EL ADAN DESORIENTADO, por EL DUQUE

Imagen cedida por Arcángel

El nuevo papel de la mujer ha ocasionado una profunda colisión en el hombre que no encuentra los recursos para amar, comprender y seducir a sus parejas. Todo esto ocasiona en muchos casos un espectacular aumento de los divorcios y separaciones en nuestro país.

En primer término veíamos en anteriores artículos como la plena e igualitaria incorporación de la mujer al mundo laboral ha ocasionado innumerables conflictos derivados de el hecho objetivo de que en ocasiones la mujer puede ganar más dinero o tener un puesto mejor que el marido…

¿Qué siente nuestro Adán desorientado?. Inseguridad, miedo; se despierta a su vez una absurda ansia competitiva que lleva a la consideración de su pareja como una rival; celos de compañeros de ellas más avezados. ¿Cómo debe comportarse el nuevo Adán?. La mentalidad necesaria sigue siendo la de apoyo constante, la de seguridad en uno mismo y en la pareja, la de firmeza y la de liderazgo.

Partiendo de la base de que la mujer sigue prefiriendo a hombres un peldaño por encima; en nuestra actual sociedad puede ocurrir con harta frecuencia que profesionalmente ella se halle por encima. En estos supuesto, lo que la mujer no soportará es que afloren las inseguridades de él ni que él pase a sentirse subordinado. Que la coyuntura profesional le sea favorable a la mujer no significa que no quiera que su hombre siga siendo el LIDER. Sigue necesitando tener un líder en casa, un hombre seguro de si mismo y que lidere la relación. Un hombre independiente y que no sienta amenaza en la independencia de ella. Esta clase de liderazgo nada tiene que ver con el puesto profesional.

Respecto al sexo ya hemos hablado de la nueva mujer. Una mujer que ha crecido de la mano del importante movimiento feminista. Una mujer que vive su sexualidad en plenitud. Una mujer que se masturba y lo hace sin sentirse mal y sin ocultarlo. Una mujer que ya no teme sentirse criticada si se acuesta con un hombre en la primera cita. Una mujer que debido a su tradicional carácter selectivo, y debido a las propias actuaciones sociales ha tenido más oportunidades y por idem más relaciones sexuales que su pareja, una mujer que sabe lo que le gusta y que lo va a exigir.

¿Qué siente nuestro Adán desorientado? Una inseguridad salvaje, confusión, miedo, celos, deseos de entrar en competencia con los amantes anteriores de ella. El hombre actual siente que algo falla. Le han educado para ser el maestro sexual, para ser el único para ella y de repente se encuentra con una pareja que se queja si algo no la ha gustado, que ha tenido parejas sexuales y bastantes, lo que acrecienta la inseguridad del hombre que se pregunta continuamente como serían en la cama o como la tendrían (obsesión 100% masculina), que sabe lo que quiere y sabe expresarlo.

Nuestro Adán desorientado tiende a sentirse muy inseguro y eso empobrece exponencialmente la calidad del encuentro sexual. Ella siente que su hombre ha dejado de ser Alfa pues ha dejado de “liderar” también en el aspecto sexual. En un mercado de libre competencia, su hombre se achanta o peor aún se enroca y enfada. Ella siente que su hombre se distancia, que no se muestra sensible a sus necesidades sexuales, que esta más preocupado por su ego que por llenarla de felicidad.
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Imagen cedida por Arcángel

¿QUE QUIEREN LAS MUJERES? Tenlo claro: ¡¡¡TODO!!! ¡LO QUIEREN TODO! La mujer es por naturaleza inconformista y por tanto, lo desea todo y ten por seguro que luchará por conseguirlo. El cambio de roles en nuestros días no ha si no acentuado, por una parte la CONCIENCIA de la mujer sobre sus propias necesidades (ya nunca se subordina a las necesidades del hombre) y por otra parte LOS RECURSOS para proveerse de esas necesidades. Es innegable el hecho de que ahora la mujer tiene muchos más recursos a su alcance para dotarse de aquello que quiere o necesita. La mujer de hoy en día quiere desarrollar su faceta individual (y esta es una importante novedad) profesionalmente, socialmente, intelectualmente y biológicamente, e incluso para esto ultimo necesita cada vez menos a hombre…

Pero también necesita y desea desarrollar su faceta de mujer con pareja. Necesita, lógicamente un hombre y siendo más concreto y exacto necesita 2 hombres (o 4 según se mire). Necesita un proveedor, un amante, un cómplice emocional y un macho Alfa MUY HOMBRE y algo primitivo. Lo ideal es conseguir que un hombre le de todo esto… Auque seguro que muchas/os proponéis que se busque varios amantes. A continuación pasamos a analizar todo estos roles:

PROVEEDOR: Aunque la mujer de hoy en día tiene independencia económica su lado biológico y afectivo sigue requiriendo la figura del proveedor de toda la vida. Sigue necesitando la SEGURIDAD económica para ella y para sus hijos que proporciona un hombre bien posicionado y de ahí el mágico atractivo que tiene los hombre ricos sobre las mujeres incluso hoy en día. Necesita sentirse CUIDADA Y PROTEGIDA. Necesita sentir ESTABILIDAD emocional y afectiva. Sentir que su hombre la cuidará, la alimentará si lo requiere y que no se irá nunca. Necesita sentir la sensación de hogar…

AMANTE: De forma también biológica y primitiva ,la mujer de hoy en día necesita mujer. Necesita sentir la pasión encendida de algo que no sabe explicar. Necesita sentir cierta montaña rusa en su interior. Sentirse arrastrada por la pasión del momento. Necesita el fuego del sexo por el sexo.

