JUEGO DE SALA II: DINAMICA SOCIAL, por EL DUQUE

Imagen cedida por Ornella
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Lo primero que debemos entender es que, salvo que seamos DJ, camarero, guaperas a lo bestia, relaciones o dueño, nuestra posición al inicio es más bien modestita. Debemos, en primer lugar focalizar nuestros esfuerzos en no pasar a ocupar el escalafón bajo. Debemos huir de ser identificado como buitres. ¿Como?. Es sencillo: no hacer rondas de búsqueda, no babear cerca de la Diva ni de las escaparate ni de las sirenas.

Habiendo logrado huir de ese indeseable rol debemos trabajar en nuestra imagen a percibir, pues no dudes que serás identificado, observado y ETIQUETADO. Puede ser una buena ocasión de demostrar prueba social (somos acompañados de un buen grupo de amigos y amigas con un alto nivel de energía positiva). Es muy bueno que la impresión que tengan de nosotros sea la de “mira esos que bien se lo están pasando”.

A estas alturas y si el valor que proyectas es alto puede que incluso la montaña acuda a ti. Se te acercan chicas bailando, te pisan etc. Puedes estudiar tus opciones y puedes abordar con gran probabilidad de éxito. Lo bueno de partir de esa buena posición es que si has estado observando con el rabillo del ojo tal vez puedas abrir sets. Lo más fácil, por supuesto es huir de esos grupos que te he definido (sirenas, escaparate, Diva, amigas), pero puede que te guste la marcha y puede que quieras ir a por el premio gordo o a por lo difícil.

Para ir a por empresas más grandes, hablaremos de las interacciones con los respectivos personajes y como es mejor encararlas:

El DJ es un más que posible rival, pero es muy pero que muy difícil que le puedas hacer de menos. Lo más provechoso es hacerte amigo del DJ guay. Si eres amigo del DJ tu valor subirá como la espuma y, además te puede hacer de ala, reforzar y mucho tu proyección de valor y además, normalmente no competirá contra ti. Mi consejo es por tanto, hazte amigo del DJ.

Con el Camarero cachas, a diferencia del DJ guay, este no será, normalmente rival directo. Su posición en la sala le obliga a tender a otros asuntos. Por supuesto se le podría hacer de menos, pero yo siempre trataría de ganar su amistad. Da muchos beneficios en cuanto a proyección de valor.
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Imagen cedida por Ornella
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Pero con El relaciones públicas. Hay una diferencia con el anterior caso: te aconsejo que trates de dejarle fuera del juego. ¿Como?... Yo me suelo mover en sitios algo elitistas. En estos locales si tienes pasta y deseas gastarla el relaciones es un empleado que te ayuda a gastar y que no interferirá en tus asuntos. ¿Por qué no amistad?. Es sencillo. Si te haces colega (ojo, aquí estoy hablando de amistad en un sentido muy amplio. Por supuesto la amistad es una cosa demasiado bonita como para ser “usada”) del relaciones como mucho te conviertes en un mero relaciones subordinado, por lo que te pueden echar con un chasquido de dedos. Aún así, por supuesto hacerte amigo de relaciones es mejor que cero. Te da prueba social.

Con respecto al Alfa mantén una educada indiferencia. Salvo que entre literalmente al mismo objetivo que tú buscas, no gastes ni un segundo con el guaperas. No es tu guerra.

¿Qué hacemos con El Dueño? Recuerda que estamos jugando en su casa y allí el manda, pone su ley y su norma, eres tú quien es “el invitado”, así que si puedes, y digo si puedes, porque es muy difícil. Haz por ganarte su amistad. El Dueño es absolutamente imposible de expulsar, mejor no lo intentes, no sea que el que acabe fuera de juego seas tú, fuera del juego o del local. No hablo de tipos mayores o viejos. Es como si fuese un famoso y ser su amigo es ganar un valor altísimo. Tratar de hacerle de menos nos hundiría. [continúa en capítulo III]

Un abrazo


El Duque.
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