EL RAMO DE LA NOVIA


Imagen cedida por Nadia & Juan Marcos
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Seguro que a más de uno os suena esta típica escena de comedia romántica, que describiré a continuación. Después del "Si quiero", la novia se sube a un lugar elevado y desde allí, lanza el ramo al resto de amigas e invitadas. Se supone que la mujer que coja el ramo, tendrá la suerte de ser la próxima en casarse. En esta escena, siempre aparecen las mujeres abalanzándose las unas sobre las otras para ser las primeras en coger el dichoso ramo. Siempre salen saltando, gritando y peleándose como posesas por coger una buena posición para saltar, por ser la primera y la única de la fila en cogerlo, porque se supone, que todas quieren esa suerte. Bueno, como os he dicho, esto es lo que aparece en las películas...

Ahora quiero contaros lo que pasó en la última boda que estuve, la de mi amigo El Navegante a finales de agosto. Llegó el momento después del aperitivo en que la novia convocó a toda fémina soltera habida y por haber en el convite. Ni que decir tiene, que la realidad supera siempre con creces a cualquier ficción. Nadia, la mujer de amigo tuvo que insistir cuatro o cinco veces micrófono en mano, para que se acercaran las perezosas solteras. Por lo visto, les daba pereza (o corte) hacer cumplimiento de dicha tradición de sortear el ramo de la novia. Una vez que se agruparon las solteras perezosas, junto con el primo gay de mi amigo, del que debo decir que era el único que tenía un entusiasmo verdadero por coger el ramo al vuelo, entre todo ese grupo de estupendas solteras.

En vez de luchar por coger el mejor sitio, todas se pusieron rígidas cuan palo de escoba y empezaron a recular y a atrasar su posición lo que la compostura y el decoro les permitía. Atónitos a esta falta de entusiasmo por conseguir el preciado ramo de la novia, nos quedamos los amigos del novio comentando la jugada entre risas: "Hay que ver... ¿Será posible que ninguna quiere coger el ramo? Parece de coña, que el que tenga más entusiasmo y ganas de cogerlo sea el primo gay de mi amigo... ¡Tócate los ....!".

Llegó el momento de la verdad y Nadia, con toda la ilusión del mundo tiró el ramo... Las chicas se movieron menos que los figurines de una tarta de bodas… Bueno, alguna saltó… Pero he de aclarar que en el sitio, sin el más mínimo ánimo de levantar los brazos para cogerlo, para fingir lo mejor posible su participación. En ningún caso se abalanzaron a por el ramo de forma entusiasta. También he de decir, que el primo gay, se esforzó todo lo que pudo por llegar a cogerlo, pero estaba muy mal situado... ¡Claro! Un grupo de mujeres haciendo empalizada rígida vertical, puede formar una barrera física bastante considerable.

Al final, el ramo cayó bastante centrado, y le tocó a la que estaba justo en el medio, que curiosamente llevaba una pamela enorme que obviamente le quitaba visibilidad, para poder ver como el ramo caía inevitablemente directo a ella desde arriba... Y por lo tanto, una menor capacidad de reacción para evitar el ramo. ¡Vamos Chicas! Que si el ramo hubiera caído al suelo y rebotado de nuevo hacia el grupo (cosa que es físicamente imposible), os habríais tirado todas en dirección contraria, como hacía Zubizarreta cuando le tiraban un penalty... Que por cierto, no paraba ni uno el tío.
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-Imagen cedida por Nadia & Juan Marcos

Que me digan lo que quieran, pero esto ya no es lo que era. Señoritas… ¿A qué temen? Que yo sepa las flores no muerden. Por otro lado os diré, que conozco a más de una “independiente mujer de hoy”, de estas que no han planchado una camisa en su vida, pero que siempre se compran la Cosmopolitan o Glamour, que no saben freír un huevo, que jamás dejaría que le “barrieran los pies”. Para el que no lo sepa, existe una superstición femenina, que te sentencia a no casarte si alguien te barre los pies, transmitida de abuelas a madres y de madres a hijas (sabiduría popular).

Y es que la palabra matrimonio, o compromiso, cada vez da más dentera dentro del mundo femenino que cada vez aprecia más su libertad. ¡Ay mis queridas Evas…! Que tenga que ser un hombre el que se pelee por el ramo de la novia, quiere decir mucho de la mujer europea. Supongo, que en un momento tal, de “lanzamiento de ramo”, les debe pasar por la cabeza cosas como:

LA QUE NO TIENE NOVIO PIENSA: “¿Y si me toca a mi?... Pero, si ni siquiera tengo novio, con lo a gusto que estoy yo ahora, ¿y si es verdad que soy la siguiente? Bueno, al menos si me sale uno, que sepa cocinar… Porque lo que es yo… De ensalada y pasta no paso y no me quiero morir de hambre… Y que sea guapo, que tenga pasta, que me lleve a todas partes en coche, que haga deporte, que no sea celoso, que sepa hacer masajes… ¡Joder que agobio de repente! Es que además hay tantos… ¿Me tengo que quedar sólo con uno? Que bajón. No me apetece nada echarme novio y menos marido…¡Quita quita! A ver si me puedo echar un poquito atrás sin que se note para no coger el ramo”.

LA QUE TIENE NOVIO PIENSA: “A ver si me toca a mi ya de una vez, y este se entera de que va la película porque le veo muy tranquilo. Pero, ahora que pienso… ¿Será el definitivo? ¿Me quiere de verdad? No sé… ¿Y voy a tener que ponerme alianza? Entonces cuando salga con mis amigas… No me va a entrar ninguno… Van a huir de mi como de la peste. Y claro, si me quito la alianza, me voy a sentir mal. Además, después vienen los niños y… ¡Quita, quita! Que además voy a tener que cambiar mi perfil de Badoo, en el que aparezco como soltera y me da pereza… A ver si me puedo echar un poquito atrás sin que se note para no coger el ramo”.

Estos cacaos mentales que supongo les pasan por la cabeza, son debidos a su INCONFORMISMO. Vemos como solteras o con novio, llegan a la misma conclusión de no ir a por el ramo de la novia. Eso sí, por caminos distintos y es que señoritas, ustedes LO QUIEREN TODO y esto… No es Renault Ocasión.

Un fuerte abrazo.


Arcángel.
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