, la mujer es muy poco tolerante ante esta necesidad de “meternos en la cueva” del varón, simplemente, porque no la entiende. Ella reaccionaría hablando y compartiendo aquello que le ronda por la cabeza, y por ende piensa, que el hombre actuaría igual. En el ejemplo vemos como él, le pide distracción y ella lo rechaza. Esto es importante: Si el hombre te pide distracción, es porque obviamente la necesita. Necesita tener la mente despejada. Recordad queridísimas evas, que somos básicos y directos, no pretendemos que adivineis nuestras necesidades, no funcionamos igual. Si tenemos una necesidad y la verbalizamos, es porque realmente la necesitamos.

En cuanto a esto, alguna se sorprenderá y dirá “¿Pero acaso tienen más necesidades que el sexo?” Pues si, queridas evas, soledad y sosiego cuando hay problemas, para tener la cabeza despejada para poder solucionarlos sin ruidos y sin otra voz que nos distraiga. En ese momento, os aseguro que dejarle tranquilo es mucho más efectivo que quererle sacar las emociones con el SACACORCHOS. Señoritas, estén tranquilas, que ya volverá y te lo contará él si le sale de dentro. Pensad que eso es mucho más valioso que intentar sacárselo a la fuerza, HA DE SALIR DE ÉL EL CONTARLO, así que guarda el sacacorchos para las amigas.

¿Las penas con pan son menos….? ¿Compartidas a medias…? Perdonad… Las penas siguen estando ahí si no haces nada para evitarlo, no necesitamos hablar por hablar, entended eso porque es una necesidad, es así como lo percibimos y si no lo respetáis, vais a seguir teniendo las mismas respuestas o una ausencia mayor de comunicación por parte del varón. HAY VECES QUE NECESITAMOS NO HABLAR, SIMPLEMENTE ESO. No quiere decir que os queramos menos, ni que estemos ocultando nada, simplemente necesitamos pensar. Aprendéroslo bien y vuestras relaciones irán mucho mejor.

Un fuerte abrazo.


Arcángel.

LA MIRADA: INVITACION AL ABORDAJE, por LUCIA OJEDA

Imagen Cedida por Lucía
--
Mis ojos me delatan. Jugar con la mirada es uno de los juegos de seducción más entretenidos en el mundo adulto, y no peco de modestia si reconozco que tengo unos ojos, que de verdad pueden dar mucho juego y que a la vez expresan mucho.
--
Cuando alguien nos gusta, es inevitable dirigirle la mirada. Ésta es una buena táctica para personas tímidas, puesto que no es un acercamiento directo. Con el juego de miradas es fácil saber si existe feeling con la otra persona, en mi opinión es bastante discreto y elegante. Si el sentimiento es recíproco te devolverá la mirada, notarás algo que te impulse a acercarte a esa persona de forma física, sin miedo a ser rechazado.
--
Personalmente cuando un chico me gusta, le invito a mí con la mirada… Él decide entrar en el juego, o por el contrario ignorarlo. Así que si te miro y te aguanto la mirada lo suficiente, deja de dudar y ven a por mi, ninguna mujer mira casualmente o por accidente. Cuando se trata de una persona a la cual no conoces, la mirada sirve para romper el hielo y tener un primer contacto. Me hace reír, el saber que muchas veces pensáis que sois vosotros los que dais el primer paso, por eso me gustaría que os lo tomarais como un desafío.
--
Cuando miro a un chico que me gusta, le aguanto la mirada o le sonrío. Si él se queda allí plantado mirando y no viene ni si quiera a decirme un simple “Hola”, sinceramente me siento decepcionada. No entiendo por qué muchas veces no os atrevéis, o le dais tantas vueltas, tanta parsimonia, tanta táctica, tanta técnica y tanto “que no se me note” indirecto… Si una chica te mira, con esa mirada puede invitarte o rechazarte. Si te invita, no lo pienses dos veces y ve a por ella. Si te rechaza con la mirada, te lo va a poner difícil, o va a pensar que eres un plasta, o que no sabes leer las señales, eso no te lo niego… Pero a las chicas nos gustan los hombres que tienen al menos el valor suficiente para ir de verdad, el resto, es como si no existieran.
--
Otra situación sería conocer a la persona a la que diriges tu mirada, en este caso, un cambio en tu forma de mirarle puede ponerle en alerta, porque quizás esté acostumbrado a que le mires de una forma más común, amistosa, normal… Quien te conoce bien, sabe que según le mires puedes estar cansado, feliz, triste, alegre o… Durmiendo ¡jejeje!
--
En cualquier caso, la mirada es y será uno de los juegos de seducción de todos los tiempos, aprovéchala… Pero no te quedes en mirar y ¡Haz que algo suceda!
--
Un beso a todos.
--
--
Lucía
Equipo P&R

HORMONAS: LA SANGRE NUNCA SE EQUIVOCA, por IONA TSUNG

--
Imagen cedida por Lucía
--
En realidad, no existen hormonas del amor, la mayoría tienen varias funciones normales en nuestro organismo y se eleva su concentración cuando una persona está enamorada. Las que se han encontrado relacionadas con la fase de enamoramiento son:

1-TESTOSTERONA, la hormona del deseo sexual: La hormona masculina por excelencia responsable de los caracteres masculinos, también aparece en menor cantidad en las mujeres, entre otras funciones se ocupa de estimular el deseo sexual en hombres y mujeres.

