En el citado libro, se hace mención al deseo, en cómo transmitirlo a las personas que te rodean para seducirlas y enamorarlas, haciendo partícipes a clientes y empleados para que hagan suyo el sentimiento de amor por lo que están haciendo en colaboración contigo, convirtiendo su trabajo y su colaboración en algo personal. Lo compara con el matrimonio entre dos personas, cuando habla de objetivos cerrados. Me explicaré mejor: Quizás en algún momento te hayas planteado como objetivo el tener pareja.
Has podido tardar más o menos en conseguirlo, se te ha podido poner incluso cuesta arriba, incluso te ha podido obligar a hacer esfuerzos extras como arreglar tu vestuario, ser más abierto, llevarte más de un chasco, desengaños, alguna noche sin dormir, echar mucha imaginación, echar menos horas de sueño pensando… Le has podido dedicar mucho tiempo quizás sin resultados, y cuando dejaste de buscar, de repente apareció ella, ¡Suele pasar! Otra de las curiosas citas de mi abuela, que me soltaba a modo de perlas cuando apenas tenía conciencia, era la siguiente: “Las mujeres son como los gatos, vienen cuando quieren, no cuando se las llama”.
Supongamos que después de todo este camino lleno de obstáculos en el que has invertido un tiempo y esfuerzo con el objetivo final CONSEGUIR PAREJA, al final te has salido con la tuya. Vale, perfecto, eres un tío cojonudo que tarde o temprano se sale con la suya, pero… ¿Y ahora qué? Ya tienes lo que querías, has sido congruente con tus deseos para alcanzar esa meta, ese objetivo. Ya no te es necesario el deseo entonces, al menos para esa mujer, ya estás con ella. Al poco tiempo te darás cuenta que lo que hiciste por estar con ella se ha quedado en el depósito de tu cuenta bancaria de esfuerzo y se puede decir, que ahora vives de los intereses.
¿Sabes qué? Que sin deseo no hay relación personal humana que aguante, y que cuando empiezas a dar las cosas por hechas, tanto en la pareja, como en la empresa, como con la amistad o tu sueño… Si ya has conseguido tu sueño y solamente tenías ese una vez conseguido ¿Qué más te queda por hacer? ¿Torear o montar en globo? Nuestra limitada visión en el corto plazo siempre nos hace perseguir el beneficio inmediato, el estatus “tener pareja” por lo visto está muy bien visto, pero la vida no termina una vez lo has conseguido.
Imagen cedida por ThinPink
También estoy enamorado de la escritura, de este espacio, de este proyecto diario que es PERSONALIDAD & RELACIONES y te diré, que el día que no escribo me falta algo. Lo echo en falta, me fastidia cuando no me sale nada, me hace enfadar. Muchas veces es tal el cansancio con el que llego a casa, que cojo mi portátil y lo único que me salen son tópicos que enseguida descarto. Al irme muchas veces a dormir, se me aparece la musa, porque claro… La musa es mujer, y como tal, viene cuando quiere, no cuando se la llama. A mi se me suele “aparecer” de noche robándome el sueño. De repente son las tres de la mañana, y me tengo que poner a escribir, no es algo opcional, es algo que me atrapa. Ahora mismo no me concibo a mi mismo sin la pasión que me provoca el transmitir mis experiencias y mis pensamientos.
A esto es a lo que voy, a motivarte con aquello que te atrapa y que te hace saltar por dentro, a seguir tu vocación sea cual sea. No te limites a buscar pareja, porque cuando la encuentres te preguntarás el famoso ¿Y ahora qué? Dicen que hay que tener cuidado con lo que se sueña, porque se puede acabar cumpliendo. Esto es lo que pasa cuando soñamos con la zanahoria que persigue el burro. La clave de todo es nunca dar nada por hecho, ni por sentado, porque cuando crees que ya has conseguido aquello que has perseguido con esfuerzo y deseo, tu deseo se apaga. Nunca y te repito nunca, una mujer va a ser tuya ¡Quédate con esto! Porque en el momento que creas que ya la has ganado para ti, te relajarás y perderás el interés. De igual forma con tu afición preferida o con tu trabajo: PIENSA QUE SIEMPRE SE PUEDE HACER MEJOR, SIEMPRE PUEDE ESTAR MEJOR, SIEMPRE SE PUEDE MEJORAR y aparta de tu mente ya la creencia de “si funciona, déjalo como está”.
Siempre puede ser mejor.
Un fuerte abrazo.
Atcángel.




0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada