SEXO POR SEXO

Imagen cedida por Lucía
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Desde siempre, dándole vueltas a lo mismo, el monotema y por más que intento no me lo puedo quitar de la cabeza, estando solo o acompañado, con pareja o sin ella. Cuando la tengo, porque la tengo y cuando no la tengo porque lo anhelo … Pero siempre está de fondo. En cuanto me descuido ya están de nuevo viniéndome las imágenes en las que me gusta recrearme y cuando ella está conmigo, es como si no pudiera esperar a echarme encima para no dejarla respirar. Cualquier excusa es buena.

La única época que recuerdo más tranquila en cuanto al sexo, fueron mis tres años de ausencia católica, porque la verdad, no tenía mucho tiempo para pensar en ello, estaba a otras cosas y además, tampoco me urgía. ¿Veis? Ya me están viniendo otra vez, es inevitable y como “sarna con gusto no pica”, estaré dándole vueltas a mis fantasías durante un rato más hasta que se me pase, o me vuelva a sonar el teléfono con algún encarguito.

La cuestión es que es algo que está demasiado mitificado o dignificado, la única forma de ver el sexo como lo que es, algo NATURAL, es practicarlo a menudo. Tenía un amigo en la carrera que me hablaba de sus relaciones con su novia, con la que ya llevaba años y me decía: “el sexo es como el comer” y la verdad es que si, que lo es, pero cuando te falta o cuando no lo has probado, lo ves como una frontera a rebasar. Además como el papel del hombre en el sexo, suele ser el de aspirante (a menos que seas el puto amo y tengas tres mujeres llamando a tu puerta para hacerlo contigo … Improbable).

El sexo está metido hasta en la sopa, gusta a todo el mundo y ¡para qué negarlo! Creo que es una de las mejores maneras de pasar el tiempo junto a alguien que te importa, es algo íntimo, especial y exclusivo, hace que te sientas bien, da ganas de vivir y te pone en positivo. Después de practicar sexo, te sientes como quien resetea un ordenador, se ven las cosas de otra forma, te sientes bien, relajado, optimista e incluso….con ganas de más.

Maldita esclavitud placentera, droga natural que engancha a cualquiera que lo pruebe, siempre se quiere repetir hasta que el cuerpo aguante. Me dan ganas de eternizar esos momentos, que se pare el reloj, el mundo, que mañana no se trabaje y que esto dure siempre, que así sea … En esos momentos dos personas están siempre de acuerdo, se olvida todo lo que está fuera de la pareja, no se piensa en nada más.

Bendito el cansancio que provoca y ojalá todas las mañana fueses a trabajar cansado, por haberme despertado así, nada más abrir los ojos hacerlo con ella. Creo que lo que decía mi amigo de “como el comer” se queda bastante corto, para mi tiene algo más. No hablo ni de magia ni de conceptos morales o católicos para justificar una pareja, hablo de puro PLACER. Lo bueno del sexo, es que al olvidarte de todo lo demás acabas persiguiendo una sensación en si misma, y todo lo que haces en ese momento está en función de perseguir ese clímax. Desaparece cualquier complicación y solo has de centrarte en eso.
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Siempre me sabe a nuevo, a especial, a desayuno en la cama, a relajarse, a hablar de todo un poco, al cigarrito, al masaje, al susurro, a caricia, a quedarse dormido hablando, a dar vueltas en la cama durante horas, a abrazarse, al tacto de la piel, a su perfume … A todas esas cosas que solo pasan cuando estás con ella.

La única razón que veo para que la Iglesia le tenga tanta manía, es que produce u placer que ellos se niegan a sí mismo porque les pudiera distraer. Esas restricciones son infundadas, soy conocedor de los Evangelios y del Antiguo Testamento y en ningún momento se habla de restricción sexual, en ninguno. Lo único que puede estar asociada a esta idea, es una recomendación de San Pablo, insisto una recomendación en sus cartas que dice algo así: “Que cada uno siga al Señor en el estado en que lo encontró”. Es una recomendación de san Pablo, pero no es Palabra de Dios. Además, me hago a la idea de que Pablo era fariseo o doctor de la Ley Judía y como tal, tenía un pensamiento enfocado al juicio y a observas escrupulosamente normas y leyes.

Que maría con querer ensuciar y prohibir, juzgar e intervenir en las cosas que dan vida y ganas de vivir. Desde luego, desde allí el sexo por sexo se ve como una esclavitud. Lo cierto es que el sexo si puede llegar a serlo, cuando se convierte en obsesión o se tiene como fin último, puede llegar a ser compulsivo, eso es lo que no es sano, pero tranquilidad… Os puedo asegurar que hay mucha más obsesión por el sexo dentro la iglesia que fuera.

Os voy a confesar una fantasía para terminar: Si me tuviera que morir, me gustaría hacerlo justo después de haber hecho el amor, morirme de un orgasmo para irme bien de este mundo en el que para cuatro cosas buena que hay, parece que hay que “reservarlas con antelación”, porque siempre las dejamos para lo último.


Un fuerte abrazo.


Arcángel.

MATERIALIZAR UNA IDEA

Imagen cedida por Ana Vanesa
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No se si alguna vez os habrá pasado que tenéis una idea y sobre el papel parece perfecta … Pues bien, te tomas la idea un poco en serio, un poco, un poco más y cada vez le vas dando más forma. Te emocionas, la compartes con alguien ya que es poco probable que la puedas llevar a cabo tú solo, empezáis a trabajar en ello y conforme avanzas te va cogiendo cada vez más tiempo, hasta el punto de darte cuenta de que es un proyecto largo y que no era tan fácil materializarlo. ¿qué es lo que pasa ahora? Que ya no estás tú solo en ello, estáis metidos hasta las cejas y echarse atrás a estas alturas sería absurdo.

Llegas a tal punto después de haber tomado la decisión, en que lo que era una idea o un sueño, le están saliendo patas, cuernos y rabo y hay que empezar a torear. ¡Vaya con la idea feliz! Hay agobios, prisas y por primera vez aparece en la mesa la sentencia riesgo de pérdida. En cada proyecto que se va a materializar siempre hay un riesgo de que no salga bien, de que falten elementos para finalizarlo o que tu socio te deje con el culo al aire. Sin momentos difíciles, pero cuando ves que el proyecto coge forma y los problemas que has tenido se convierten en flecos por perfilar, te sientes bien, porque por fin has podido hacer realidad tu idea.

Hace muy poco que he pasado por una experiencia similar y actualmente, me encuentro todavía bastante “hasta el cuello” por hacer realidad un trabajo con un amigo y socio. Sobre el papel todo parecía fácil, pero una vez que dependes de alguien más que no eres tú, te vas dando cuenta el verdadero esfuerzo que supone “sacar al niño”. A todo esto, hemos de añadirle los típicos imprevistos que suceden a lo largo del camino, que suelen ir encaminados a adelantar la fecha del proyecto, asumir un mayor riesgo de pérdida (en este caso de tiempo, puesto que estamos todavía en fase de creación y no de implantación) y que hace incluso que tengas que echarle más horas al asunto y pensar muy y mucho, cual es el siguiente paso a dar.

Todo esto, para no descuidar cosas como filtraciones de información, la propiedad intelectual, el secreto industrial o que intenten quitártelo por el camino de varios hipotéticos intermediarios que en realidad ni pinchan, ni cortan, pero que están alli, porque hace falta su firma. Esto Siempre pasa, siempre hay “gente lista”. ¿Cómo son este tipo de personas? Son gente que quizás no tienen una creatividad, una iniciativa y un liderazgo, pero en cambio compensan estas faltas con una gran dosis de inteligencia social y profesional.

Es el tipo de persona, no es que sea especialmente brillante, pero siempre está pendiente de todo a lo Lidia Lozano y eso puntúa en su favor, se entera de todo y que sabe quien sabe y quien no sabe. Este es el tipo de gente que te puede arrebatar una autoría o la capitanía de un proyecto. No tiene por qué ser mala persona, simplemente es alguien listo, que sabes estar en el momento y lugar adecuado. Es fácil poder ver a alguien así ya que siempre se dirigirá a ti de forma que parezca que quiera ayudarte de forma desinteresada.

En la empresa no basta con tener conocimientos, idiomas, iniciativa y creatividad. Todo esto hay que al menos saber aparentarlo, no basta con tenerlo. Según sepas proyectar estas capacidades y tener cuantos más contactos, amigos e influencia suficiente, te será mucho más fácil, el poder llevar a buen puerto tus ideas. Lo principal es, que cuando quieras emprender.

Al principio de comenzar con la idea, vas a tener que vigilar muy mucho a quién o quienes eliges como socios o colaboradores y realmente, nunca vas a saber si te van a fallar o te van a ayudar hasta que comiences a tocar compromisos. Es normal que a día de hoy, se hable mucho por hablar y parezca que haya varios amigos o socios que digan que se van a implicar contigo en hacer realidad este proyecto. Para comprobar quien está y quien no está contigo, basta con que digas: “Tenemos que formar una sociedad para vender esto, y para constituirla hemos de poner un capital social”. Cuando le dices a alguien que si quiere participar ha de invertir al menos un capital social, pueden pasar varias cosas:
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Imagen cedida por Ana Vanesa
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Si realmente está convencido y va contigo a muerte, quiero decir, a ganar o a perder, pondrá de su parte. Quien no arriesga no gana. Este tipo de persona compartirá su falta de sueño y repartirá presión contigo, el está implicado tanto como tú. Probablemente organicéis la fiesta de inauguración juntos.

Si solo se mueve a ganar y no quiere aceptar ningún riesgo, esperará a que empieces tú con el proyecto, mientras el se queda de observador, esperando a subirse al carro, en cuanto las cosas empiecen a funcionar para no arriesgar. El día de la fiesta de inauguración, te lo encontrarás contándole a todo el mundo que “Él también estuvo allí desde el principio”.

Si se trata de alguien que siempre está animándote, a que hagáis algo juntos, que siempre empuja y no deja de hacer planes futuros hechos de aire, en cuanto le digas “vamos adelante” se echará atrás. Te dirá que estaría encantado, pero se excusará y dirá probablemente que no tiene tiempo, que ya está metido en otros temas, te dará ánimos y palmaditas en la espalda y de igual forma, no le verás hasta el día de la fiesta de inauguración.

Puede pasar también que te encuentres con el tipo de persona, que nada más comentarle tu idea, te la intente echar por tierra, te diga que no se puede hacer, o que no existen recursos materiales y tiempo suficiente para llevarlo a cabo. Te intentará quitar las ganas de seguir adelante, diciendo que tu idea no es viable. En cuanto te des la vuelta y te vayas, este tipo empezará a llamar por teléfono a sus contactos para preguntar si tienen medios para hacer materializar ese proyecto que te acaban de decir “era irrealizable”. Esta forma de actuar se estila mucho en directivos mayores, a lo que vienen a consultar ejecutivos más jóvenes. De esta manera siguen “en la cresta de la ola a pesar de su edad”. Este tipo de persona, ni siquiera te saludará cuando te vea por los pasillos y no te invitará a la fiesta de la inauguración, puesto que “no te conoce”.

Puedes encontrarte también con alguien que te diga que en efecto es una buena idea, pero que no tiene tiempo para implicarse contigo, dándote en cambio, apoyo económico. Te llamará todas las semanas para ver si avanzas o no, se convertirá en tu sombra, ya que ha invertido un capital y quiere ver los resultados cuanto antes. En este tipo encajan personas con dinero y capacidad de inversión, pero con capacidad creadora e iniciativa nulas. Solo persiguen resultados.

La cuestión principal de todo esto y fijándote bien en cada uno de los casos en los que te puedes encontrar, vigilar muy mucho con quien hablas. Al final, lo único importante es que puedas materializar tu idea o proyecto, que como habrás podido comprobar, no es fácil. Más difícil es aún intentar abordarlo sólo, en la empresa es difícil progresar estando solo. Puede ser más o menos duro, pero siempre verás que en un determinado punto, vas a necesitar a alguien. Quien te diga que se ha hecho a si mismo y se eche flores diciendo que nadie le ha ayudado nunca, y que el solito tiene todo el mérito, en realidad te estará diciendo que o bien, le robó la idea a alguien, o que se subió al carro en el momento oportuno.

Salud, paciencia, mejor dicho … MUCHA PACIENCIA E INTELIGENCIA SOCIAL.

Un fuerte abrazo.

Arcángel.

LENCERIA Y FENOMENOS EXTRAÑOS, por STEEL


Imagen cedida por Loreta
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Al leer la historia de Fiona, me acordé de otra historia que viví hace ya algunos años. Un día mi grupo de amigos fuimos a una discoteca que entonces estaba muy de moda. Una de las chicas del grupo, se acercó a dos chicas que estaban en la misma discoteca, por lo visto se conocían. Después de los charlar un poco con ellas, y en un apartado que hicimos las chicas, una de ellas, de nombre italiano, igual que Fiona, nos señaló a un chico. La verdad es que el chico tenía toda la pinta de ser bastante popularcito y “sobrado” de medios, sonrisa comercial y pinta de profesor de tenis. Parece ser que la gustaba, y se pasaba varios días por esa disco a ver si ligaba con él.

El chico al cabo de un rato se acercó, como estaba previsto, con unos aires de grandeza, copa y cigarro en mano (esto último craso error por su parte, hay que ir a cuerpo) y empezó a tontear con ella. Ella tonteó un rato, y luego se separaron. No sabíamos exactamente que era lo que habían negociado, pero se les veía a los dos muy tranquilos, como quien aplaza una reunión de trabajo. Ella nos comentó que llevaban así un mes, que no sabía nada de él, que solo se veían en la disco, y que estaba esperando a ir a Londres a comprar ropa interior impresionante, para acostarse con él.

Ni que decir que yo flipaba, no por lo de ir a Londres a comprar ropa interior, porque en esos tiempos era muy bonita, sino por lo de acostarse con alguien de quien no sabía nada. La cuestión es que en realidad eran dos completos desconocidos porque ni siquiera se llamaban, solo coincidían en la discoteca muy ocasionalmente, pero parecía que se gustaban y se buscaban el uno al otro, esperando el momento oportuno. Lo que a ella le exasperaba era que el “profesor de tenis” parecía no tener prisa por estar con ella y eso le encendía todos los demonios.

Una noche que volvieron a verse en la disco, y que la chica ya había ido a las rebajas en Londres haciendo acopio de toda la lencería de Liberty, se insinuó al chico de tal forma, que este le dio las llaves de su casa, y un plano con la dirección y como llegar. Le dijo que se fuera para allá, que él iba a acercar a un amigo a su casa, y luego se pasaría. Lo dicho, el chico más sobrado y más chulo que un ocho, encarga a mi amiga “a domicilio”. Si a mi un tío me dice eso … Bueno, mejor dicho, no llega ni a decírmelo, un caballero que se va a costar contigo al menos se comporta y se molesta en llevarte él mismo.
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Imagen cedida por Loreta
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Lo malo de situaciones así es que en realidad llegas a temer por la integridad de tu amiga, te preocupas por ella, porque no sabes con quien se va y el chico, tampoco hizo mucho por acercarse a nosotras para conocernos y que le diéramos nuestro visto bueno. En fin, mi amiga ya estaba cegada se frotó las manos (metafóricamente hablando) porque al final se iba a salir con la suya.

La chica, con su lencería de encaje y raso, un bolso en el que llevaba mas cosas que un maletín de la Srta. Pepys se fue a la casa, pidiéndole a mi amiga que la acompañara porque le daba miedo. Entraron en la casa con más miedo que vergüenza (de esa no tenía mucha, pero miedo le sobraba) y después de comprobar que no era la guarida de un asesino en serie, mi amiga se marchó, eso sí por si acaso el móvil a mano y encendido, ay que no disponíamos del “historial amoroso del susodicho”, ni de referencia o información alguna de alguna “víctima anterior” conocida.

A la mañana siguiente, la chica llamó indignada, estaba total y absolutamente rabiosa. Según parece se puso a ver la tele para hacer tiempo hasta que el llegó, y la peli que ponían la enganchó. Cuando él llegó a la casa, le dijo que esperara un poco, que iba a terminar la peli. Ligeramente atónito, él le dio un beso en el pelo y le dijo que la esperaba en la cama. Cuando terminó la peli, ella se fue toda sexy a la cama, se acercó a él, y él le dio un beso en la frente y se puso a dormir, con un “espero que no ronques, mañana cuando te levantes no hagas ruido y el desayuno lo tomas en el bar.”

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Imagen cedida por Loreta
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En fin, que la canción esa de “no estamos locos...” no creo que sea del todo cierto y la segunda parte de “ que sabemos lo que queremos” es aún menos cierta.

Nosotros decidimos en que mundo queremos vivir, y con nuestros actos nos encaminamos a él.

Steel

LAS PEORES RAZONES PARA CASARSE, por STEEL

Siempre pensé que la gente se casaba por amor, así que nunca se me ocurrió ir a una boda y preguntar, “Y tu ¿Por que te casas?”. Sin embargo, cada vez que se separa alguien, la pregunta mas normal es la inquirir “¿Pero que pasó?”. Pues bien teniendo en cuenta que en España se separa un 70% de las parejas, y dado que casi todas mis amigas han pasado por el altar, últimamente he hecho esta pregunta un montón de veces. Al final te das cuenta de que la respuesta tiene variantes, pero al final se puede resumir de una forma: “Nunca tendrían que haberse casado”.

Visto como esta el patio, últimamente cada vez que he ido a una despedida de soltera o cuando un amigo me dice que se casa, siempre pregunto , ¿Y eso? ¿ Por que te casas?, según la respuesta puedo hacer una estimación del tiempo que van a permanecer casados, y como de dura será la separación.

La primera respuesta en el ranking de porque no deberías haberte casado o lo que es lo mismo porque te vas a separar, es: Porque estamos esperando un bebé.

Parece mentira, que con lo que ha evolucionado el mundo y los sistemas anticonceptivos, hoy en día haya gente que se case de penalty. Pues ¡fíjate por donde aun queda de ese tipo de gente!. En definitiva, con el nacimiento del bebé, las malas noches, la adaptación a la nueva situación, llegarán los disgustos, las discusiones y por ultimo el famoso “ahí te quedas” o “fuera de esta casa”.

Luego en segunda posición, pero igualmente con un altísimo porcentaje de terminar en separación, nos lo da el motivo de casarse “porque o te casas o rompes”. En noviazgos de larga duración, en ese tipo de relaciones en las que o bien la relación no ha evolucionado pero tampoco se llevan del todo mal, en las que por comodidad deciden seguir, por no haber encontrado nada mejor o aquellas que como las familias se conocen, es un palo romper... y otras respuestas de este tipo, que hacen que la convivencia en general o degenere a algo insoportable, o que tarde o temprano uno de los dos conozca a otra persona que le llene de verdad. Si han tenido niños... El lío será mayúsculo. En este tipo de parejas uno suele estar enamorado y el otro se deja querer.

La siguiente respuesta para nota, es..."Es que nos daban el piso". Parece mentira pero es cierto, en los últimos años muchas parejas, se apuntaban a una cooperativa o similar, al principio la relación iba bien, pero al tener que esperar el piso tres, cuatro y hasta cinco años, la relación poco a poco se había ido marchitando, pero parece que la entrega del piso lo borra todo, y van y se casan. Le pregunté a una chica que me alegó este motivo para casarse, cuando estaba en plena separación si no había sido mejor no casarse y vender el piso, y me comentó, que le pareció un lío vender el piso, y que en caso de no haberse casado los dos lo querían, así que para no discutir van y se casan. Ahora discuten no solo por el piso sino también por los muebles y los regalos de boda.

Otro de los motivos más habituales que te dan los que acaban en divorcio, es que se casaron para marcharse de la casa de los padres. Este motivo que fue propio de las mujeres de mas de 50 años, con al carestía de la vivienda se ha vuelto a poner de moda. Hay una peña que piensa que para compartir piso con gente que ni conoces, casi mejor es compartirlo con una pareja y de paso se comparte cama y se entra en calor los días fríos.

Un motivo de los mejores para acabar divorciándose, es el de “Me case con quien pude, no con quien quería de verdad”. Este suele ser uno de los motivos que producen mas frustración, no sólo por el que se casa por despecho, o porque se le pasa el arroz, sino que tiene la “virtud” de producir una frustración sin límites en el otro, que casándose por amor, no sabe lo que pasa.

Imagino que estas alturas, pensarás: “Claro… es que estos no son motivos para casarse”. Pues bien, el casarse por amor sin mas también es uno bonito motivo que te lleva al divorcio. Los que se casan solo porque se “aman” sin tener nada más en cuenta, al cabo de dos o tres años terminarán igualmente separados, sin remedio.

Si quieres que un matrimonio (o pareja) dure, tienes que estar enamorado, pero también tenéis que ser compatibles, tener una visión de la vida parecida, con VALORES similares, o mucha tolerancia hacia los gustos del otro, tenéis que tener un proyecto en común y una meta.

Si decides casarte, suerte… La vas a necesitar.

Nosotros decidimos en que mundo queremos vivir, y con nuestros actos nos encaminamos a él.

Steel

COMPROMISO CON FECHA DE CADUCIDAD

Quiero hablaros de unas imágenes que he visto repetidas en múltiples ocasiones cuando salgo a cenar o a comer por ahí. Os hablo de la típica pareja joven o de mediana edad a la que podéis ver en cualquier restaurante, comiendo callados y sin decirse una sola palabra, o a la típica pareja que se empieza a romper nada más casarse, o a la típica pareja a la que le empiezan a ir las cosas mal nada más irse a vivir juntos. La verdad es que están llegando a ser situaciones tan sumamente tópicas que a mi me personalmente me asquea, que lo tópico sea lo malo y no lo bueno.

En cambio, cuando veo a una pareja mayor, de abuelos los veo siempre de otra forma. A lo mejor no están agarrados, o a lo mejor están discutiendo, o sin hablar, pero al actitud que tienen es muy distinta. Se les ve de otra forma, se les ve JUNTOS. En la típica escena de restaurante, puedes llegar a ver parejas de gente sola, absolutamente sola … Como que están ahí porque no les queda otra y a lo mejor no tienen ni un año de relación. También se les puede ver con el carrito del bebé con cara de sentencia y sin hablarse, esto en particular me parte el alma.

Un buen día, uno de los dos miembros de la pareja se cansa y ¡ala! … A buscar otra cosa. La fragilidad del compromiso está tan barata, que si el compromiso se cotizara en bolsa, el valor de las acciones estaría de saldo. A la mínima que se te tuerce algo en una relación, lo más fácil es abandonar y seguir disfrutando de la vida que para eso solo hay una ¿verdad?