2-ESTRÓGENOS, la hormona de la reproducción: Existen más de treinta tipos de estrógenos en las mujeres, el más abundante es el estradiol que se produce en los ovarios femeninos y aumenta con la menstruación. En las mujeres son las hormonas responsables del ciclo de la ovulación y cuando se alteran suelen afectar a la fertilidad femenina.

3-ENDORFINAS, las hormonas del placer: Las endorfinas son opiáceos naturales secretados por la hipófisis que producen sensaciones de bienestar y euforia. Son las responsables de que olvidemos comer y dormir y ser inmunes al cansancio físico cuando alguien especial aparece en nuestra vida. El nivel de endorfinas también aumenta con la luz, el ejercicio, determinados alimentos y la práctica de sexo placentero.

4-OXITOCINA, la hormona del orgasmo y la satisfacción de la monogamia: La oxitocina es conocida como la hormona inductora del parto porque esta hormona se segrega en grandes cantidades en el momento de la dilatación y de las contracciones en el útero que conducen al comienzo del parto en las mujeres. Pero, la oxitocina también es responsable de movimientos rítmicos del útero que se producen durante el orgasmo y se asocia a la felicidad y a la vida amorosa inicial de una pareja.

5-FEROMONAS, el olor de la persona amada: Cuando decimos "me da en la nariz que tal persona es?" parece que son las feromonas las sustancias que provocan que nos guste o nos disguste alguien a primera vista. Las feromonas son objeto de muchos estudios porque son responsables de la atracción amorosa entre los animales, y los perfumistas investigan el efecto de los olores para provocar el deseo sexual en humanos. Las feromonas hacen que cada persona tenga un olor corporal diferente, por eso los perros rastreadores son capaces de seguir la pista a un individuo, oliendo ropa usada por él. Los seres humanos no tenemos un olfato tan privilegiado pero parece que, de forma inconsciente reconocemos y reaccionamos al olor de la persona amada por la presencia de feromonas sexuales en el sudor y secreciones corporales, principalmente en las zonas genitales. También se sabe que las feromonas presentes en el sudor femenino son responsables de que las mujeres que viven juntas lleguen a sincronizar sus ciclos sexuales y ovulen y tengan el periodo al mismo tiempo. En el sudor de los hombres aparece una sustancia llamada androsterona similar a la que producen las trufas y reconocen los animales que las buscan (cerdos y perros).

6-La DHEA, hormona del emparejamiento: La responsable de que una persona en particular nos guste, es la dehidroepiandrosterona o DHEA, ya que se encarga de producir las feromonas y de la elección de pareja. Curiosamente, es la hormona más abundante en hombres y mujeres y parece que es la hormona responsable de la juventud porque su concentración disminuye un 3% con cada año que cumplimos, y en la vejez sólo tenemos un 10-20% de DHEA. Es una hormona esteroide producida en las glándulas suprarrenales que sirve base para producir estrógenos y testosterona. Tiene muchos efectos saludables para el organismo:
--
- Provoca el aumento de la masa muscular y de la fuerza,
- Mejora el sistema inmunitario,
- Sube el estado de ánimo,
- Recarga la energía,
- Actúa como afrodisíaco natural,
- Mejora la memoria,
- Disminuye el riesgo de cardiopatías, cáncer, osteoporosis, diabetes, cansancio,
- Es antidepresiva y mejora las enfermedades derivadas del estrés.

7. FEA, la hormona del amor a primera vista: Cuando te enamoras la feniletilamina o FEA se eleva y produce un efecto parecido a las anfetaminas, tu energía se desborda, sientes placer, optimismo y excitación, idealizas a la persona elegida y solo con pensar en ella, se acelera el metabolismo y disminuye el apetito. La FEA es una hormona que varía con nuestros estados de ánimo. Actúa junto a las feromonas en la atracción entre sexos. Responde a estímulos visuales provocando la atracción a primera vista o flechazo. Se la considera antidepresiva y su concentración aumenta con las novelas de amor, las películas románticas, artículos eróticos y la música. El chocolate y las rosas contienen FEA en altas dosis, es el motivo de que los bombones y las rosas sean regalos tradicionales entre enamorados.

8. DOPAMINA, la hormona que produce adicción al placer: Si cometes actos impulsivos y pasionales cuando caes en las redes del amor, no te preocupes siempre puedes alegar que estabas bajo los efectos de la dopamina, un neurotransmisor encargado de los mecanismos de refuerzo y repetición de las acciones que nos procuran placer por lo que puede provocar adicción y se asocia a la dependencia a drogas, alcohol y tabaco. La dopamina provoca conductas irracionales y aparece en alto nivel en las personas muy vitales, motivadas y amantes de las situaciones de riesgo. Parece que las personas adictas a la dopamina son incapaces de mantener relaciones estables y van de flor en flor, sin comprometerse. Necesitan las sensaciones que producen los primeros momentos de una relación y cuando se acaba el ¿subidón? hormonal, pierden el interés por su pareja y buscan nuevas experiencias.

