AGARRARSE A UN CLAVO ARDIENDO

Echándole un vistazo al registro de visitas, vengo observando desde hace un tiempo que el artículo ¿SE PUEDE RECUPERAR UN AMOR? Ha tenido bastante repercusión entre tod@s vosotr@s. He podido comprobar, como de alguna manera os ha tocado de cerca y os ha hecho reaccionar a buscar respuestas más directas después de contar vuestro caso en los comentarios. He observado que soléis acabar la exposición con un ¿Qué hago ante esta situación? ¿Continúo? ¿Abandono? ¿Qué puedo hacer para que él o ella vuelvan a mi vida? Como os relato en ese artículo, yo pasé por una experiencia similar, y al final por circunstancias, después de un año nos volvimos a encontrar. Por deseo propio de ambos, continuamos a día de hoy… Lo cual no quiere decir que siempre tenga que ocurrir así, en otras ocasiones he vivido desengaños y así se han quedado, como desengaños que también forman parte de mi historia, y con total seguridad también de la vuestras.

¿Suerte? Ayer mismo lo comentaba con ella tomándonos una caña: “Parece que ahora muchas de las cosas que son importantes para nosotros, están sujetas con alfileres, y no sabes hasta qué punto vas a poder seguir contando con ellas”. De entre todas las preguntas que habéis lanzado en el artículo mencionado, y todos los casos que habéis compartido, he querido rescatar las siguientes citas:

[…] ¿Como puede ser que la persona que has decidido que forme parte de tu vida deje de ser esa persona en tan solo unos meses y tan fácilmente reemplazada? […]

[…] Me gustaría que el pensara en mi y al menos me diera la oportunidad de hablar de vez en cuando o tomar un café […]

[…] No puedes hacer nada si la otra persona no te da la oportunidad para ello, que es tu caso y el mío y es lo que ellos han elegido, por mas decepcionante que resulte, es lo que hay […]

[…] ahora es tarde y mi consuelo es seguir insistiendo en que me de una oportunidad […]

[…] al principio traté de hacer todo para recuperarla, pero ahora que leo lo que escribiste me parece que estaba equivocado. Solamente esperaré a que decida volver por cuenta de ella, seguiré adelante con mis proyectos, y le demostraré que he cambiado y sigo firme como siempre. ¿Alguien me puede decir si tuvo éxito y volvió y fueron felices? Tan sólo que exista uno será suficiente […]

[…] ¿Puede arrepentirse o replantearse lo nuestro? ¿Qué hago? ¿lo busco antes o le doy tiempo? ¡No sé que hacer! Solo quiero verlo, volver a hablar las veces que sea necesario […]

[…] En ocasiones pienso en cortar la comunicación con él (al menos no hablar diariamente) porque creo que a veces me pone peor, pero por otro lado, no sé si seré capaz, si será peor o si lo empujaré a un nuevo acercamiento hacia la otra persona […]

Vaya por delante que os entiendo a cada uno de vosotros, pero sigo viendo que la inmensa mayoría pretendéis seguir agarrados a un clavo ardiendo. Unos sentís que se os quitado el tiempo, se os ha hecho perder tiempo de vuestra vida, o deseáis ser correspondidos, que piensen en vostr@s, esperáis una oportunidad e incluso os planteáis qué hacer o qué no hacer por si vuestra expareja se acerca otra persona.

Sin ánimo de daros una respuesta genérica y barata, tengo que deciros que cada uno de vosotr@s sois los únicos responsables de vuestra felicidad, que estáis depositando una carga de responsabilidad en la otra persona. De alguna manera estáis responsabilizando a la otra persona de vuestra situación, de vuestro bienestar, de vuestra estabilidad, y por eso mismo, algunos de vosotros seguís pidiendo una oportunidad, porque es la otra persona quien os la tendría que dar. No veis que vosotros sois los responsables de vuestra vida, de vuestras opciones, desde que amanece hasta que te acuestas, el único responsable y protagonista de tu vida eres tú.

Hay que aceptar que hay cosas que no dependen de uno, buenas o malas, y que realmente de lo único que eres dueño, es de las decisiones que tomas, pero no se puede ser dueño del afecto o de la voluntad de los demás, y menos pretender que nuestra pareja nos responda siempre a nuestra imagen y semejanza, pensar de esta forma es egoísta. Pretender que la otra persona sea la responsable, la que otorgue, la que de oportunidades, la que tenga la culpa… Es también egoísta, sentirse víctima en una relación es un error. Simplemente, los sentimientos y la voluntad de los demás no pueden controlarse y no se puede depositar en la voluntad de los demás ni tu estatus, ni tu estabilidad, ni tu felicidad. Cuando una relación termina, buscar un culpable es perder el tiempo, ya que mientras estás esperando a que la otra persona venga y “te salve”, no estás viviendo tu propia vida. Nadie te tiene que salvar, y si no pasas el mono de la soledad y de la no dependencia, no estarás preparado para una nueva relación.

Me da la sensación de que much@s de vosotr@s os habéis dirigido a este artículo, buscando una serie de pautas que te hagan volver con una expareja, en plan paso 1, paso 2, paso 3 etc. Bueno, estas pautas sencillamente no existen, es una circunstancia que se puede dar… O no. Si existieran y os las diera, os estaría tratando como si fuerais corderos, diciéndoos lo que tenéis que hacer, quitándoos la responsabilidad de tomar decisiones y de alguna manera, quitándoos vuestra libertad.

¿Qué es más difícil, volver con una expareja o dejar de ser un cordero? ¿Quieres ser un cordero? ¿Quieres encontrar un libro que se titule “Consigue que vuelva tu ex en 10 pasos?” ¿ Crees que quien pueda dar una serie de pautas así, te está respetando, cuando simplemente está prolongando tu condición de esclavo… De dependiente? Lo he visto una y mil veces en las SESIONES DE ORIENTACIÓN. Muchas veces, cuando hacemos este tipo de consultas, en realidad estamos buscando que sea otra persona quien nos diga lo que tenemos que hacer, buscamos una persona que decida por nosotros, que asuma la responsabilidad de tomar decisiones cuando nosotros no nos vemos capaces. Normalmente, ya sabemos la respuesta, pero buscamos que sea otra persona quien nos lo diga.

Un fuerte abrazo.


Arcángel
-
Publicar un comentario en la entrada