Esto antes no pasaba, antes los matrimonios eran matrimonios de verdad, de ahí que hable de la pareja mayor en actitud de estar juntos… ¿Por qué? Porque después de más de cuarenta años juntos, ya no se conciben el uno sin el otro. Además me apuesto cualquier cosa a que han tenido que pasar por muchas más dificultades que una pareja a día de hoy. Hablamos de post-guerra, hablamos de miseria, hablamos de tener dos trabajos el hombre y la mujer cuidando a los niños en casa (asi hizo mi abuelo paterno en la post-guerra para salir adelante), hablamos de sacar de donde no hay, de pasar juntos los problemas, de pensar en pareja por encima de sus deseos individuales, todo para que la familia esté unida y puedan sacar adelante a sus hijos.

La radical diferencia es que antes las personas nos necesitábamos, la gente se necesitaba y realmente la supervivencia de la familia, dependía de que la familia estuviera junta, que cada miembro de la pareja fuese fiel a su rol y funciones. Se tenían más hijos y la estabilidad familiar era algo que se daba por hecho en todas las casas. Ahora tenemos más dinero, más libertad individual, menos hijos, más facilidades que nuestros padres y abuelos y a día de hoy, la estabilidad familiar y el compromiso, son valores utópicos y puestos en tela de juicio constantemente.

La verdad es que ahora, miramos mucho más por nuestra libertad individual que por la del conjunto, se nos ha educado para consumir y tener un bienestar, para buscar el placer como fin último, no desde luego para cultivar una familia y tener hijos. Así nos irá pasando poco a poco, con un toque apocalíptico al más puro estilo de derechas y THE MATRIX, profetizo que en doscientos años, los niños ya no nacerán y seremos tubérculos que saldremos de cápsulas, viviremos con un enchufe en la nunca sin movernos en un capullo con gelatina, mientras creemos que vivimos una vida plena de AUTOSATISFACCIÓN, cuando en nuestra vida habremos salido del dicho capullo.

Los valores de compromiso y familia dejaron de usarse, se nos olvidó tener hijos por comodidad económica, no queríamos pasar por ningún tipo de obligación que “nos quitara libertad” y sólo pensábamos en pasarlo bien anestesiados, hasta el último de nuestros días. Si alguna vez veo que la sociedad se torna en esto, ya os aviso que me voy a orar a un monte, a comer langostas y miel silvestre como Juan El bautista hasta que Dios me llame, si es que se acuerda de llamarme.

No sabemos pensar en conjunto, solo sabemos mirar por nosotros mismos y esto quiere decir por mucha libertad que haya y mucha ley del Divorcio Express, que no hemos evolucionado absolutamente nada, es más, lo único que conseguimos así es que cada vez haya menos nuevas generaciones, que son siempre las que al final acaban levantando la sociedad y la economía.

A veces, cuando estoy en casa y estoy viendo las noticias con mi compañera de piso, según estén contando a veces le digo: “Esto se va tomar por… (sí ahí mismo, donde la espalda pierde su noble nombre)”. ¿Esto es evolución? Dentro de poco saldrán todos los niños raquíticos y de rostro pálido, sin saber a quien llamar mamá o papá, porque cualquiera de los dos términos pudiera implicar connotaciones sexistas que pudieran traumatizarle, entre paliza y paliza que le den en el colegio grabada en un móvil. Pero eso sí, sus padres cada uno en una casa distinta, turnándose para tener al niño o lo que quede de él, supliendo la falta de autoridad y cariño con regalos, videojuegos y diciéndole que si suspende ocho asignaturas, no pasa nada, que la culpa es del profesor que no sabe respetar sus deseos de libertad.



Libertad, que palabra tan fácil de decir y tan difícil de interpretar. Parece que ser libre a día de hoy, queda reducido a autosatisfacerse. Mis padres lo habrán podido hacer bien o mal conmigo, pero a mi nunca me han faltado unos padres, mejor dicho: UN PADRE Y UNA MADRE, que han renunciado a muchas cosas para sacarnos adelante a mi hermano y a mi, y que salgamos medianamente bien … Eso es lo que a mi se me ha enseñado y por lo tanto, lo que querré reproducir intentándolo mejorar al máximo.

El compromiso es un valor que quema en las manos hoy, nadie quiere oír hablar de el por miedo a pringarse. Me estoy imaginado ya al típico “Seductor de libro” pensando: “Ala tío, eso que dices es muy beta, yo como soy un alfa que se ha leído el método, te puedo decir que tienes que acostarte con cuatro mujeres a la semana, para que se te quiten las ganas de hacer lo que quieres hacer realmente en la vida”. Parece ser que ser fiel a un compromiso es beta, vaya, entonces habemos algunos que no queremos ser tan machos alfa. “Voy a arramblar con todo lo que pueda, no vaya a ser que me quede atrás y haya otro que se acueste con más tías que yo”. Si esto no es escasez que baje Dios y lo vea.

Parece que fundar una familia sea una sentencia y que ahora las parejas se casan para comprarse un piso o para independizarse, o por no estar solos y llegar con alguien a la vejez, o para satisfacer a las familias… De todas formas, como hay Divorcio Express ¡No pasa nada! Desvalijamos a papá, nos repartimos al niño y esperamos a que crezca solo, al igual que las hierbas que crecen en las cunetas, que nadie las riega pero que ahí están… ¡A ver qué sale!

Hoy el compromiso en pareja dura lo que se tarda en conocer a un tercero, unos cuernos, a un cambio de trabajo, a un lugar de residencia distinto, a un despido accidental, a una discusión … Realmente, ¿no nos estamos volviendo más débiles que nuestros padres y abuelos? En vez de solucionar los problemas, miramos hacia otro lado, nos vamos diciendo que “no se puede” para limpiar nuestra conciencia, y nos ponemos otro traje. Evolutivamente, nos estamos volviendo peces en un acuario, en cuanto se nos cambian las condiciones de la pecera, buscamos otra pecera igual a la anterior en vez de intentar adaptarnos. Las parejas prefieren cortar, antes que aprender de los errores y continuar.

La cuestión es saber elegir y ser capaz de invertir tiempo y vida en un proyecto de pareja que tarde o temprano sea una familia. Ser libre es poder elegir, no autosatisfacerse.

Un fuerte abrazo.


Arcángel.

NUESTRAS TRES VOCES INTERIORES, por ACALIGULA

Imagen cedida por Sonia
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Me encontraba manteniendo una conversación con una compañera. Ocurrió el 14 de febrero, y como no, surgió la típica conversación del día de San Valentín:

Yo -Bueno, ¿y cómo vamos de amores? Supongo que será un día especial para ti…
Ella –Si…. bien…muy contenta…la verdad es que bla bla bla…

Empezó a abrirse hacia mí sin esperarlo y la veía un poco triste y a la vez muy reflexiva. Aunque ella me decía que se encontraba bien, los ojos se le iban hacia abajo, con lo cual estaba experimentando un diálogo interior consigo misma. Empezó a recordar a su exnovio y los regalos que le había hecho en este día tan señalado. Había dejado una relación hace poco. Tampoco quise saber más detalles y como no paraba de dialogar consigo misma la pregunté lo siguiente por si la podía ayudar:

Yo - ¿Has oído alguna vez la teoría de nuestras tres voces interiores?
Ella – No.

Yo – Verás, muy a menudo nos ocurre que le damos mil vueltas a un asunto y no cuesta dar con la respuesta adecuada. Mil pensamientos nos abordan sin parar durante el día y la noche. Oímos esas voces y no nos dejan tranquilos. Tarde o temprano tomamos una decisión y aún así le seguimos dando más vueltas al asunto, ¿habré hecho lo correcto?, ¿habré tomado la mejor decisión?, etc., ¿por qué nos ocurre esto?
Ella - ¡Siéntate que me vas a hacer de psicólogo! Es superinteresante lo que me estás contando…

Al observar la atención que me prestaba al hablar sobre el asunto he decidido elaborar un resumen para P&R de lo que consta “a modo grosso” las tres voces interiores.

NUESTRAS TRES VOCES INTERIORES
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Imagen cedida por Sonia

Nuestra voz Instintiva o genética

La voz genética es la que suele dar el empuje inicial a la hora de establecer relaciones sexuales. Forma parte de los conocimientos con los que nacemos para poder sobrevivir. La voz de nuestros instintos es una fuente de disfrute: hace que nos sintamos vivos, nos llena de pasión y nos da placer. Hace que volvamos la cabeza cuando una preciosidad entra en la sala. Hace que nos cosquilleen los oídos cunado oímos una voz atractiva del sexo opuesto. Hace que disfrutemos en brazos de nuestros amantes.

Nuestra voz Condicionada.

La voz genética aparece cuando nacemos, la voz condicionada cuando crecemos en sociedad. Es la voz de la civilización, nuestra voz social. Ésta tiene su origen en la sociedad y en la cultura en que vivimos. Nos condiciona a vivir en sociedad. El origen de su mensaje está en la sociedad como un todo, pero sus principales transmisores con nuestros padres. Y ellos añaden también sus propios mensajes, como en un juego cultural en que unos se pasan los mensajes a los otros. La voz condicionada puede ahogar a muchas otras. Influye en nuestras creencias, valores, pensamientos y acciones. Parte del proceso de llegar a la madurez implica ir más allá de los mensajes e influencias condicionantes que vienen de nuestros padres en primer lugar, de la sociedad más tarde y finalmente de la cultura, para llegar a una lugar en el que nos sintamos cómodos en el mundo y no solo en nuestro entorno más cercano.

Nuestra voz Intelectual.

La voz intelectual es nuestra capacidad para evaluar, distanciarnos de los sentimientos que acompañan al presente, comparar y decidir. No está influida por el instinto ni por el condicionamiento ciego. No tiene nada que ver con los conocimientos académicos, las matemáticas elevadas, la educación formal o la filosofía. Es razonable aunque no tiene por qué ser lógica. No marca distancias con las emociones, sino que trabaja con ellas. Ciertamente no es más valida que nuestras emociones y no toma necesariamente la mejor decisión cuando actúa sola. A menudo actuaremos puramente siguiendo nuestras emociones, contra el consejo de la razón y esto será lo correcto. Es necesario establecer un equilibrio entre la emoción y la razón para tener unas relaciones satisfactorias. Una parte intelectual fuerte es un elemento esencial de este equilibrio.

Tanto hombres como mujeres tenemos estas tres voces. En cada uno de nosotros pueden mantener un equilibrio y un orden diferentes. Pueden susurrar mensajes distintos en tonos diferentes.

La primera dificultad que se presenta a la hora de establecer una relación satisfactoria es modular la energía de la voz genética. Esta voz es más profunda que la social, se manifiesta algunas veces con violencia y puede ser perturbadora. La segunda dificultad es encontrarle un lugar a la voz social para evitar que reprima el disfrute y la energía de la voz genética. La tercera es la de modular el intelecto, porque también tenemos una vida aparte de nuestras relaciones íntimas. El resultado que cabría esperar de todo esto sería una pasión templada por la sociedad y guiada por la razón.

Objetivo: Lograr la armonía inteligente

Ahora ya tenemos las tres voces interiores. ¿Qué tipo de armonía hay entre ellas, aunque una de ellas puede dominar en algún momento, en función de las circunstancias. Hay multitud maneras de imaginarlos, depende de la visión del mundo de cada persona.