9. SEROTONINA, la hormona del amor para siempre: Cuando una pareja lleva más de tres meses, se acaba la fascinación inicial y las hormonas anteriores empiezan a disminuir y aparecen otras sustancias como la serotonina, responsable de las sensaciones de tranquilidad, paz interior, seguridad y placidez que caracteriza a las parejas estables. Cuando dejamos de ver al ser amado como una persona fascinante y sin defectos y empezamos a apreciar los beneficios de una relación estable, menos pasional y más llevadera con la vida diaria. Si la pareja tiene futuro, la pareja va dejando a un lado los ideales y empieza a construir un futuro en común. Cuando una pareja es inestable puede deberse a incompatibilidad de caracteres y la pasión no es suficiente para mantener la relación en el tiempo, aparecen las discusiones, los problemas y tras un periodo de tiempo variable sobreviene la ruptura de la relación. Los antropólogos explican la aparición de esta hormona en la evolución como un mecanismo para mantener la especie. El amor a primera vista provoca la atracción sexual y el coito, y las parejas que se mantienen estables tienen más probabilidades de tener hijos y cuidarlos juntos protegiéndolos durante la larga infancia de la especie humana.

CARTA A MI AMIGO DUQUE

Buenas sean amigo mío:

Entre los cambios en el trabajo asemejados a una tempestad que derriba a los árboles grandes y en cambio deja tranquila a la hierba afirmada al suelo, moviéndola y meciéndola pero sin arrancarla, apenas tengo tiempo de nada. Escribir ahora es un lujo que muchas veces el cansancio no puede evitar, otras el cansancio y el desánimo, me obligan a aplazar para el día siguiente.

Pues creo que por pasarme, no me ha pasado nada… Ni malo ni bueno. Es más, tengo la sensación de que todo pasa a mi alrededor a las personas que más me importan. Lo único de lo que me puedo quejar es de la maldita pasta… Me acaban de pasar los gastos del fin de semana de la sesión de fotos del mes pasado, y mi cuenta bancaria se ha vuelto a quedar tiritando. Hacer las cosas bien tiene su precio… Desde luego que lo tiene. Otra cosa que he visto importante con este nuevo proyecto, es que hacer algo bien solo es prácticamente imposible, hay que ser humilde y saber reconocer que diez ojos ven mejor que dos. Lo que a uno le falta, lo compensa otro, eso es lo bueno. Por cierto, gracias por implicarte en ello, tu participación, la de Merlín, Enrique y Lucía han sido decisivas. Solamente yo, no hubiera podido hacerlo tan bien, ya va quedando menos para que nazca "el niño".

Si lo miro fríamente, en realidad no me puedo quejar de nada, sigo “tirando p’adelante”, aunque eso sí: muy al día. Me da la impresión de que muchas de las cosas que son importantes para mi, están prendidas por alfileres, el otro día lo comentaba con ella: dígase el libro, dígase mi trabajo y dígase por qué no, mi estado de ánimo, ya que en el trabajo me he quedado como “el último de Filipinas” y no metafóricamente hablando. A veces me siento como el último vestigio de la era López. Te vas dando cuenta poco a poco que lo mejor sigue siendo moverse dentro de la empresa, hay que volver a crear lazos amistosos, partir de cero en estos momentos es algo que roza la utopía, más cuando no hay donde rascar prácticamente en ninguna parte.

En cuanto a ella, mi princesa, lo bueno de estos días es que me dan ganas de quererla más y de tratarla mejor, ya que en los momentos difíciles es cuando se dan las mejores ocasiones para sacar lo que llevamos dentro, y lo que más me gusta, es que a pesar de que le guste hacerlo todo a su forma, se esté dejando querer algo más que de costumbre. No le suele hacer gracia que quiera hacer cosas por ella, o que le haga regalos predecibles, ni “machadas”… Ya sabes como es, pero si me encanta que se deje querer un poquito más. Para qué negar que me encanta mimarla.

Creo que está siendo el invierno más frío y más raro de mi vida. Tengo varios motivos para se feliz, pero las emociones están de vacaciones, debe ser el frío supongo y todos estos cambios a mi alrededor. El día a día parece que sucede a cámara lenta, en cambio, las semanas se suceden una tras otra a un ritmo frenético… Es una contrariedad.

El sábado estuve en la fiesta de cumpleaños de un amigo, en la que coincidí con varios colegas de la universidad a los que hacía años no veía. Unos estábamos más o menos igual y otros totalmente cambiados. Por uno que se casa, hay otro que se divorcia, casi a la par en proporción. Lo curioso de todo esto, es que ninguno pasa de los treinta y cinco todavía, en ese círculo todavía estoy en el bando de los jóvenes. Ni que decir tiene, que me tendrás presente en el día D a la hora H, una ocasión así no se puede dejar en el tintero. Eso sí, desearía saber si conviene etiqueta o informalidad… Que de eso andamos sobrados, de ambas, jajajaja.

Un fuerte abrazo.
--
--
Arcángel.