CRITERIO EGOISTA

Imagen cedida por ThinkPink

A la espera de los dichosos resultados, no nos engañemos, tenemos que ver la luz al final del túnel, o al menos saber que hay recompensa para nuestro esfuerzo cuando de pareja o relaciones se trata. Depender de los resultados no es bueno, porque te hace reactivo, hace que te vuelvas loco midiendo cada una de sus reacciones para comprobar en efecto si lo has hecho bien o mal. Es un rol tóxico, os lo digo por experiencia propia, que te esclaviza y te hace actuar única y exclusivamente en función de si ella respira hacia un lado u otro, perdiendo por completo la libertad. Pero insisto, todos esperamos unos resultados cuando hablamos de pareja, somos de carne y hueso por el momento, así que no tenemos por qué esperar al día del Juicio para recibir lo que nos toca.

Para esto hay que dejar una cosa clara: En las relaciones el sentimiento de justicia es inútil, quizás valga en un campo de batalla, en un debate o en una pelea, pero no para una relación de pareja. Creo que a estas alturas ya todos sabemos que por mucho que siembres y riegues con amor, los frutos cosechados no son siempre los esperados. Siempre obtenemos resultados, lo que hace falta es que estos resultados sean los que esperamos o sean lo contrario, o simplemente sean distintos. Los conceptos de bueno y malo, son totalmente subjetivos y relativos, al final lo único que cuenta es que por dentro te encuentres bien, ya sea solo o en compañía.

Vamos a hablar un poco de supervivencia. ¿Qué hacer cuando los resultados que obtenemos no son los esperados? La naturaleza es sabia y en el último extremo a excepción que de hijos se tratase, tenemos que mirar por nosotros antes que por los demás, incluso antes que por esa persona que quizás y en una situación difícil estarías dispuesto a cambiarte con ella para evitarle mal o dolor.
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En una relación hay momentos para ser altruista y otros momentos en los que quizás haya que equilibrar la balanza por el bien de la propia relación. Si eres el único que se esfuerza por construir, no te diré a la primera que abandones, pero si te diré que intentes equilibrar la relación si de verdad la quieres y te merece la pena, o te compensa.

Si después de haber intentado realmente equilibrar esta balanza de esfuerzos, el peso sigue muy descompensado y no tienes una recompensa que sea mutua o que te alimente de verdad, entonces si te diré que evalúes seriamente que es lo que quieres vivir junto a ella. Si bien optas por ser un mártir, o si quieres ser feliz. Fácil decirlo, pero estas dudas solo nos las planteamos aquellos que creemos en el compromiso, obviamente si tienes otro concepto de libertad en pareja, esta disyuntiva no te la plantearás.

Te diré lo que te diría un buen amigo o alguien que de verdad te quiere: PIENSA EN TI, es lo más inteligente que puedes hacer si ves que no puedes compensar esfuerzos o si sientes que estás esforzándote demasiado. Deja de buscar la mejor forma de: Volver, llamar su atención, intentar satisfacerla, sorprenderla, agradarla, insistir en las cosas buenas, etc. Ella ya sabe cuáles son tus cosas buenas o lo mejor que puedes darle, si ya le has dado mucho, sobre todo porque quizás sea eso: LE HAS DADO DEMASIADO SIN NECESIDAD PARA ELLA DE ESFORZARSE POR LLEGAR A TI.

No pienses más en darle nada o en función de lo que crees que a ella le agradaría más o menos, aunque sientas que quieres hacerlo es un error que te va quemando poco a poco por dentro, y lo que es peor, te quita fuerzas, mente y energías para poder hacer otras cosas más provechosas y necesarias para ti. Como diría mi abuela “Ya volverá cuando tenga hambre”, pero si no le das ocasión a que pase hambre, o se tenga que currar tus dones, hasta que ella no entienda que ha de invertir tiempo contigo, no va a sentir que de alguna forma u otra te necesita. En estos casos machacar siempre sobre el mismo clavo no va darte los resultados que esperas. De todas formas, la palabra necesitar la eliminaría por “querer estar contigo”, pero quizás así lo entendamos todos mejor.

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Dar de lo mismo, recuerda que la mujer por naturaleza es inconformista y siempre está pensando en mejorar. Actuar en función de darle más para atraerla es un Marco muy erróneo que te va a hacer sufrir, puesto que si tú das más atención y no obtienes nada a cambio, estás reforzando en ella un comportamiento nocivo para ti y te vas a secar. Piensa también por un momento, que será muy probable que quien haya generado esa situación de pozo sin fondo eres tú mismo, dándolo todo de golpe.

No es fácil cuando estas enamorado, pero cuando tiras de la cuerda con fuerza en un solo sentido ya sabes lo que pasa… Se acaba rompiendo. Tampoco vayas corriendo a buscarte a otra, te quedarás enganchado si andas escaso de fuerzas y no vas a salir de este círculo de necesidad. Hay que pasar el mono y reunir fuerzas, REEDUCARNOS, porque cuando uno no para de dar y a cambio no obtiene su feedback es sufrir por sufrir y esto no es sano. Recordad bien esto en esa situación: LO PRIMERO SOY YO Y DESPUÉS SEGUIMOS HABLANDO DE LO QUE QUIERAS.

¿Qué pasa con una planta cuando la riegas en exceso? Saturas la tierra de agua, se encharca y la planta curiosamente se seca ¿No se supone que debería suceder todo lo contrario? Pues no, la planta se acaba secando porque no le llega el agua con la que curiosamente la estás inundando. Lo mismo pasa con las relaciones, si los cuidados y atenciones no son los adecuados en cantidad y calidad, y se dan en exceso… Tanto nosotros como ellas, lo acabamos aborreciendo.
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Tenemos muy metido dentro que las reacciones de nuestras amadas mujeres son directamente proporcionales a nuestras atenciones, SOMOS BÁSICOS Y LINEALES, funcionamos así pero ellas no. Aparte de los ideales transmitidos, amar mucho no quiere decir recibir mucho. Alguna vez lo hemos comentado por aquí: TU PAREJA NO ES TU MADRE. Date cuenta que CUANDO TE ENAMORAS DEJAS DE MEDIR LO QUE DAS, SIMPLEMENTE DAS Y NO TE PLANTEAS MEDIDA ALGUNA.

Amar mucho es dar y entregarse en persona, lo que no te garantiza que la otra persona vaya a hacer lo mismo contigo o corresponderte. La cabeza está para cuando no llega el corazón y viceversa, entre los dos hacen un buen equipo, pero por separado, cada uno no hace más que estrellarse en paredes opuestas.

Un fuerte abrazo.


Arcángel.

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