Todos tenemos nuestra propia armonía. Cada uno de nosotros pinta su propio cuadro, porque no hay facultades fijas, sino tipos fluidos de inteligencia. Cuando se mezclan nos hacen ser inteligentes, tanto sexual, emocional, social como intelectualmente.

Cada una de las voces tiene unas debilidades características cuando está sola. La voz genética sólo da importancia al momento y a la gratificación. La voz condicionada puede ir acompañada de todas sus creencias limitadoras sobre nosotros mismos y las conclusiones equivocadas a las que puede llegar. El intelecto por sí mismo es seco y aburrido, y sólo puede dar respuestas basadas en la calidad de la información de la que disponga. Si está solo es como el interminable papeleo de la mente. Cada una de las voces tiene sus fuerzas. La voz genética posee energía, impulso y urgencia. La voz condicionada posee habilidades sociales, habilidades de comunicación creencias y valores en los que apoyarnos. La voz intelectual posee objetividad, capacidad de juicio y de desplazarse en el tiempo y capacidades evaluativos.

¿Y todo esto para qué? ¿Por qué es importante saber escuchar estas tres voces?

Para empezar es muy útil para conocernos a nosotros mismos. Es posible llegar a escuchar cada voz por separado, es decir clasificarlas. Un vez que lo clasificamos podremos saber cuál es la voz predominante en nosotros y el porqué queremos actuar de una manera y no de otra. Si aprendemos a escucharlas por separado, tomaremos mejor decisiones ante los diversos problemas (tanto individuales como de pareja) que nos surjan. Una vez separadas estas voces lo que hay que lograr es llegar a ser capaz de armonizarlas. Cuando estas tres voces mantienen una armonía inteligente, seremos más CONGRUENTES, nuestras diferentes partes funcionarán juntas, formando un hermoso tapiz en el que todos los colores encajen y no choquen (es decir que esas voces interiores dejen de pelear en nuestro interior y por lo tanto proyectaremos una buena congruencia que nunca será falsa o aparentada). Si las ponemos junto a nuestras emociones y sentimientos y tendremos una armonía inteligente.

Para los que actualmente tenéis pareja os resumo lo siguiente: la clave para los que desean tener una relación satisfactoria es conocer nuestras tres propias voces, las tres voces de nuestra pareja para hacer que las seis voces canten en armonía. Nuestras tres voces están satisfechas y pueden cantar juntas siendo compatibles con las tres voces de la otra persona.

Espero que os haya sido productivo.

Un abrazo a todos.

Acaligula

Fuente: O`Connor J.; Prior R.(2001) PNL y relaciones humanas. Paidós, Barcelona

PORQUE LO DIGO YO … ¡Y PUNTO!

Imagen cedida por Ana Vanesa
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Para empezar hablando de autoridad, vamos a escuchar atentamente este diálogo padre-hijo:

-Papá ¿te puedo coger el coche este fin de semana para ir a una fiesta?
-¿Y donde es esa fiesta?
-En Guadalajara, en casa de unos amigos
-¿Y quiénes son esos amigos?
-Es la casa de un amigo de Charlie
-¿Y quien narices es Charlie?
-Un amigo papá, un amigo…
-Hijo, me parece que no vas a la fiesta
-Pero ¿por qué?
-Porque no te doy el coche para irte a Guadalajara a que me lo llenes de gentuza y me lo devuelvas hecho una mierda
-Pero… papá, que todos mis amigos van
-NO
-Pero papá ¿porqué? Que no voy a beber cuando lo coja
-O sea, vas a una fiesta a un lugar perdido de Guadalajara y me dices que no vas a beber. No
-Papá… pero
-¡Que no vas! Porque lo digo yo… punto!
-Bueno, al menos me darás 40 euros para salir…
-¿Para salir a donde?
-¡Papá …No te metas en mi vida!
-Pues tampoco hay 40 euros
-¿Por qué? Pero si no he hecho nada …
-Mejor, para que no lo hagas
-¿Por qué?
-¡Porque no! Y déjame en paz que tengo muchas cosas que hacer

Alguien que puede terminar una conversación de esta forma, cortando irracionalmente el diálogo con un PORQUE LO DIGO YO, se supone que es alguien que puede hacerlo bien por una diferencia de autoridad, de puesto, generacional o porque tiene un motivo lo suficientemente válido como para interrumpir y no seguir dando razones porque no parezcan suficientes, al igual que hace el padre con el hijo en la conversación.

Es un “argumento” o una sentencia frecuente en jefes, padres, dictadores o gente que esta donde está por gracia divina y que a menudo no saben discutir o no se sienten lo suficientemente seguros de si mismos, para decir simplemente NO, necesitando agotar hasta el extremo sus últimos recursos sin saber convencer, porque se quedan cortos.

Este tipo de respuestas del PORQUE NO o el PORQUE SI, al final de una conversación, ocultan una inseguridad subyacente de la cual, el sujeto no tiene porque ser plenamente consciente. Yo lo definiría como una MÁSCARA PARA EL EGO. Una persona con verdadera autoridad, no necesita emplear este tipo de sentencias, ya que la verdadera autoridad se ejerce y no hace falta remarcarla con palabras autoritarias.

Cuando alguien tiene que “tirar de ego” es porque se acabó el depósito de los recursos, es más, probablemente ni si quiera esté seguro del porqué lanza esta sentencia y para tapar esta carencia a nivel interno, puede recurrir también a evasivas del tipo “no tengo tiempo”, “tengo muchas cosas que hacer”, etc. A la hora de buscar una justificación rápida para salir corriendo de una situación que no saben afrontar. Una retirada a tiempo, al menos le dará un aplazamiento para pensar o para buscar un recurso mejor.

Por miedo a mostrar debilidad, miedo al descrédito, a perder credibilidad, a que no le respeten a uno, a que se nos descubra un punto flaco, a perder la autoridad, etc. Cuando una interacción, conversación o discusión acaba en lo que llamamos una batalla de egos, justificaciones varias y contra-argumentos que se dan para no mostrar una debilidad o un punto débil al otro, “la culpa no es mia” y explico el por qué no lo es, no querer asumir los errores, no saber admitir errores, proteger el ego, etc.

Todo esto, lo único que muestra es una FALTA DE CONFIANZA EN UNO MISMO. Ni si quiera poder dejar la puerta abierta a la opción de que uno se pueda estar equivocando al abrir la boca, la culpa la tiene siempre el otro y lo importante es salvar la cara. Temes quedarte por debajo de alguien y por eso mismo, quieres abreviar camino quedándote por encima de un salto.

Uno aprende a reconocer y admitir errores según ha visto primero a sus padres y después, a sus profesores … Después es ya demasiado tarde. Lo importante, es aceptar que la posibilidad de que uno se equivoca está a la orden del día, es una cuestión de educación. Las personas creemos que si damos un paso atrás por admitir una equivocación, vamos a perder valor. Si no admites una equivocación, nunca vas a poder sanar esa carencia y cuando realmente se descubra, si se descubre, es cuando si vas a mostrar escaso valor.

Antes de utilizar un porque si o un porque no, piensa que siempre se puede hablar, persuadir y convencer, haciendo que la otra persona vea que realmente dices las cosas por algo. Si tienes que decir NO, hazlo desde el principio sin regatear o aplazar, porque tarde o temprano se acabarán las excusas.


Un fuerte abrazo.


Arcángel.

COACHING PROFESIONAL: ADRIANA GIANNINI EN P&R ¿CUANTAS VACAS VALE VD.?

Adriana Giannini, Periodista titulada y Profesora universitaria, coacher de Capacitación y asesora en Comunicación Empresarial y Marketing Personal. Sus cursos y seminarios abarcan temas como el liderazgo, la Inteligencia Emocional, técnicas de entrevista, Oratoria y Persuasión. Es docente e Instructora de Formación de FUSA, IESEVE y AVVA en Buenos Aires y delegaciones de Argentina (Fundación Universitaria de Vendedores de Argentina).

Ha publicado dos libros a lo largo de su carrera profesional que le han dado a conocer a parte de coacher, como escritora, publicados entre los años 2000 y 2003 en los ámbito comercial, periodísitico y docente. Sus referencias:

En aras del músculo. Diario La Nación, Año 2000
La energía vital de los chakras, Ediciones RBA, Barcelon 2003
Comunicación eficaz para la venta. Universidad de las Ventas /Costa Rica, 2003 e-book

Actualmente colabora periodísticamente para medios gráficos de Argentina y editoriales de España (Globus, RBA, Hachette), como redactora especializada en libros y artículos de Management, Salud, Psicología y Autoayuda. Practica la docencia en seminarios sobre autosuperación en la General Formació de Catalunya.

¿CUÁNTAS VACAS VALE USTED?


Las ciencias de la comunicación, las ciencias sociales y las humanidades han sido siempre un poco despreciadas por no ser ciencias exactas o “relevantes”, de acuerdo con los objetivos de producción que prima en las empresas.

El hombre ha postergado por siglos, su humanidad, lo que lo distingue sobre esta tierra, en pro de la producción, la industrialización o la tecnología. Se ha olvidado de que detrás de cada maquinaria, hay un ser humano que si tiene mejores condiciones de vida (calidad, reducción de estrés, capacidad de comunicación y auto-expresión) puede rendir y “producir” a niveles inimaginables

Últimamente, ha habido un auge en todo lo que es comunicación. Se habla de imagen externa, interna, corporativa, institucional, identidad y pertenencia de grupos, liderazgos, empatía, actitud… Sin embargo, todavía hay mucho de discurso en todo ello y, lo que es peor, de doble discurso. Aún se siguen relegando, tanto individual como corporativamente, estas ventajas diferenciales que cada uno puede aportar, en un marco de respeto y libertad, al ser tenido en cuenta como persona y profesional.

Un cuento que no es chino

Si me permite, le voy a contar una historia:

Había una vez hace siglos, una joven muy poco agraciada, la mayor de 7 hermanas, que no encontraba esposo, ya que era considerada por todos, la más fea de toda su familia. Y así lo asumía ella.

En esa lejana época, el candidato que deseaba esposa entregaba nueve vacas al padre de la pretendida, a cambio de la mano de la futura esposa. Como esta señorita era poco agraciada naturalmente, su desarreglo, producto de lo que de ella se pensaba y decía, la afeaba aún más, con lo que le era imposible salir de ese círculo. Los pretendientes que por allí pasaban no daban ni dos vacas por ella, ante lo cual el padre no la entregaba en matrimonio. El mismo padre calculaba que le iba a ser muy difícil “ubicarla” bajo esas pretensiones: ¡Era el patito feo de la familia!

Finalmente, llegó al pueblo un joven apuesto e inteligente que se acercó a la joven, y dijo a su padre que le entregaría 9 vacas por ella.

No se imaginan cual fue la sorpresa de la niña, de su padre y de todos los que hasta ese momento no habían sabido valorarla. Entonces, se casaron y fueron felices…

No, no termina ahí la historia. La joven, así revalorizada, sintió que alguien por fin había confiado en ella y había dado mucho más de lo que cualquiera, incluso su padre, hubiera arriesgado.

A partir de ese momento, su vida cambió radicalmente. Si bien no era un dechado de belleza, empezó a cuidar sus modales, su vestuario y se hizo más refinada. Amó a su esposo con toda su alma, trabajó con entusiasmo junto a él, le dio unos hermosos hijos. Y, especialmente, al cambiar la valoración sobre sí misma cambió también su autoimagen, su actitud, sus esperanzas, su accionar y su “rendimiento” en todo sentido.

