CUANDO MIRAS A OTRA ESTANDO CON TU PAREJA I, por ACALIGULA

Alan Shore (James Spader) Boston Legal
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Granada (España) es una ciudad que me encanta y guardo muy buenos recuerdos de ella. Aunque haya acabado mis estudios anuales ahí, sigo sin poder dejar de visitarla por muchos motivos. El caso es que mis razones para ir a esta ciudad fueron para completar mis Estudios Superiores. Mucha gente, sobre todo los estudiantes de primer año de carrera se desmadran olvidándose por completo de sus estudios. Aunque Granada incite a ello, personalmente tenía muy claro que me fui allí por razones de estudio, no por licenciarme en los “macrobotellones” del sur. Resistiéndome a las tentaciones, con mucho trabajo y esfuerzo constante logré alcanzar mis objetivos académicos, que es a por lo que había ido a Granada realmente. Aún así, en esta ciudad es imposible evitar a las mujeres por mucho que estudies. Vas caminando por la calle, solo o con tu pareja, de repente te cruzas con una chica muy guapa que te llame la atención, al rato con otra, con otra, y así muchas veces.

Las andaluzas por lo general son muy guapas. Si nos ceñimos exclusivamente al físico de la mujer andaluza, podemos encontrar morenas, rubias, delgadas, voluptuosas, catetas, provocativas, maduras, etc. Su personalidad varía, como en todo el mundo, las hay inteligentes, maduras, menos listas, simpáticas, superficiales, desequilibradas, etc. A lo que me remito es que por lo general, independientemente de su personalidad o carácter, suelen ser guapas. Es prácticamente inevitable no girarse cuando pasa una chica a tu lado una vez al día. Si no me crees entonces te invito a visitar Granada a partir de septiembre, mes en el que empieza la vuelta al trabajo y a la Universidad.

Esto mismo lo comenté con mis compañeros de carrera y amigos más cercanos. Uno de ellos me confesó literalmente: “Si salgo a la calle a dar una vuelta me enamoro unas 15 veces. ¡Y eso sólo a la ida! Que nadie se equivoque, estoy hablando y analizando sólo el aspecto físico. A estas alturas creo que sobra subrayar que en P & R consideramos a la mujer no sólo por el físico, sino muchísimo por más. La mujer tiene unos principios, valores, sentimientos, preocupaciones, amigos, parejas, estudios o un trabajo, como cualquiera de nosotros.

Hay un famoso dicho de Francisco A. Icaza en Granada que dice así: “Dale limosna mujer que no hay en la vida nada, como la pena de ser, ciego en Granada.”

(En mi opinión no solo por sus monumentos, sino por las mujeres tan hermosas que inundan sus calles)

Mi intención es analizar por qué esta conducta nuestra de los hombres, el por qué actuamos así cuando nos cruzamos por la calle de esta manera con mujeres bellas y los conflictos que genera esta conducta cuando vamos acompañados de nuestras parejas por la calle.

El problema, o mejor dicho, el conflicto, ocurren cuando tu pareja se da cuenta que no paras de mirar a otras chicas. Este comportamiento por lo general no gusta a ninguna chica. Y yo me pregunto, ¿debo fingir y reprimir mis deseos y pensamientos delante de ella? ¿Debo dejar de mirar cuando vaya acompañado de mi pareja? ¿Debo mentir que sólo me gusta ella físicamente? ¿Debo ser sincero? ¿La haré daño si le cuento todo lo que se me pasa por al cabeza?

Estas mismas preocupaciones las encontré curiosamente hace un par de días en una Serie de TV americana llamada Boston Legal (2007), capítulo 22 de la tercera temporada, Guantánamo by the Bay). Es una serie que me encanta y la que considero muy entretenida. A poco que te gusten los buenos juegos y estrategias mentales, bufete de abogados y casos interesantes con mucho ritmo y personajes algo pintorescos, la serie te va a encantar.

Sin conocer la serie es un poco difícil de reflejar la situación que he extraído a continuación, pero lo intentaré.

Alan Shore (James Spader, protagonista de la mítica película Stargate) es uno de los protagonistas de esta serie y uno de los mejores abogados del bufete de Crane Pool & Shmitdt, con una fuerte personalidad y al que le encantan las mujeres, (me encanta este actor por su magnífico lenguaje corporal a la hora de entablar una conversación con una mujer por el que sienta atracción).
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Alan Shore (James Spader y la Jueza Gloria (Gail O'Grady) Boston Legal

La escena se ubica en una habitación, en la que se encuentran Alan Shore y la jueza Gloria acostados en la cama. Llevan un tiempo saliendo juntos y la relación se está convirtiendo cada día en algo más serio, casi son novios, cosa que Alan hace mucho tiempo no es. El episodio trata de que, Alan, a la hora de llevar un caso, le toca otra jueza algo morbosa y por la cual siente atracción. Alan se lo acaba comentando a Gloria estando en la cama tumbados. La escena que he extraído parte de este momento, minuto 25 del capítulo:

- Gloria (la Jueza): ¿Te atrae? (Refiriéndose a la Jueza Folger)
- Alan: No (no muy convencido…) Si me atrajera ella o cualquier otra mujer ¿habría un problema?
- Gloria. Claro que te atraerán otras mujeres. Y puedes desear a quien quieras. Siempre que lo canalices hacia mí (se lo dice con sensualidad).
- Alan: (entrando en calor y acercándose muchísimo a ella.), Con voz de seductor: En realidad, si encuentro un tanto atractiva a la jueza Folger. Para ser una mujer mayor…
- Gloria: (cambiando de tono, y de forma seca, un poco enfadada) Bien… Me alegra saberlo.
- Alan: Dijiste que no te importaría.
- Gloria. No me importa. Me da igual (pasando de él y se pone a leer un libro…).
- Alan: Nunca haría nada al respecto, claro.
- Gloria: Bien por ti…

En este momento, Alan intenta, tocarla…

- Gloria: No me toques.

A continuación, pasa otro día y Alan, entra en el despacho de la jueza Gloria (su novia), preocupado y lleno de inquietudes… (Minuto 36 del capítulo)

- Alan: Mira… Soy nuevo en este juego de las relaciones. No tanto nuevo, sino…
- Gloria: Desentrenado…
- Alan: Solo para que quede claro, si alguna vez, siento atracción por otra mujer, ¿debo mentir al respecto?
- Gloria: Totalmente.
- Alan: ¿De verdad? ¿por qué tolerarías que tu compañero te fuera deshonesto?
- Gloria: No lo toleraría. Si te pillo mintiéndome, se acabó.
- Alan: Pero acabas de decir que…
- Gloria: No, (cortándole). Es muy simple Alan. Cuando me dices que no te atrae nadie excepto yo…debe ser la verdad.

Como ves, para los hombres esto supone siempre una preocupación y para nuestras parejas también. Sabemos que una serie siempre es ficción y muchas veces no tiene nada que ver con el mundo real, aunque la pinten igual, pero si os fijáis, ni los propios guionistas saben dar una respuesta clara y definitiva al asunto. [continúa en parte II]

¡Saludos a todos!

Acalígula, El Músico.

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