HORMONAS: LA SANGRE NUNCA SE EQUIVOCA, por IONA TSUNG

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Imagen cedida por Lucía
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En realidad, no existen hormonas del amor, la mayoría tienen varias funciones normales en nuestro organismo y se eleva su concentración cuando una persona está enamorada. Las que se han encontrado relacionadas con la fase de enamoramiento son:

1-TESTOSTERONA, la hormona del deseo sexual: La hormona masculina por excelencia responsable de los caracteres masculinos, también aparece en menor cantidad en las mujeres, entre otras funciones se ocupa de estimular el deseo sexual en hombres y mujeres.

2-ESTRÓGENOS, la hormona de la reproducción: Existen más de treinta tipos de estrógenos en las mujeres, el más abundante es el estradiol que se produce en los ovarios femeninos y aumenta con la menstruación. En las mujeres son las hormonas responsables del ciclo de la ovulación y cuando se alteran suelen afectar a la fertilidad femenina.

3-ENDORFINAS, las hormonas del placer: Las endorfinas son opiáceos naturales secretados por la hipófisis que producen sensaciones de bienestar y euforia. Son las responsables de que olvidemos comer y dormir y ser inmunes al cansancio físico cuando alguien especial aparece en nuestra vida. El nivel de endorfinas también aumenta con la luz, el ejercicio, determinados alimentos y la práctica de sexo placentero.

4-OXITOCINA, la hormona del orgasmo y la satisfacción de la monogamia: La oxitocina es conocida como la hormona inductora del parto porque esta hormona se segrega en grandes cantidades en el momento de la dilatación y de las contracciones en el útero que conducen al comienzo del parto en las mujeres. Pero, la oxitocina también es responsable de movimientos rítmicos del útero que se producen durante el orgasmo y se asocia a la felicidad y a la vida amorosa inicial de una pareja.

5-FEROMONAS, el olor de la persona amada: Cuando decimos "me da en la nariz que tal persona es?" parece que son las feromonas las sustancias que provocan que nos guste o nos disguste alguien a primera vista. Las feromonas son objeto de muchos estudios porque son responsables de la atracción amorosa entre los animales, y los perfumistas investigan el efecto de los olores para provocar el deseo sexual en humanos. Las feromonas hacen que cada persona tenga un olor corporal diferente, por eso los perros rastreadores son capaces de seguir la pista a un individuo, oliendo ropa usada por él. Los seres humanos no tenemos un olfato tan privilegiado pero parece que, de forma inconsciente reconocemos y reaccionamos al olor de la persona amada por la presencia de feromonas sexuales en el sudor y secreciones corporales, principalmente en las zonas genitales. También se sabe que las feromonas presentes en el sudor femenino son responsables de que las mujeres que viven juntas lleguen a sincronizar sus ciclos sexuales y ovulen y tengan el periodo al mismo tiempo. En el sudor de los hombres aparece una sustancia llamada androsterona similar a la que producen las trufas y reconocen los animales que las buscan (cerdos y perros).

6-La DHEA, hormona del emparejamiento: La responsable de que una persona en particular nos guste, es la dehidroepiandrosterona o DHEA, ya que se encarga de producir las feromonas y de la elección de pareja. Curiosamente, es la hormona más abundante en hombres y mujeres y parece que es la hormona responsable de la juventud porque su concentración disminuye un 3% con cada año que cumplimos, y en la vejez sólo tenemos un 10-20% de DHEA. Es una hormona esteroide producida en las glándulas suprarrenales que sirve base para producir estrógenos y testosterona. Tiene muchos efectos saludables para el organismo:
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- Provoca el aumento de la masa muscular y de la fuerza,
- Mejora el sistema inmunitario,
- Sube el estado de ánimo,
- Recarga la energía,
- Actúa como afrodisíaco natural,
- Mejora la memoria,
- Disminuye el riesgo de cardiopatías, cáncer, osteoporosis, diabetes, cansancio,
- Es antidepresiva y mejora las enfermedades derivadas del estrés.

7. FEA, la hormona del amor a primera vista: Cuando te enamoras la feniletilamina o FEA se eleva y produce un efecto parecido a las anfetaminas, tu energía se desborda, sientes placer, optimismo y excitación, idealizas a la persona elegida y solo con pensar en ella, se acelera el metabolismo y disminuye el apetito. La FEA es una hormona que varía con nuestros estados de ánimo. Actúa junto a las feromonas en la atracción entre sexos. Responde a estímulos visuales provocando la atracción a primera vista o flechazo. Se la considera antidepresiva y su concentración aumenta con las novelas de amor, las películas románticas, artículos eróticos y la música. El chocolate y las rosas contienen FEA en altas dosis, es el motivo de que los bombones y las rosas sean regalos tradicionales entre enamorados.

8. DOPAMINA, la hormona que produce adicción al placer: Si cometes actos impulsivos y pasionales cuando caes en las redes del amor, no te preocupes siempre puedes alegar que estabas bajo los efectos de la dopamina, un neurotransmisor encargado de los mecanismos de refuerzo y repetición de las acciones que nos procuran placer por lo que puede provocar adicción y se asocia a la dependencia a drogas, alcohol y tabaco. La dopamina provoca conductas irracionales y aparece en alto nivel en las personas muy vitales, motivadas y amantes de las situaciones de riesgo. Parece que las personas adictas a la dopamina son incapaces de mantener relaciones estables y van de flor en flor, sin comprometerse. Necesitan las sensaciones que producen los primeros momentos de una relación y cuando se acaba el ¿subidón? hormonal, pierden el interés por su pareja y buscan nuevas experiencias.

9. SEROTONINA, la hormona del amor para siempre: Cuando una pareja lleva más de tres meses, se acaba la fascinación inicial y las hormonas anteriores empiezan a disminuir y aparecen otras sustancias como la serotonina, responsable de las sensaciones de tranquilidad, paz interior, seguridad y placidez que caracteriza a las parejas estables. Cuando dejamos de ver al ser amado como una persona fascinante y sin defectos y empezamos a apreciar los beneficios de una relación estable, menos pasional y más llevadera con la vida diaria. Si la pareja tiene futuro, la pareja va dejando a un lado los ideales y empieza a construir un futuro en común. Cuando una pareja es inestable puede deberse a incompatibilidad de caracteres y la pasión no es suficiente para mantener la relación en el tiempo, aparecen las discusiones, los problemas y tras un periodo de tiempo variable sobreviene la ruptura de la relación. Los antropólogos explican la aparición de esta hormona en la evolución como un mecanismo para mantener la especie. El amor a primera vista provoca la atracción sexual y el coito, y las parejas que se mantienen estables tienen más probabilidades de tener hijos y cuidarlos juntos protegiéndolos durante la larga infancia de la especie humana.
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