Ahora bien… yo le pregunto: ¿Cuántas vacas confiere usted a su familia, a su pareja, a sus amigos, a sus compañeros de trabajo o empleados o a usted mismo?

¿Qué tienen que ver las vacas con el liderazgo?

El joven del cuento fue un verdadero líder porque dejó de lado los prejuicios que querían contagiarle los demás acerca del valor de esa mujer. Tuvo agallas para desafiar los patrones impuestos, para no dejarse llevar por la corriente, para no sacar ventajas regateando el “precio” de su pretendida y, finalmente, ante la mirada descreída de todos los que juzgaban mala su inversión, llegó a mejor término que muchos otros que se “ampararon” en la opinión de la mayoría.

Un líder sabe alinearse a sí mismo y accionar en pro de sus objetivos, sabe lo que quiere e instrumenta planes de acción para concretarlo (no se queda en el mero discurso). Y aquí entra a jugar el grupo: un líder alinea a los demás, para que alcancen sus estándares de excelencia, promovidos y apoyados por éste.

Hay gente que tiene una personalidad cuyo rasgo más sobresaliente es el liderazgo. Otras personas deben trabajar eficazmente para lograrlo.

A medida que vaya accionando, si ve que las acciones no dan resultado en un tiempo prudencial que usted fijará con su sentido común, cambie esas acciones por otras. La flexibilidad y el cambio son dos disparadores del liderazgo.

Auto-confianza, autoestima y respeto por su dignidad y atributos, lo conducirán por la senda del liderazgo. Y perdone que insista con esto pero creo que le será mucho más sencillo motivar a quien le rodea, cuando usted se auto-valora y se auto-motiva continuamente. Y, siempre, “pague” 9 vacas, también, por usted mismo.


Adriana Giannini


Si desea contactar con Adriana puede escribirle un e-mail a través del siguiente enlace CONTACTAR CON ADRIANA GIANNINI

POLI BUENO … ¿POLI MALO Y VINO BLANCO? por FIONA

Imagen cedida por Núcleo
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Esta experiencia que os voy a contar puede parecer de broma, bastante parodiable e incluso cinematográficamente adecuada para una comedia, pero os aseguro que es totalmente verídica. Cada vez que la cuento la gente se cae al suelo de la risa y aún a día de hoy me pregunto como narices pudo pasarme a mi …¡Con lo buena chica que soy! Sucedió hace unas pocas semanas …

Estaba yo de marcha con mi grupo de amigas pidiendo vinos, en un conocido antro del madrileño barrio de Chueca. La verdad es que estábamos estupendamente, nos habíamos juntado unas cuantas y aparte también había algún que otro novio y amigos adosados de los mismos, sin duda a la caza de una posible presa femenina. ¡Qué bueno que estaba el vino! Eso os lo puedo asegurar, tanto que pedí uno, pedí dos, pedí tres y así … hasta un larguísimo etcétera. Como sería de largo el etcétera, que como coartada y en mi defensa diré, que LA CULPA FUE DEL VINO, ya que ahora mismo no le encuentro una explicación lógica a lo que sucedió más tarde.

Resulta que uno de estos amigos que deambulaban por el local, un hombre alto, de complexión fuerte, bastante guapo, cuyo nombre no mencionaré por razones obvias y por mi propia seguridad, con fama entre sus amigos de ligón (cosa que desconocía), se puso a darme coba de una forma más que agradable. Supongo que mi embriaguez facilitó también que mis defensas no estuvieran activas, pero la impresión que me dio este chico fue positiva, además era guapo y encantador …¡No puedo negarlo! La noche seguía avanzando y ya estaban todas mis amigas dispersas planteándose el irse a casa.

Alguna de ellas quiso rescatarme, pero la fuerza de la atracción y el vino blanco me pudieron más, para quedarme e irme posteriormente con él a su casa, ante la atónita y perpleja mirada de mis amigas, que no cabían en su asombro. En concreto una hizo algo así como “un último intento de recuperarme” para salvarme del hipotético peligro… Supongo, pero ignoré tal ayuda. Además le advertí al buen hombre que iría a su casa solo a dormir. Hay que ver en que “fregaos” se mete una por la inercia de la noche y lo peor, es que en ese momento realmente crees que vas a dormir ….¡jejeje!

Hasta aquí todo va más o menos bien ¿Verdad? A todo esto, el me dijo que vivía solo … primera MENTIRA, nada más llegar a su casa veo un mobiliario que encajaba más con una vivienda familiar completa. Pienso para mis adentros “o está casado o … no, no puede ser, es un hombre ya maduro como para vivir con sus padres”. En efecto, nada más entrar me dice: “No hagas ruido, que no quiero despertar a mi … madre …” Si queridos amigos, su madre. Aquí el error fue mío por no irme corriendo despavorida ante semejante y rocambolesca situación. Un hombre mayor de 30 años que vive no en familia, sino con su madre y encima me ha mentido antes de camino diciendo que vivía solo.

Lo siguiente fue que me enseñó un poco la casa y de repente entramos en una habitación en la que lo único que había expuesto eran armas de fuego, armas blancas, esposas, porras, uniformes paramilitares y de policía. El chico era policía o expolicía, no lo puedo asegurar, pero imaginaros la cara que se me quedó cuando vi semejante percal “¿Dónde me he metido Madre mía?, ¡Virgen María madre del amor hermoso!”. Ya como anticipando la siguiente sorpresa, al entrar en su habitación me dice: “Ten cuidado que al lado está durmiendo una compañera mía de trabajo”. Ya no me atreví a hacer pregunta alguna, resulta que el zagal de vivir sólo como me dijo, a la que tenía montada en casa, había un buen trecho de diferencia.

Bueno ¿Creéis que ya no hay más sorpresas? Pensé para mi “A lo hecho, pecho Fiona, tendrás que pasar este rato de la mejor manera posible”. No debe de conocer este chico muy bien a las mujeres, puesto que cuando le dije lo de ir a dormir a su casa, debió entenderlo de forma literal. Me sacó un pijama de su talla, de los de manga larga y pantalón, que hizo que me pusiera para meterme en la cama, a pesar de que cabían tres como yo dentro. Me lo pongo y veo que … Me da las buenas noches ¡se va de la habitación dejándome alli plantada con su madre durmiendo en la habitación de al lado! … Y todo ¡Sin mirar atrás! Increíble pero cierto, pues pensé “Cruza los dedos Fiona y duerme y que sea lo que Dios quiera”. Para mi sorpresa, al rato, entró en la habitación preguntando si se podía quedar conmigo …”¡Vaya! Algo lógico entre toda esta situación de tele comedia” y por fin hubo sexo (en lo que no entraré en detalles, puesto que no es lo más destacable de esta historia que os cuento).

Por la mañana, no se todavía por qué se le debió atascar la coletilla de empezar a llamarme “Cari”, cosa que bien sabe Dios y mis exnovios, que no soporto. “cari esto, cari lo otro, cari arriba, cari abajo…”. Hasta las narices ya le dije “Me llamo Fiona, no cari ¿OK?” A lo que el pareció hacer oídos sordos y siguió taladrándome los oídos con esa odiosa palabra hasta dejarme cerca de casa.

Inocente de mi, le dije, que tenía que comprar unos bollos para desayunar con mis compañeros de piso, a lo que el se auto invitó de forma instantánea a subir a mi casa y conocer a todo el mundo. Yo ya había tenido más que suficiente ración de poli, quería llegar a mi casa, contarle la batalla a mis compañeros y pasar página. Argumenté que no hacia falta, que era muy difícil aparcar por ahí en domingo, que no había sitio. ¡Mentira cochina! Podía aparcar porque había huecos como pistas de tenis, quería librarme ya de esta situación cuanto antes. No es que el chico fuera malo, es que la situación parecía de mentira, rara, surrealista y ligeramente macabra… Con una vez basta. Cuando les conté esta historia a mis amigas y compañeros de piso empecé a verle la gracia ante sus reacciones pero… ¡Anda que menudo ejemplar hay por ahí suelto!”.

Así que … ¡Menos vino blanco!

Un beso a tod@s


Fiona.

ENGAÑOS, AUTOENGAÑOS Y SOLUCIONES, por STEEL

Imagen cedida por Louisse

Llevo tiempo pensando en escribir, sobre un tema con el que no estoy para nada de acuerdo, es la teoría esa de la betaización, o como lo queráis decir, ya que la palabra no existe como tal. En definitiva sobre el hecho de que las mujeres tratamos de dominar y desacreditar al hombre una vez que lo hemos conseguido. Seguro que lo que voy a decir no les gusta a ningún hombre, y de entrada lo negarán en absoluto, porque aceptar lo que voy a decir, supone que aceptar que la seducción es venderse a si mismo, como si fueras un producto, y que como lo que vendes no es el producto perfecto, lo que hacemos es ocultar defectos, resaltar virtudes, y en muchos casos aparentar algunas que ni siquiera tenemos.

Para que el enamoramiento se produzca, se tiene que dar una atracción sexual, es decir que el otro nos guste, que nuestro sistema inmunológico y nuestros genes, reconozcan en el otro, a un individuo idóneo para llevar a cabo la reproducción. Esto es lo mas sencillo, sobre todo hasta los treinta años, ya que las hormonas se imponen a la razón, y como la razón no existe, el cuerpo se impone a la mente.

A partir de una determinada edad, aprendes a base de golpes, sabes que si te equivocas en elegir persona, vas a sufrir, de tal forma que entre que las hormonas son menos activas y las “bofetadas” que te has ido dando por el camino procuras escoger no solo por el físico, las apariencias y lo que te diga tu cuerpo, sino por algo más.

En definitiva, si te has enamorado de una persona porque te gusta su físico, te mueve algo interior, mariposas en el estomago, sudas cuando le ves, te pones nervioso, es decir, las hormonas se te revolucionan, has emprendido un camino, pero ese camino tiene muchas desviaciones, vamos a analizar algunas:

Imaginemos que a ti te atrae y mucho una chica y a la chica la atraes y mucho tu, y ambos os mostráis tal y como sois, y con vuestros defectos y virtudes, os compenetráis, os reís, lo pasáis bien, y cuando estas con esa persona te sientes fenomenal. Pues bien, en este caso tu pareja durará para siempre, siempre y cuando la cuides, y pongas un poco de cuidado, no cometas grandes errores, y seas fiel.

Ahora imaginemos que de nuevo a ti te atrae y mucho una chica y a la chica la atraes y mucho que tu eres una persona madura y sólida, te muestras tal y como eres, y tu personalidad le atrae a la chica y se enamora de ti, pero la chica no es tan madura y sólida, sabe que para conquistar a un chico se tiene que mostrar de una determinada forma, que si se muestra dominante o egoísta el chico se cansará, sabe que ha pasado con otras parejas, así que oculta esa parte de ella. El chico piensa que esa chica es dulce, cariñosa, simpática, pero realmente ella no es eso, ella es egoísta, manipuladora, y solo se muestra dulce y cariñosa, cuando quiere algo.

Teniendo en cuenta que un papel solo se puede representar durante un tiempo y que al final cada uno mostramos lo que somos, la careta se suele caer con el tiempo, después de que ella consiga lo que quiere, vivir contigo, casarse, etc. Ella se mostrará como realmente es, y a ti no te gustará. Resultado la atracción física perderá terreno, y tu no te encontrarás a gusto con ella, seguramente busques otra, porque los hombres en general no terminan una relación hasta que encuentran otra que les llena más. Si este es el caso, la chica pensará es un desgraciado, un infiel, un sinvergüenza, etc.