CÓMPLICE EMOCIONAL: La mujer de hoy necesita a su lado un compañero que la apoye en los malos momentos, que la comprenda y escuche de forma empática. Un compañero que la de ternura y que sea alguien emocionalmente maduro y expresivo. Necesita alguien que sienta, que llore y que sea compañero en todo momento. Que conecte con los sentimientos de ella.

LÍDER: La mujer de hoy sigue necesitando a un hombre muy hombre. Que lidereE y sea dominante. Que sea algo primitivo, básico y dominante en la cama, que no se arrugue ante las dificultades de la vida, que tenga gran personalidad y fuerza de carácter. Que la apoye y proteja, que tenga un par de h…y que no se amilane ante ella.

¿Cómo debería comportarse el nuevo Adán según sus exigencias?. La mujer, a diferencia del hombre, no va por el mundo con la cinta métrica y con una pizarra para puntuar a cada amante. Para ella cada amante es singular y único, como únicas son las circunstancias. Ella no establece comparaciones competitivas si no que desea que cada amante con el que esta la llene. Física y espiritualmente. Ella quiere que su pareja la haga aquello que ella sabe positivamente que le gusta y en definitiva, que la haga feliz. Pero como mujer necesita un líder. Necesita a un hombre que no se sienta amenazado si ella le hace una crítica o sugerencia. Necesita que sigan llevando las riendas con firmeza y sobre todo con seguridad.

Que sean sensibles con sus necesidades y apetencias, que lo sepan leer y mejor aún intuir. Que en eso íntimos momentos las sigan haciendo sentirse únicas y especiales y a la vez muy mujer.

Imagen cedida por Arcángel

En el ámbito familiar y del hogar hoy son muchos los hombres que dicen que “colaboran” o que ayudan. La propia frase encierra el paradigma del error. En un mundo dónde la mujer trabaja tanto o más que el hombre, pierde sentido que sea uno de los dos el que lleve el mayor peso de la gestión del hogar, pero peor que eso es casarlo con el irrefutable hecho de que la mujer desea UN LIDER y también el hogar no quiere a alguien al que ella manda a planchar sino alguien que sabe que hay que planchar y lidera las tareas.

Lo mismo pasa con la crianza de los hijos. Este tema es especialmente grave y relevante. Biológicamente, el cerebro de la mujer tiene una empatía cuasi milagrosa con su hijo. Sabe interpretar todo gesto y silencio y sabe identificar las necesidades de su hijo. El problema radica en que el hombre no está dotado de estas cualidades y tiende a distanciarse y desentenderse de dichas situaciones. Por tanto, la nueva Eva siente que está sola en la crianza de los hijos, que el padre no protege a sus crías y ese sentimiento de profunda soledad, hace nacer un abismo en la pareja que resulta cuasi insoldable. El futuro Adán debe ser consciente de su condición de padre, ser sensible a las necesidades de su hijo y liderar también en este aspecto.

Son profundos los cambios, por tanto que debe introducir el hombre en sus conductas y actuaciones para llegar a hacer feliz a esta nueva mujer. Como he dicho con anterioridad, aún estamos lejos los hombres de experimentar el cambio de raíz que debemos protagonizar para estar a la altura de las circunstancias. En nuestros días estoy harto de observar claros ejemplos de fracaso en cuanto a la necesaria evolución que debemos dar. Torpemente el hombre ha tratado de virar sus comportamientos, pero me duele decir que muchas veces lo único que ha conseguido es convertirse en una caricatura y en un hombre totalmente descalibrado.

Hoy, no es infrecuente que el hombre “no llame a la chica”, como ejemplo de adaptación a los nuevos tiempos o que nunca la invite a cenar, o aquellos que van de liberales y buscan que sus relaciones se abran en exceso, cuando en realidad no están preparados ni son capaces de asumir un modelo de libertad tal. También están aquellos que responden, por desgracia, con agresividad y gran falta de respeto y tratan de cerciorar los derechos esenciales de la mujer.

Estamos ante una época de crisis y como en toda crisis se impone la necesidad de que el hombre como género se someta a un profundo proceso revisionista con el fin de adaptarnos al fin a esta nueva EVA.

IMPORTANTE: Como habréis podido comprobar, en esta entrega hablamos de lo que ELLA EXIGE, LO QUE ELLA NECESITA Y LO QUE ELLA PIDE a un hipotético nuevo Adán, un hombre que a día de hoy, seamos realistas… No existe. El error aquí sería tomarse todas estas exigencias y requisitos como un comando hacia nosotros, para fabricar con todos esos patrones al hombre perfecto según sus deseos. Ya sabemos donde acaba ese camino, esto supone una subordinación de partida, al crear a este nuevo Adán a partir de la costilla de Eva, a su imagen y semejanza... Por pedir ¡Qué no quede!

En las dos próximas entregas, Arcángel y yo os presentaremos el modelo que proponemos del Nuevo Adán, tratado desde su raíz más primaria y auténtica.

Un abrazo.

El Duque.
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