CREANDO AL NUEVO ADAN II: MODELOS Y RESULTADOS

Imagen cedida por Enrique
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Ahora vamos a empezar con la metafísica, vamos a cambiar nuestro sistema habitual de referencia, imaginando dos modelos diferentes al real, para estudiar cual sería la conducta de búsqueda sexual y si se mantendrían los mismos roles selector-aspirante:

MODELO HIPOTÉTICO I: Imaginemos por un momento, que el acto sexual en vez de resultar placentero, implicara sufrimiento y dolor físico a ambos sexos. Imaginemos que este hipotético acto sexual, fuese necesario para procrear, pero que resultara traumático para ella y para él, y que por lo tanto, pasara a ser una opción a evitar en la vida de estos hipotéticos seres humanos, a no ser que realmente se buscara la descendencia desde la propia voluntad consciente y verdadera libertad de opción personal.

¿Creéis que este modelo evolutivo tendría éxito quedando sujeto a una libre opción? ¿Creéis que los roles selector-aspirante serían los mismos? ¿Sería más equitativo en ambos sexos el deseo de mantener encuentros sexuales, cuando el dolor físico asociado a este acto, sería algo a evitar? Lo cierto, es que al no resultar placentero, estos hipotéticos hombres y mujeres, solamente mantendrían encuentros sexuales destinados, única y exclusivamente a la procreación de nuevos seres humanos. Sólo se darían en ocasiones muy puntuales y marcadas en sus vidas, siendo plenamente conscientes que estos encuentros sexuales, tendrían como único objeto la procreación, al no existir placer, si no un dolor físico durante el acto, serían por así decirlo, optimizados al máximo.

En este caso, no existiría un incentivo, aparte que lo funcional de la reproducción. Los roles de selector-aspirante serían equitativos, ya que implicaría el mismo sacrificio para nuestros hipotéticos hombres y mujeres. La reproducción quedaría encuadrada en una mera cuestión de voluntad, intereses y acuerdos, ya que no existe el placer sensorial como condición de partida.

MODELO HIPOTÉTICO II: Vamos ahora mucho más allá. Imaginemos por un momento que tanto mujeres como hombres, somos individuos sin sexos diferenciados, no existiendo los géneros. Supongamos también que fuéramos capaces de regenerarnos o perpetuarnos periódicamente a nosotros mismos, sin necesidad de interactuar con otros individuos. Soy consciente que quizás os esté pidiendo un esfuerzo grande de imaginación, que roza la ciencia-ficción, pero lo entenderéis enseguida.

En este segundo modelo hipotético, en el que no es necesario el acto sexual para procrear, en el que no existen sexos diferenciados, si no simplemente individuos… Pensad un poco ¿Dónde estaría aquí el placer o el incentivo a la hora de hacer prevalecer tus genes sobre los demás? Estaríamos hablando de la destrucción del individuo débil o menos adaptado, en función de que prevaleciera el más fuerte o mejor adaptado. En este caso si existiría un incentivo, pero no sería necesaria la procreación o acto sexual, ya que estos hipotéticos individuos serían capaces de regenerarse periódicamente. Todo quedaría reducido a “La ley del más fuerte”.
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MODELO HIPOTÉTICO PERFECTO: De los dos modelos ficticios anteriores, podemos reducirlos ambos a lo siguiente:

Del modelo hipotético I, deducimos que para que exista igualdad de condiciones, han de desaparecer los roles aspirante-selector, convirtiendo la perpetuación de los genes en una mera cuestión de inteligencia, voluntad e intereses, al no haber un placer sensorial como incentivo. Se sigue dependiendo del acto sexual.

Del modelo hipotético II, deducimos que al no depender del acto sexual para procrear, la perpetuidad de los genes está en prevalecer sobre el resto, eliminado a cualquier otro individuo que pueda suponer una competencia, siendo este acto de supervivencia, la clave de la adaptación y éxito. No se depende del acto sexual.

Quedándonos con lo mejor de los dos modelos en un hipotético INDIVIDUO PERFECTO, eliminando las debilidades de cada uno tendríamos: Un individuo independiente del placer sensorial, inteligente, que no depende del acto sexual para procrear y que se encuentra por encima del resto de los individuos de su especie.