También podemos estar ante una situación de atracción sexual en el que la mujer se muestra como es, y el hombre se muestra como debía ser, al punto de que la convivencia o las largas relaciones muestran el fondo del hombre, y la mujer se siente totalmente decepcionada. Muchos de los hombres se muestran caballerosos y atentos al principio, pero poco a poco se relajan y eso cambia. Entonces nos podemos encontrar frente a una mujer que manipula para que el hombre vuelva a ser lo que era y se comporte como se comportaba al principio. Esta mujer no os esta betaizando, lo que esta haciendo es intentar que te vuelvas a comportar como lo hacías. O las mujeres que se dan cuenta de que no eres lo que ella quiere y se busca otro.

Es complicado explicar a un hombre que si él se ha comportado de una forma para conquistarla una vez conquistada ella tiene derecho a que se siga comportando de la misma forma. De todas formas todas esas teorías que os traéis sobre para seguir dominando, no le doy lo que pide, me hago el duro, en mi opinión no es otra cosa que tratar de encubrir un montón de inseguridades y egos muy frágiles, y la mejor forma de terminar una relación. El problema es cuando tu te has mostrado de una forma para conquistarla, pero esa forma no es realmente la tuya, sino que se la has copiado a cualquier actor de éxito en una peli romántica para chicas, y al final sale lo que eres.

Imagen cedida por Louisse
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La otra persona, la chica, tu chica, tiene derecho a sentirte decepcionada, en realidad ella quería una nevera y la han vendido una licuadora con forma de nevera, inicialmente querrá que seas lo que eras, no se dará cuenta de que tu has fingido y no te puedes pasar la vida fingiendo, así que la convivencia se irá deteriorando y si encima ni siquiera eres detallista, pues antes te darán la patada. La mujer hoy en día no actúa como antes, seguro que el perfil que voy a exponer lo podéis reconocer en vuestros padres, tíos, abuelos, etc.

Seguro que habéis visto a mujeres decirle a su pareja cosas como que las siguientes: No te pongas esa corbata ponte esta otra, no le digas a tu jefe eso, le va a sentar mal, no bebas mucho no sea que metas la pata... Hay un tipo de mujer que cuando ama ejerce un poco de madre, y pretende que su hombre-hijo sea perfecto para los demás, esto suele fastidiar mucho a los hombres, ya que a todos os gusta sentirnos admirados. Este suele ser el final de una relación, ya que el hombre buscará la admiración en otro sitio. No te esta betaizando, solo quiere que seas lo que deberías ser “ese hombre” que ella tiene grabado a fuego en su mente, y tu no te ajustas al patrón. Educacionalmente, se ha casado para lo bueno y lo malo y en sus esquemas no esta el romper el matrimonio o la pareja, pero se da cuenta de los fallos que tiene el hombre y no puede soportarlo, no quiere que sea motivo de burla, o de cotilleos de otra gente, así que intenta que cambie.

Otro tipo de mujer, es la que se da cuenta de que el hombre con el que esta no es lo que ella quiere, se da cuenta de que le han dado “gato por liebre”, y después de un corto periodo de intentar que el cambie y vuelva a ser lo que parecía pero realmente nunca fue, empieza buscar otro u otros para sustituirle.

En definitiva, que no creo que ninguna mujer betaice a un hombre sino que ese hombre se ha vendido como alfa cuando realmente es beta, y la mujer quiere un alfa. El desenlace de esta historia puede ser variado, pero en general nunca es bueno y suele traer mucho sufrimiento.

También tenemos el caso en el que tus hormonas te mueven tanto que te auto engañas, y ves virtudes donde no hay mas que defectos, en este caso volvemos a cualquiera de las situaciones anteriores, pero no porque el otro se haya mostrado de forma distinta a la que es, sino porque no has sabido verlo, tales son los niveles de dopamina, serotonina, etc en tu sangre, que no ves elefantes de color rosa, porque tu apartamento es muy pequeño y no tienes sitio, pero lo demás lo ves todo del color del arco iris.

En definitiva, procura que te quieran por lo que realmente eres, si lo consigues serás feliz para siempre. Si te quieres por lo que aparentas ser, procura serlo el resto de tu vida.

Nosotros decidimos en que mundo queremos vivir, y con nuestros actos nos encaminamos a él.


Steel

EL DESGASTE DE LA ILUSION, por BESS

Imagen cedida por Ana
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Es complicado volver a estar en mercado después de mucho tiempo, os lo puedo asegurar, al principio andas un poco perdida. Después de una relación estable de muchos años y aunque tengas muchos amigos y te cuentes sus avatares como solteros… No es lo mismo vivirlo.

No sabes muy bien cómo va la historia, qué tienes que hacer, qué buscas exactamente, si realmente no hay que buscar… solo encontrar…en fin, que como a todo en la vida tienes que cogerle el tranquillo.

Por casualidad, últimamente he hablado con algunas amigas sobre el tema de volver a tener una pareja después de una relación importante en tu vida (en muchos casos matrimonios). Yo les comentaba, por una experiencia personal que estaba viviendo, que no sentía lo que yo creía que debería de sentir, que creo que enamorarse implica estar en el estado de atontamiento correspondiente, sentir que el estómago centrifuga estilo lavadora, tener las hormonas desatadas, liberar endorfinas sin parar, ponerte estupenda de la muerte cuando quedas con él, estar de los nervios por si te llama o no te llama… en fin, al fin y al cabo lo que para mi implica el enamoramiento que es como volver a aniñarte y volverte más infantil.

Pues mi sorpresa fue mayúscula, ya digo que lo hablé con distintas amigas y la conversación surgió por casualidad. Pues bien… sus comentarios fueron siempre los mismos. Por lo visto una mujer en esta situación lo que busca es encontrar una pareja con la que estén a gusto, con la que compartan gustos en común y en definitiva que no tenga los defectos de su relación anterior, pero que el enamorarte, la ilusión como a los 15, 20 ó 25 años desaparece, que no se enamora igual que cuando uno es más joven.

En fin… sinceramente, me quedé de piedra y ya digo que no fue un comentario único, además no hablaban solo por experiencia personal, si no por otras amigas, hermanas y el pensamiento era generalizado.

Puedo reconocer que con la edad estás más tranquila, estás más a gusto contigo (con tus defectos y todo) los gustos y los objetivos en la vida no son los mismos, las obligaciones tampoco… pero simplemente porque la fase de la vida no es la misma, entiendo que una pareja joven pueda tener ilusión por irse a vivir juntos, tener hijos…. Y quizás, por ejemplo, en mi caso, aunque no tengo ni idea de lo que querría si tuviera una pareja, evidentemente la otra persona también opinaría, ya tengo 34 años, una casa en la que estoy muy a gusto, en un barrio en el que estoy bien, con muchos amigos que viven cerca, una hija con lo que podría tener esa faceta cubierta y cerrada, quizás no es una prioridad la convivencia, etc.

Al menos una convivencia diaria, entre algunas cosas porque sabes lo que supone en cuanto a desgaste de las relaciones, en fin, que no me planteo la vida como lo hacía cuando tienes 15 años. Pero sí busco sentir lo mismo. Sinceramente, espero que no tengan razón, porque si no me pasaré el resto de mi vida sin encontrar...

Mucho Amor

Bess

LA HISTORIA DE SAN VALENTIN

Imagen cedida por Daniela
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En la Roma del siglo III, época en la que el cristianismo era perseguido. En este periodo también se prohibía el matrimonio entre los soldados ya que se creía que los hombres solteros rendían más en el campo de batalla que los hombres casados porque no estaban emocionalmente ligados a sus familias.

Es en estas circunstancias cuando surge la figura de San Valentín, un sacerdote cristiano que ante tal injusticia decide casar a las parejas bajo el ritual cristiano a escondidas de los ojos romanos. Valentín adquiere por proteger a los enamorados y auspiciar bodas secretas gran prestigio en toda la ciudad y es llamado por el emperador Claudio II para conocerle. El sacerdote aprovecha aquella visita para hacer propaganda de la religión cristiana y convencer al emperador para que siga los pasos de Jesús.

Aunque en un principio Claudio II se sintió atraído por aquella religión que los mismos romanos perseguían, los soldados y el propio Gobernador de Roma le obligaron a desistir y organizaron una campaña en contra de Valentín. El emperador romano cambió de opinión y ordenó al gobernador de Roma que procesara al sacerdote.

La misión de condenar al sacerdote la tuvo que llevar acabo el lugarteniente, Asterius. Éste, cuando estuvo delante del sacerdote, se burló de la religión cristiana y quiso poner a prueba a Valentín. Le preguntó si sería capaz de devolver la vista a una de sus hijas que era ciega de nacimiento. El sacerdote aceptó y en nombre del Señor obró el milagro. El lugarteniente y toda su familia se convirtieron al cristianismo pero no pudieron librar a Valentín de su martirio. San Valentín fue ejecutado un 14 de febrero.

Mientras estuvo encerrado, su carcelero le pidió que diera clases a su hija Julia, a base de lecciones y horas juntos, Valentín se enamoró de la muchacha. La víspera de su ejecución, envió una nota de despedida a la chica en la que firmó con las palabras "de tu Valentín", de ahí el origen de las cartas de amor y poemas que se envían los enamorados en la actualidad y de la expresión de despedida "From Your Valentine"; conocida en todo el mundo adjunta en miles de postales de San Valentín.

La historia de San Valentín hubiera quedado ahí si no fuera porque dos siglos más tarde la Iglesia católica la recuperó. Por aquel entonces era tradición entre los adolescentes practicar una curiosa fiesta pagana derivada de los ritos en honor del dios Lupercus, dios de la fertilidad que se celebraba el día 15 de febrero. Era un sorteo mediante el cual cada chico escogía el nombre de una joven que se convertiría en su compañera de diversión durante un año. La Santa Sede quiso acabar con esta celebración pagana y canonizó a San Valentín como patrón de los enamorados.

El cuerpo de San Valentín se conserva actualmente en la Basílica de su mismo nombre que está situada en la ciudad italiana de Terni. Cada 14 de febrero se celebra en este templo un acto de compromiso por parte de diferentes parejas que quieren unirse en matrimonio al año siguiente.

Sea como fuese, San Valentín se ha convertido en el patrón de todos los enamorados y de todas aquellas personas que quieren tener una pareja. Los comerciantes se han hecho eco de esta festividad y la han convertido en un día perfecto para aumentar las ventas. Flores, postales, poemas de amor, dedicatorias, bombones y regalos de todo tipo se realizan este día al ser querido para demostrar su amor.

