CUESTION DE CONFIANZA

©2006-2008 ~ Iamtheblacksheep
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Llevaban unos tres meses juntos y quizás la palabra pareja, todavía les quedara grande a ambos. Por lo que pude ver encajaban realmente bien, se les veía muy buen juntos. Se conocieron como se conoce la gente, tomando copas un domingo de madrugada en una sala de flamenco: él un deportista y ella una responsable comercial de una empresa puntera, ambos de la misma edad, independientes, trabajadores y buena gente. La verdad es que parece una buena combinación ¿verdad? Él es un hombre con el que puedes ir a ver el fútbol, buen compañero y colega. Ella es una mujer agradable, de muy buen gusto al vestir, buena compañera con la que puedes hablar de todo. Una noche después de llegar del trabajo la vi muy callada al entrar en casa y cabizbaja, supe que le pasaba algo porque siempre entra con una sonrisa de oreja a oreja, saludando a todo el mundo. Pero ese día entró sin decir ni mu, dejó sus cosas y se sentó a mirar la TV. A esta le pasa algo…

Le pregunté que le pasaba y simplemente me dijo “Ya no estoy con él”. El se había puesto como un basilisco porque ella había quedado con su ex a tomar café y no se lo había dicho hasta el día después. Por cierto, su ex ya está casado y hacía unos meses que había venido a Madrid. En su día, ambos decidieron abandonar la relación amistosamente y de mutuo acuerdo, debido a que ella venía a trabajar a Madrid. Por cosas de la vida y del destino, su ex unos años más tardes también fue destinado a al capital. Ciertamente no entiendo por qué ella no le dijo a su novio que había quedado con su ex para tomar café, empezando por ahí… Se entiende que hay confianza, y tomar un café con alguien que durante un tiempo ha significado mucho para ti, es algo natural, es más debería ser visto como algo natural. Intentar borrar por completo a una persona a la que has querido y con la que has terminado bien, es pretender eliminar una parte de tu vida y me parece absurdo. Ya somos mayores para pataletas de colegio. Que yo sepa no es motivo de infidelidad tomarse un café. Pero la realidad era que al ser una ruptura amistosa en su día, se quedaron las cosas bastante bien entre ambos.

Él en realidad, se molestó primero por habérselo callado y porque le dijo que había quedado con sus amigas, entonces él se preguntaría “¿Por qué me dice una cosa y hace otra?”. Yo también me lo preguntaría, y siendo sincero, probablemente me sentiría “engañado”, también me hubiera molestado que hubiera tratado de ocultar que iba a quedar con su ex. Es propio de la mujer ocultar información o emplear el canal indirecto, para evitar conflictos y discusiones, pero ante esto, el hombre siente que no se le respeta y es cierto, no se le respeta ¿Por qué?. Quiero dejar algo claro en cuanto a esta afirmación: no se nos respeta, no porque ella haya quedado con su ex o con un amigo, es más, ojalá todos pudiéramos disfrutar de amistades sanas con las personas que en un momento de nuestra vida, han significado algo para nosotros. Ella o tú podéis quedar con quien os de la gana. Ella bien ha podido pensar “Si le digo que he quedado con mi ex, seguro que se cabrea conmigo y tenemos un problema, así que mejor le digo que he quedado con mis amigas. Estoy muy bien con él y no quiero estropearlo”. Aquí vemos el primer síntoma de falta de confianza y de falta de comunicación, para evitar un posible conflicto, ella decide decirle otra cosa.

Una vez que ella le dice que ha quedado con su ex el piensa “¿Por qué me dice primero una cosa y ahora me viene con esto? ¿Qué mierda es esta? ¿Me tomas por tonto?”. Se enfada porque no se siente respetado, se siente que de alguna forma ha sido engañado y en todo caso tratado como un “niño pequeño” al que se le dice que el perro se ha escapado, para no decirle que ha sido atropellado y así evitarle el sufrimiento. En este momento ya, cualquier cosa que ella le diga o intente decir para tranquilizarle va a tener justo el efecto contrario, porque él ha perdido la confianza. Si él pierde la confianza, empezará a cuestionarse en su cabeza y ha repasar mentalmente cada una de las conversaciones que ha tenido con ella, en las que él pueda sospechar que tampoco ha pasado lo que ella le ha dicho que ha pasado y comienza un tortuoso interrogatorio, en el que ya no se habla de amor. Es más ahora cada vez que ella salga con sus amigas, él se va a sentir molesto, porque… Podría estar haciendo otra cosa. Ella se va a sentir interrogada o asfixiada y cada vez le contará menos cosas. Cuanta más insistencia ponga él en saber, ella pondrá más barreras a la comunicación, porque sentirá que se le está cerrando su espacio de libertad. Donde antes había confianza, ahora hay celos. Se va preparando la cama de la ruptura, de la desconfianza e incluso de una verdadera infidelidad.

¿Qué ha pasado aquí? Ha desaparecido la confianza, por una falta de comunicación, por un miedo irracional: el de ella por no querer disgustarle en un origen, y el de él por perderla porque pueda estar viendo a otro hombre. Por desagracia, estas dinámicas en las parejas actuales son muy frecuentes, y este miedo y esta desconfianza son precisamente los que nos convierten en hombres reactivos, siendo nosotros mismos los que empezamos a labrar el marco de una posible infidelidad, aunque tampoco tiene por qué haberla. Las personas funcionamos así, intentar evitar que la mujer sea mujer y que actúe como tal, y que el hombre sea hombre y actúe como tal, es pretender pedirle peras a un olmo. Tener una sana autoestima te evita estos disgustos, pero siendo realistas y objetivos, todos tenemos nuestro lado flaco, y suele venir siempre por parte de la persona que más nos importa. Quien pretenda negar esto o decir que estas cosas no le afectan, es que no ha vivido una relación auténtica.

Sabiendo que estos mecanismos son así y que nuestras cabezas funcionan de esta forma, para que una relación funcione, nos vemos obligados desde el primer día a confiar. En una pareja, nunca sabes todo de la otra persona, es una verdad que has de aceptar. Me hace mucha gracia cuando alguien me dice “No tengo secretos para mi pareja”, se trata de una mentira típica que usamos para justificarnos. Recuerdo una respuesta que me dio una mujer hace tiempo, cuando me explicaba el por qué no decirle a su actual novio, que el nuevo jefe que tenía en su trabajo, era casualmente su ex pareja: “No tiene por qué saberlo” me dijo. Yo le respondí que sería mejor que se lo dijera, antes de que lo descubriera por otra persona, porque entonces si que podía sentarle mal. Una simple cuestión de confianza, ya sabiendo como funcionamos, hemos de fijarnos en los “Por qué si” en lugar de fijarnos en los vacíos de comunicación. A los hombres celosos les digo siempre lo mismo: “No he conocido en toda mi vida a una mujer que fuera tonta, así que si ella está contigo, es porque ha visto algo en ti y que no tienen los demás, eso para ti debería ser suficiente. Si no confías es tu problema, no el suyo”.

Un fuerte abrazo.

Arcángel.
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