EL NUEVO ADAN, MODELO CORREGIDO: Teniendo en cuenta que este modelo de individuo perfecto es completamente teórico. Para poder integrar este modelo a un hombre real, con el fin de asociar todas estas facetas y cualidades ideales en un ser humano de sexo masculino, pasamos a aplicarle los factores humanos y condicionantes sociales, enfocados a la figura masculina, faceta por faceta para llegar a LA CLAVE DE LA NO DEPENDENCIA SIENDO FIEL AL ROL MASCULINO:

INTEGRIDAD: Traduciendo a términos más coloquiales el concepto de independencia del placer sensorial, podemos ver a un hombre autocontrolado y seguro, que sabe estar por encima de sus instintos y que no persigue a toda costa el sexo de forma necesitada. Sabe pensar en el largo plazo y no se conforma únicamente con el placer sexual como beneficio inmediato, porque éste no le supone una dependencia, debido a que tiene unos valores sólidos que marcan su comportamiento y le hacen congruente.

INTELIGENCIA: Relacionado también con la programación en el largo plazo, tiene recursos intelectuales suficientes para la supervivencia, una escala de prioridades ordenada, agilidad mental, capacidad de reacción y ejecución según la necesidad del momento. Sabe comunicarse, liderar y solucionar problemas cuando estos se dan, sin dejarse llevar por las emociones, o la sorpresa ante la dificultad. Tiene capacidad para prever dificultades, debido a su programación para el largo plazo y reaccionar a tiempo ante ellas.

AUTONOMIA E INDEPENDENCIA: La extrapolación de la no dependencia del acto sexual para perpetuarse, podemos interpretarla de modo que hablamos de un hombre autónomo e independiente, que no precisa como necesidad estar consagrado a una unión en pareja. Es capaz de asumirla y aceptarla, pero no le resulta una necesidad de primer orden, ya que se acepta a si mismo y no precisa deberse a una relación. Sabe concebirse como único y convivir consigo mismo, acepta la soledad como una opción más y si entabla una relación, es a voluntad.

ESTATUS: Es bastante más intuitivo, el hecho de que se encuentre por encima del resto de individuos de su especie. Aquí estamos hablamos de estatus social y económico, de un hombre con recursos para poderse mantener a si mismo y a quienes dependen de él. Un hombre que disfruta de más lazos sociales que el resto, emprendedor y con posibilidades abundantes en cuanto a bienes, trabajo, posesiones y acceso a círculos sociales, en los que puede apoyarse y de los que se sirve, para seguir manteniendo este estatus.
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CONCLUSIÓN Y LO MÁS IMPORTANTE: Estas serían las características del nuevo Adán. Hay algo muy importante y que quiero que seas consciente de ello. Fíjate que para crear a este nuevo Adán, no se ha establecido comparación alguna, competición, patrón, barra de corte o complementación alguna, con el patrón femenino que correspondería a la nueva Eva. Por así decirlo, hemos “jugado a ser el Creador del Génesis” con todo este razonamiento, partiendo de cero y haciendo bocetos de otros modelos, hasta llegar al modelo óptimo como individuo. Este Adán no ha salido de ninguna costilla, NO ESTÁ SUBORDINADO AL MODELO DE LA NUEVA EVA: ESTA ES LA CLAVE, ya desde origen del porqué hemos recorrido todo este camino hasta llegar a él.

Esto es lo que has de tener en mente, PARA ENGENDRAR A ESTE NUEVO ADAN HEMOS DE PENSAR EN MODO PRIMARIO E INDIVIDUAL, por ello insisto, ni se ha comparado, ni se ha subordinado a las necesidades del modelo femenino de la nueva Eva. Es por esta misma razón, que es este modelo INTEGRO, CONGRUENTE, INTELIGENTE, AUTÓNOMO, INDEPENDIENTE Y DE ALTO ESTATUS, que haya sido engendrado partiendo de cero. Quédate con esto, porque es lo más importante: Para llegar a ser este nuevo Adán, nunca has de subordinar tus intereses, esfuerzo, voluntad y tiempo, a otra empresa que no sea aspirar a tu ideal máximo como hombre.
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Un fuerte abrazo.
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Arcángel
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