También puedes verlo en su ENLACE ORIGINAL

Para darle un empujón a tus relaciones, o bien para orientarte en cuanto a como comenzar la búsqueda, haciendo las cosas bien desde el pricipio, desde P&R te recomendamos que adquieras el MANUAL BÁSICO DE RELACIONES P&R . Forma parte de la obra completa, contando con capítulos inéditos exclusivos de la segunda edición. Disponible en BIBLIOTECA ONLINE P&R. Pasamos a describirte a continuación su contenido:
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Relación de contenidos:


GLOSARIO
LOS COMIENZOS, MI PRIMERA NOVIA: Experiencias que marcan
MI PRIMERA NOVIA: AMANTE VS PROVEEDOR I
MI PRIMERA NOVIA: AMANTE VS PROVEEDOR II

INICIAR UNA RELACIÓN, HOMBRE Y MUJER: Haz las cosas bien desde el principio
BUSCAR A LA PERSONA ADECUADA
VALORES REALES, FIJA TUS ESTÁNDARES
LA ACTITUD DE BÚSQUEDA
REFLEJO DE NUESTROS PADRES
ECHAR DE MENOS A TU PAREJA


RELACIONES DE PAREJA: Solteros y Casados
EL PUZZLE DE LAS NECESIDADES FEMENINAS
SÍ, ME HE CASADO... ¿Y QUÉ? por MERLÍN
SÍ, ME HE CASADO... ¿Y QUÉ? Parte II por MERLÍN
MARCOS PARA RELACIONES ESTABLES
BETAIZACIÓN: BIS A BIS, por OscaRon & Arcángel
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RESPUESTA Y ACTITUD FRENTE A LA BETAIZACION, por MERLIN & ARCANGEL

En este artículo, vamos a profundizar en la actitud del hombre a la hora de responder. Lo primero decir, que para tratar este tema, hemos de aclarar que la betaización, va enmarcada en un contexto de relación estable. Dicho de otro modo, la mujer intentará moldearte a su manera, una vez que esté interesada en ti como pareja potencial o quiera seguir manteniéndote como pareja actual. Esto lo hace a un nivel inconsciente, para asegurarse de que eres el mejor ejemplar que hay en el mercado, es algo normal y natural y que va implícito en el contexto de una relación en el medio-largo plazo.

Puedes entenderlo de forma que, realmente le sigues interesando para formar una familia, ser el padre de sus hijos y saber que estarás con ella durante un tiempo suficiente para poder planear un futuro conjunto en el largo plazo. No pretendemos en caso alguno, que entiendas este material como elemento de confrontación hacia tu pareja, sino como una forma de adaptarte y mejorar la relación con la mujer con la que compartes tus afectos. La betaización es algo que se da de forma natural y por lo tanto, lo mejor que puedes hacer es aceptar su existencia y no llevarte las manos a la cabeza, cuando empieces a ver los primeros síntomas.

Para poder hablar acerca de cuales serían las actitudes y respuestas adecuadas, ante los intentos de nuestras amadas mujeres por amoldarnos a su imagen y semejanza, algo natural en todas las relaciones, hemos de diferenciar al menos dos contextos dentro de las posibles modalidades que afectan a las relaciones estables hombre-mujer. Hablaremos de la diferencia entre el soltero y el casado, ya que el nivel de compromiso social y familiar es distinto, siendo distinto también el margen de maniobra que tenemos para ambos estados:

BETAIZACION PARA SOLTEROS, por ARCANGEL

COMO ELLA TE PIDE LAS COSAS: Vamos a empezar con algo sencillo, sentencias que seguramente nos han dicho más de una vez estando en pareja, acerca de formas sutiles de pedirnos que hagamos algo concreto, con un gancho implícito de culpa, responsabilidad o capricho, de forma que, si no llevamos a cabo la petición, ella pretenda que sintamos que la hemos fallado: “Hazlo por mi” “¿Lo harías por mi?” “Me haría muy feliz que…” “Como hombre deberías …” “Si me quisieras de verdad, deberías hacer…” “No hace falta que te diga, que lo mejor para nosotros sería…”.

Fíjate que en todas estas sentencias, existe un patrón común en referencia al uso del condicional, ya que si te lo pidiera directamente, sería una orden directa y podría encender tus alarmas, utiliza el nosotros para darte a entender que a ti te conviene tanto o más que a ella, realizar una determinada labor. También te da a entender que le puedes fallar como hombre, o cuestionar tu hombría si no haces lo ella pide de una forma sutil.

En este momento, lo primero que has de saber, es que tu hombría no depende de lo que hagas o de lo que dejes de hacer. Tu eres hombre, respiras, te mueves y hablas como hombre, desde que naciste, son tus genes y lo seguirás siendo hasta el día en el que mueras, es algo inmutable en ti. Esto es lo que has de tener claro, al menos desde ahora, por si creías o te habían hecho creer, que tu valor o calidad como hombre, está en función de la satisfacción de ciertas conductas ajenas a tu persona.

Ahora y ya que formas parte de una pareja, antes de mover un solo dedo piensa si verdaderamente esa petición os alimenta a los dos, o es algo que simplemente te pide para probarte y que cedas. En realidad esta disyuntiva no deberías ni planteártela, puesto que cuando das algo en pareja lo haces porque realmente quieres hacerlo, lo haces de forma libre y lo más importante: LO HACES PORQUE QUIERES, no porque te haya sido impuesta condición alguna.

En el momento en que comiences a actuar o a cumplir las peticiones que te hace, desde el marco de agradarla solo a ella, pasando por evitar la culpa, pasando por el “no eres lo suficientemente hombre”, pasando por una demanda suya, etc. Tendrás la sensación de haber ganado su aprobación inmediata y te parecerá que todo está bien. En cambio, ella verá que pidiéndote las cosas utilizando este método de culpa o de “si no lo haces me vas a fallar”, le da resultado. ¿Qué pasará? Si tu ves que te funciona algo, sigues utilizándolo, por lo tanto, si para ella esta es la forma más eficaz de salirse con la suya, la seguirá utilizando cada vez más.

La solución es, que ella ha de ver que pidiéndote las cosas de una forma más honesta y de forma justa, va a conseguir lo que quiere, respetándote y al igual que tú la premias a ella, ella te premie a ti. No ha de premiarte de una forma similar, pero si equivalente. Aquí tenéis que salir ganado los dos, es así de fácil. Si te hace estas peticiones “con truco” simplemente, no accedas, no te subyugues a este chantaje emocional y responde con un simple: “Si quieres algo, pídemelo correctamente y por favor, o ¿acaso no te enseñaron de pequeña que las cosas se piden por favor y que después se dan las gracias?” “Si me lo pides correctamente, empezaremos a hablar”.

En el momento que le respondas de esta manera, ella verá que no entras en el juego del chantaje y o bien, cambia de registro a la hora de pedirte las cosas, o bien no obtendrá de ti aquello que está pidiendo. De todas formas, ella son listas y lo que les cuenta es conseguir lo que quieren, así que si ha de adaptarse, lo hará porque verá que le da buenos resultados y que tú estarás encantado de ayudarla, siempre que haga falta cuando se dirija a ti de una forma más transparente.

COMO ELLA SE DIRIGE A TI: Pongamos unos ejemplos típicos o tópicos “Corazón” “Cariño” o cualquier forma familiar que ella utilice para llamarte. Probablemente ya estés acostumbrado, quizás también use un diminutivo de tu nombre o una forma de llamarte que solo utilice ella de forma exclusiva contigo. Estas formas de nombrarte son particulares, exclusivas y no diré que malintencionadas, en ningún momento tienen porque serlo. De igual forma que tu a ella le puedes llamar “princesa”, “pichoncito”, “cosita”, etc. Ella te puede corresponder.

¿Qué pasa con el uso de estos apelativos? Crean una exclusividad que por un lado indican pertenencia (a esto voy), pero por otro lado, en determinadas circunstancias, o en público, o ante su familia, o ante tu familia, o ante tus amigos pueden ser utilizados “en tu contra”. Con el paso del tiempo, estos apelativos cariñosos pueden ser utilizados para callarte y que no te quejes: “gruñón”, “quejica”, “flojo”, “tontín”, “celosillo”, “pelusilla” o tales otros.

La cuestión es que si ella ve que estos apelativos te suponen una dificultad en público, estará encantada de usarlos cariñosamente contigo para demostrarle a todos tus amigos que eres su mascota. Puedes hacer dos cosas: obviarlos o ignorarlos, pero en el momento que te piques, ella ya va a saber como te tendrá que llamarte la próxima vez para ponerte en evidencia delante de alguien. Puedes también jugar y devolverle el apelativo con su nombre, o aplicarle un nombre similar de forma que la pertenencia sea mutua y jugar, puedes divertirte haciéndolo.

Vamos a hablar ahora de lo que es entrar en faltas de respeto, que en primera instancia no tienen porqué resultar aparentes. Dices cualquier cosa y ella responde “Si es que pareces tonto”, “Tienes ideas de bombero retirado”, “¿Eso te lo ha dicho tu amigo Manolito” o “Machista” (esto último basta que te lo suelten cuando no se salgan con la suya o hagas un comentario que no le guste, no quiere decir que lo seas). Si pasas estos apelativos por alto, es más que probable que se acostumbre a usarlos cada vez más y que vayan aumentando en gravedad, minando de esta forma, poco a poco, el respeto por ti.

Lo malo sería a que te acostumbres a que te llamara directamente por un insulto o faltándote el respeto. Esto que comento, no es extraño, es más, lo he visto de primera mano en mi casa desde pequeño, lo he visto en las novias de mis mejores amigos y en la mayoría de las mujeres con las que he compartido una parte de mi vida y por cierto, nunca he estado casado. El caso es que no has de pasar una falta de respeto por alto, esto es como la ley del embudo. Si ves que te lo ha faltado, no dudes en apercibirla por ello por si se le olvida como te llamas y como ha de llamar tu atención, siempre de forma correcta.

EL REPROCHE, EL ULTIMATUM Y LA AMENAZA: Mi abuelo paterno, hacía enfadar a mi abuela porque ella le daba alguna orden directa. El hacía lo que le daba la real gana y decía en voz alta para que mi abuela le oyera: “Las mujeres son leonas, unas buenas, otras malas, unas fieras y otras mansas … pero todas leonas”. La cuestión es que este patriarcado de post-guerra, a día de hoy podría funcionar con mi abuela, pero no con una mujer soltera, trabajadora e independiente, que teniendo novio a día de hoy, sigue teniendo sus opciones, afortunadamente y como es natural, hoy la idea de “aguantar por costumbre, por tradición cristiana, o por imposición establecida” está descartada .

La mujer de hoy, no tiene ese tipo de barreras o limitaciones de nuestros abuelos. Es más, si no se sale con la suya a la primera, querrá salirse con la suya a la segunda o a la tercera … o a la enésima, pero se querrá salir con la suya y no tiene porqué renunciar a nada. Si no consigue lo que quiere por un medio, lo intentará por otro antes que perder la oportunidad de obtener un beneficio. En el caso que no le salga la vía indirecta, o el chantaje, incluso la petición directa o el reproche (este último lo emplea justo antes que el ultimátum), empleará el ultimátum o la amenaza.

Esta forma de querer salirse con la suya, supone una imposición directa y unívoca a su pareja, que en el caso de que este no haga lo que ella diga, o no cumpla la condición que ella imponga, puede perder un bienestar dentro de la pareja, o simplemente, perder la pareja. Intentar dialogar en este punto, tiene el mismo riesgo que negociar con terroristas y han de recibir el mismo tratamiento que los mismos.

La amenaza es violencia verbal, y en el momento que se cede ante una amenaza, ella sabrá que ahora ese es el camino más corto para obtener lo que quiere. Se olvidará de pedirte las cosas correctamente y su tono se volverá cada vez más exigente. Si no cae a la primera petición, lo segundo será ya una amenaza: “Si no dejas de salir con tus amigos, te corto el grifo”, “O vamos a comer a casa de mis padres o ya veremos si ves el fútbol”, “O haces lo que te digo, o le digo a todos tus amigos que la tienes pequeña”, etc. Desde luego hay amenazas más graves, pero esas son más materia de casados.

Puede que la cuerda, llegue a tensarse tanto, que ella por fin se canse. Cuando vea que es imposible sacarte algo vía amenaza tendrá que plantearse, si de verdad le compensa seguir esforzándose tanto en obtener lo que quizás a otro podría sacarle con un chasquido de los dedos, una sonrisa o una noche en la cama. En el momento en que una mujer, siendo esta tu novia, tu pareja, tu amiga o lo que sea, opta por la amenaza, es que ya no dispone de más recursos para llevarte a su terreno y seguir moldeándote. Es un punto de ruptura o inflexión, en el que puede llegar a perderte el respeto totalmente si cedes. En cambio, si no cedes a lo mejor la pierdes, pero … ¿Te merece la pena estar con alguien que no te respeta? Honestamente, desde luego que no.

BETAIZACION PARA CASADOS, por MERLIN

COMO ELLA TE PIDE LAS COSAS: El matrimonio ofrece una nueva perspectiva de la pareja, como es obvio. De repente, una sensación de relajación te invade cada vez que ella te pide algo. No sé por qué razón, pero ya te esperas que el tono de pedirte las cosas será muy diferente al que tenía cuando sólo erais novios.

A diferencia de lo que ocurre cuando tu estado es la maravillosa soltería, ahora no te van a sugerir las cosas para que las hagas de manera espontánea para agradarle a ella; te lo van a pedir de forma directa, es más, casi se podría decir que te las van a ordenar. Pero, aunque esto parezca una clara desventaja, no lo veas así por una razón muy sencilla: de la misma manera que ella no tiene necesidad de “sugerir”, tampoco tú tienes la necesidad de “ganártela” haciendo la acción que ella “propone” para que las cosas vayan sobre ruedas. En otras palabras; no tienes por qué ser sumiso a estas alturas.

Un claro ejemplo de cómo cambia su actitud en este sentido: el primer año de novios, paseábamos por un centro comercial, de camino al cine. Nos paramos en un escaparate donde había un bolso que le llamó la atención.

- Huy, qué bolso más original, verdad?
- Sí, no está mal.
- Pero será carísimo; en estas tiendas no hay quien compre…
- Es cierto. Seguro que el cualquier tiendecilla del centro lo encuentras más barato.
- Bueno, a ver si para Reyes me lo puedo comprar.

Ya está todo hecho. Ya te ha dejado claro el bolso que le haría mucha ilusión tener y que no se puede permitir (MENTIRA, se gasta más en cremas y perfumes a diario). Como decía, la diferencia está en que al día siguiente, por la mañana, te diriges a ese local, y compras el bolso para dárselo esa misma tarde, durante una cena romántica que minuciosamente has preparado en un buen restaurante. Ya sabes que esa noche “hay temita”… y no falla. Si cenas bien, le das el bolso y tienes un hotelito reservado (en su defecto, un coche amplio y la Casa de Campo cerca), te aseguro que no te va a poner pegas para que tengáis una apasionada noche loca.

Ahora veamos lo que ocurre con la misma situación, después del “sí, quiero”

- Me encanta ese bolso.
- Si tienes 40.000, no me jodas.
- Ya, pero a ver si tienes un detalle y me lo regalas, que no me regalaste nada el día de los enamorados.
- Sí. Te regalé una colonia.
- Pero eso no es un regalo; es lo que compra todo el mundo, nada original que salga de ti. Por una cosa que te pido y que me gusta…

Y lo que pasa es que tendrás morros hasta que el bolso llegue a casa. Supongamos que llega. No hace falta decir que lo compras sin ninguna gana porque, además, seguro que el bolso te horroriza Y ELLA LO SABE (de novios, para ella sería muy importante que el bolso fuera del agrado de los dos. Ahora eso no es importante). Bueno, pues ya que has hecho el esfuerzo de comprar el bolso… qué menos que pedir (implorar, suplicar) una nochecita “movidita” después de varios días, meses, sin catarlo, verdad? Pues la respuesta que más fácilmente te puedes encontrar es: “hoy estoy cansada, cariño, pero te prometo que este fin de semana nos pegamos un homenaje tú y yo…”. Por supuesto, olvídate. El fin de semana ya tiene el bolso más que estrenado y se le ha olvidado por completo que se lo compraste tú… ni hablar de la promesa (eso se le olvidó al día siguiente).

COMO ELLA SE DIRIGE A TI: Ahora te tienes que acostumbrar a que palabras como “corazón”, “cariño”, “pichurrito” y todas esas mariconadas SÓLO van a salir de su boca cuando accedes a sus deseos o chantajes, obviamente para autoconvencerse ella misma de que lo que ha hecho, “exigiéndote” que hagas algo, no se pueda considerar como una barbaridad o abuso de su situación de mujer.

Ante esto, casi todo lo que antes eran sugerencias por el bien de ambos se transforman en órdenes en su propio beneficio. También puede pasar que te digan que lo tienes que hacer POR TU PROPIO BIEN, y eso es mucho más divertido.

- Hay que ir a casa de Pepito, que he dicho que iríamos a tomar algo porque hace mucho que no nos vemos.
- Pero si he quedado con mis amigos para dar un paseo en moto…
- Claro, la dichosa moto. Ya, lo de hacer vida familiar no va contigo, verdad? (aquí se omite, por razones evidentes, que te has levantado a hacer la compra, que has pasado el día anterior entero en casa de su madre, que has llegado del trabajo todos los días y directamente has bañado a los niños, les has dado la cena y los has acostado… pero debe ser que eso no es parte de la vida en familia a la que ella hace referencia)

Ahora depende de ti lo de suspender el paseo en moto, lo cual te vendrá muy bien para recordarle que te había prometido un homenaje hace unos días o “sugerir” que vaya a casa de Pepito ella sola con los niños (lo cual aconsejo) y que, después de tu paseo en moto, irás a recogerlos (ahí sí, olvídate del homenaje).


EL REPROCHE, EL ULTIMATUM Y LA AMENAZA: Ante estas situaciones puedes actuar de muchas maneras, pero verás que no tienes tampoco mucha opción; o lo haces o no lo haces. El término medio es muy difícil de conseguir, pero no imposible.

Muchos habremos escuchado lo de “si te portas bien, esta noche te doy una sorpresita”. Con eso hay que acabar, YA. Es indudable, y de todos conocido, que tu mujer siempre va a pensar que cuando se acuesta contigo te está premiando. No pasa de novios. De novios estáis los dos más salidos que el pico de una mesa, buscando los momentos y rincones de donde sea para poder daros unos achuchones. Es cuando pones de moda los fines de semana a casas rurales, las vacaciones en puentes, Semana Santa, Verano… cualquier ocasión es buena para salir de casa, y lo único que importa es que el hotel esté bien (porque es donde más tiempo vas a pasar). Luego, la cosa cambia. Ahora, acostarse contigo te lo tienes que currar, porque ELLA ES SUPERIOR. Ella decide cuándo y dónde y cómo. Por eso, lo único que tienes que hacer es demostrarla que el premio es para los dos, no sólo para ti.

No hay nada mejor que el diálogo para convencer a una mujer de cualquier cosa. Y si es un diálogo que le deje pensativa, mucho mejor. ¿Os imagináis que le decís que es una mala amante y que no queréis acostaros más con ella PORQUE NO DISFRUTÁIS? ¿Qué creéis que pasaría? No pasaría NADA. Es lo mejor, pero sabiendo cómo hacerlo.

Tu mujer da por hecho que eres tú el que debe esforzarse en la cama, que ella ya lo tiene todo ganado porque se supone que tú deseas hacerlo todos los días y ella puede aguantar meses sin rozarte. Pero eso es falso. Disfruta tanto como tú, pero hacerlo todos los días es ponerse en una situación de igualdad que no les viene nada bien para poder manipularte a lo largo de la convivencia. Por eso han inventado la famosa frase “si te portas bien, esta noche te doy una sorpresita”, o lo que es lo mismo, TE LO TIENES QUE GANAR.

Os invito a que probéis lo siguiente, si perteneces al grupo de los que se lo están ganando día a día. Te sientas una noche a charlar con ella (tranquilo, con buena cara) y le dices: “mira, cariño, quiero hacerte una pregunta. ¿A ti te sentaría mal si me fuese una noche con una prostituta? No hablo de tener una amante, ni de encariñarme con nadie. Hablo sólo de satisfacer mis deseos y necesidades sexuales, porque creo que contigo no lo voy a conseguir. A mí me encantaría poder hacer el amor contigo todos los días, porque lo necesito, pero no veo que para ti sea prioritario, ni siquiera satisfactorio desde el momento que parece que me lo tengo que ganar. Y eso no debe ser así. Yo procuro hacerte disfrutar con el sexo. No sé hacerlo mejor. Pero lo que está claro es que no puedo resignarme, con mi edad, a que tengo que renunciar al sexo porque a ti no te apetece nunca hacerlo (ojo, aquí puedes aprovechar y meter otra frase tipo “no me puedo resignar a que nunca me van a hacer una felación, o que nunca voy a disfrutar de mis fetiches favoritos – medias, ligueros, cuerdas… -). Insisto en que no necesito a otra mujer, pero sí necesito cubrir esa carencia que tengo en este momento de mi vida”.

Acabas de destrozar sus esquemas. No hay nada peor en el mundo que a una mujer le digan que no vale para algo. Imagínate, le acabas de decir que no es capaz de satisfacerte en lo más básico; en el sexo. En algo para lo que no hace falta tener una carrera universitaria, ni ser más inteligente… tan sólo necesita abrirse de piernas y no vale ni para eso. Evidentemente, no se lo has dicho de esa manera (Dios te libre), pero es lo que se va a quedar procesando después de esa conversación.

Añade, sin miedo; “… de verdad, sólo que me hagan una mamada… que ya no sé lo que es eso ni quiero pensar que, porque vivo contigo, nunca más me lo van a hacer. De verdad, ¿a ti te importaría, sabiendo que no habrá amor de por medio con una profesional?. Te lo quiero contar así, tranquilamente y con ánimo de solucionar un problema que para mí es grave, y porque te quiero y no sería capaz de irme con otra por lo típico de que lo que no tienes en casa lo buscas fuera… yo no soy así y quiero encontrar todo en casa, para eso me casé contigo”.

Así, a simple vista, os puede parecer una burrada pero, lejos de enfadarse contigo, pensará sobre el tema y, aunque no te diga nada, no pasarán más de dos días sin que te espere con el liguero, el látigo y la capucha en el dormitorio.

No cedas ante la amenaza. No cedas ante el “si te portas bien…”, porque todo eso es mentira, y ellas lo saben. Hazte valer. Ella te necesita tanto como tú a ella, pero su subconsciente no les deja verlo y necesitan un poquito de ayuda. Un sustito así, te aseguro, les hace abrir los ojos, pues es impensable para cualquier mujer que una “cualquiera” pueda dar a su pareja algo que ella no.

Espero que mis experiencias puedan ser de utilidad alguna. Si no… siempre estarán los clubs de alterne, como decimos nosotros, “pa echar unas risas”!!

Os deseamos desde P&R una feliz y satisfactoria vida en pareja, tanto a los solteros como a los casados.

Un fuerte abrazo y un mágico saludo

Merlín & Arcángel Equipo P&R