NO NACIMOS ALFA I: ALFAS DE PACOTILLA, por ARCANGEL

Imagen cedida por Arcángel
--
Seguro que alguna vez habrás oído esta respuesta mágica cuando hayas pedido ayuda a algún compañero: "Tienes que ser más Alfa...", que parece que es aplicable como solución a prácticamente cualquier problema de pareja. La famosita frase que a modo de ungüento mágico inunda cientos y cientos de respuestas a problemas concretos de seducción y relaciones... Desde P&R os comunicamos que a partir de este mismo momento, queda totalmente desterrada. Después de haberme pasado algo más de dos años intentando efectivamente "ser más Alfa", a la par que desengañándome progresivamente de este concepto antropológico, os confirmo que he perdido el tiempo soberanamente. Es más, no quiero hacérselo perder a nadie más con el dichoso consejito ¿Por qué? Parece que cuando alguien con la mejor intención te dice que "Deberías ser más Alfa", tienes que sacar pecho, poner un tono de voz grave, crecer medio metro de repente e imitar el lenguaje corporal de James Bond.

Creo que a menudo se confunde el concepto de "Alfa" con el de "Congruencia". Creo y corregidme si me equivoco, que las primeras veces que escuchamos la frasecita del "no se qué... más Alfa", nos la creemos a pies juntillas como remedio inmediato. Yo al menos así lo he creído durante mucho tiempo. Pues resulta que cuando te la aplicas, intentas adaptar tu comportamiento, tu lenguaje corporal, tu conversación y tu determinación a lo que todos entendemos como un hombre Alfa. ¿QUÉ CONSEGUIMOS CON ESTO? HACER EL PAYASO... ¡Ya lo he dicho! Parece que hay que disfrazarse de James Bond para tener éxito con las mujeres, o para que nos vaya mejor en nuestra relación de pareja.

A un Alfa verdadero, se le distingue del resto. Si no lo eres por nacimiento o educación recibida, e intentas serlo como yo lo he intentado una y otra vez a modo de traje o disfraz en todo este tiempo, lo único que vas a conseguir es, insisto, HACER EL PAYASO. ¿Por qué? Porque estás tratando de fingir ser alguien quien no eres, así de claro, y eso no es ni real, ni congruente, ni coherente, ni nada de nada, cuando realmente estos últimos aspectos son los que te van a dar el éxito personal. Te dicen lo del “no se qué… más Alfa”, y al momento ya estás "pegando tiros al aire y matando mamuts a mano". Es como si a un tipo flaco, débil y desgarbado, tratas de ponerle la ropa de un culturista... ¿Cómo le va a sentar el traje del culturista a un hombre flaco y sin músculo? Efectivamente y como puedes imaginar, le viene grande porque no es su medida.

Así y gracias a seguir esta pauta de comportamiento, podría llamarme a mi mismo un ALFA DE PACOTILLA con todas las letras. Repasando cada momento en el que he pasado por esa conducta, sin sentirla realmente como mía, lo único que he conseguido ha sido...¡Nada! Cuando realmente he tenido más éxito, cuando he podido salvar una situación difícil, cuando he podido seducir a la mujer a la que quiero a día de hoy, ha sido única y exclusivamente porque he presentado encima de la mesa UNOS PRINCIPIOS, UNOS VALORES, UNA CONVICCIÓN Y DETERMINACIÓN CLAROS Y DEFINIDOS EN CUANTO A LO QUE YO QUERÍA EN LA RELACIÓN SIN PERSEGUIR LA VALIDACIÓN O CONFORMIDAD DE NADIE, MÁS QUE DE MI MISMO SIENDO FIEL A MIS ESTÁNDARES. Os aseguro que quien os escribe estás líneas es un hombre del montón, que desde luego no se distingue ni por su físico, ni por su cuenta bancaria, ni por ser el puto amo en todas las fiestas a excepción de las que doy de vez en cuando para mis amigos.

Quiero ser muy realista con vosotros, por eso antes tengo que serlo conmigo mismo. Todos los métodos de seducción basados en "tienes que comportarte tal o cual porque así vas a gustar más a las mujeres" o los que te terminan diciendo “todo esto que tienes que hacer es para ganar más éxito con las mujeres” parten de un error radical, que es el de agradar, el de pretender gustar a todas la mujeres, el de modificar tu conducta en función de agradar a los demás. Cuando hace meses, mi amigo El Duque y yo, nos propusimos en serio llegar a este Nuevo Adán, a eliminar de raíz la dependencia, la necesidad, etc. Yendo al núcleo, empezamos igual... Creando un modelo masculino en función de lo que necesita, quiere o le gusta a la Nueva Eva, tomando a la mujer como patrón de medida y barra de corte para engendrar al HOMBRE NUEVO.

Al poco de empezar con esto, vimos que así no íbamos a ningún lado, que el fin último de todo ello, seguía siendo actuar para gustar, bailar para agradar, seguíamos con el mismo error de raíz. Cuando ya por fin escribimos CREANDO AL NUEVO ADÁN, lo enfocamos partiendo totalmente de cero, olvidándonos de lo que les gusta a las mujeres o lo que les deja de gustar, olvidándonos del "Tienes que hacer tal o cual...", de más métodos o de alfas y betas. Nos pusimos a pensar en MODO PRIMARIO y empezamos a dibujar bocetos de hombres ideales sin compararlos con ningún patrón de necesidades femeninas. ¿A donde llegamos? Llegamos a estos valores: INTEGRIDAD, INTELIGENCIA, AUTONOMÍA Y ESTATUS.

Pusimos todos estos valores en un hombre en particular, obtuvimos UN NUEVO ADÁN INTEGRO, CONGRUENTE, INTELIGENTE, AUTÓNOMO, INDEPENDIENTE Y DE ALTO ESTATUS. Esto es, lo que realmente tenemos que perseguir, integrar todos estos valores en nuestra persona, en nuestra vida diaria, en nuestra actitud, en nuesra relación con los demás, seamos como seamos y dejarnos de idioteces, de alfas, artificios y demás películas de lo que les atrae a las mujeres o les deja de atraer... La cosa no va por ahí, si no acabaremos siendo todos unos estupendos perritos amaestrados que saben exactamente qué tienen que hacer para agradar a su amo.

Los artículos relacionados son:

CREANDO AL NUEVO ADÁN I: FUNDAMENTOS
CREANDO AL NUEVO ADÁN II: MODELOS Y RESULTADOS

Un fuerte abrazo.

Arcángel.
Publicar un comentario en la entrada