TOPICOS DE LA MATERNIDAD, por BESS

Imagen cedida por Louisse

Que conste que me jode un montón ser tan típica, pero qué le vamos a hacer? Hay tópicos alrededor de la maternidad que por mucho que cambie la vida, por muy moderna independiente y todo lo que se os ocurra que una se cree que es…al final nada de nada, “igualita” que todas.

Que estar embarazada es lo mejor del mundo y no hay nada comparable a sentir a tu bebé dentro: aquí sé que voy a sonar desnaturalizada…lo sé… pero qué queréis que os diga, para esto siempre he sido rara, excepto por las ecografías que son un momento muy especial… el resto… Antes de quedarme embarazada pensaba que la adopción era una opción estupenda, que para mi no aportaba nada sentirla dentro de mi (tiene sus cosas, no es que sea tan radical como puede sonar esto) pues bien, tuve a mi hija y seguí pensando lo mismo. La hubiera querido de todas maneras, hubiera salido de donde hubiera salido, porque lo importante es que sea tu hijo, te lo diga un doctor o un certificado de adopción, en el fondo en ambos casos tienes un periodo (sea el embarazo o el proceso de adopción) de empezar a quererlos y a desear verlos.

La epidural esa gran amiga: os puedo asegurar que las contracciones duelen…y duelen bastante y no hay necesidad de sufrir. Pero como todo en esta vida tiene su parte mala, te pierdes algo que tiene que ser importante, eso de sentir que te rompes por dentro y que tu hijo sale de dentro de ti (no sé si cuando cuentan esto es que se está poniendo muy melodramáticas o que la realidad es así). Con la epidural es como si hubiese salido de dentro de tu vecina, pero aún así….VIVA LA EPIDURAL!!!!

Tu hijo es guapísimo (aunque el resto del mundo sea consciente de que es un adefesio): Nace y tú siempre has dicho que los bebés son todos feos y que tú JAMÁS DE LOS JAMASES dejarás de ser objetiva el día que tengas uno (a veces nos deberían cerrar la boca cuando hablásemos sin conocimiento de causa)… pero nooooooooo, éste es el tuyo, no el de otra y cuando lo ves mientras le examinan a parte de tener la sensación más inexplicable del mundo piensas ¿cómo puede ser tan podidamente bonita y yo una madre tan jodidamente típica? No os quiero ni contar, cuando subes a tu habitación y las enfermeras te dicen que es imposible que haya nacido de parto natural porque es guapísima, entonces hasta a ti te dan ganas de vomitar de lo orgullosa que estás y te das cuenta que ya eres madre de verdad y la objetividad se ha ido al carajo en medio minuto. Pero bueno, aún conservas algo de tu racionalidad y piensas, por favor, por favor, que no me convierta en una madre apestosa y me pase el día hablando de ella (de si le ha salido un diente de si se ha reído… en fin… esas cosas que siempre has oído a tus amigas y aunque hayas puesto cara de interés y dicho mil veces…qué mono!!! Sabes que en realidad pensabas…y esto a quien coño le importa????)

Eso de que compensa: mirar, lo de que compensa no creo que sea exactamente la palabra adecuada, porque es como que lo que tu das, ellos te lo dan a cambio y no es verdad, jamás ellos te devolverá ni por asomo todo lo que tú les das o te preocupan, pero es cierto que tampoco pasa nada, tú tampoco lo habrás hecho con tu madre, simplemente porque quieren más las madres que los hijos, es ley de vida y hay que tomárselo así (me encanta cuando soy racional… a ver cuanto me dura…). Además, ahora es fácil, para ellos tú eres lo mejor que ha pasado en la vida, así que si se cabrean y te dicen: “mamá, me voy a ir a vivir con los primos para siempre y ya no voy a vivir más contigo”, tú, que sabes que de momento ganas dices: “vale cariño, cuando quieres que te lleve la ropa y los juguetes?” Resultado (con cara de pena, estupefacción y el correspondiente puchero): “mamá… te estaba vacilando, era una broma” y tú no tienes más remedio que contestar (orgullosa de haber vuelto a ganar…): “cariño, no te das cuenta, pero de momento tu madre es más alta, más fuerte y más lista que tú y te voy a dar un consejo: no te metas en una batalla que no vas a ganar”.

Eso de que no querrás a nadie igual en tu vida: TOTALMENTE CIERTO, absolutamente nunca, jamás y cualquier madre lo sabe podrá querer nunca tanto a otro ser como quiere a su hijo (y si esto no pasa, es que no se merece ser madre). Y ahora sí que voy a ser apestosa, pero no puedo evitarlo, soy madre y esto va así: a veces por la noche, vas a su habitación a lo que sea, a taparla, a apagarle la lámpara y te quedas un rato mirando de pie cómo duerme y en ese momento sientes más amor del que tu corazón puede soportar, de ese que duele (supongo que influye mucho el que esté callada porque a veces durante el día, le pondrías un esparadrapo en la boca y se la regalarías a la vecina).
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Imagen cedida por Louisse

Eso de que querrás más a tu madre cuando seas madre: éste es uno de los tópicos más ciertos. Te das cuenta de todo lo que ha hecho por ti, lo que supone realmente, a todo lo que ha renunciado, todo lo que ha supuesto que trabaje, cuide de ti y tus hermanos, renuncie a muchas cosas por ti y recuerdas cómo en muchas épocas de tu vida, lo menos importante para ti ha sido tu madre (bastante más importantes eran tus amigos, tus novio o cualquier cosa que se os ocurra). En fin, te haces plenamente consciente de lo que te tiene que querer y que evidentemente tú no la quieres igual porque tú ese sentimiento sólo lo tienes por tu hija. Y claro, todo esto te hace deducir que cuando tu hija crezca (ahora no, ahora eres la mejor para ella, estás de subidón) pasará lo mismo y piensas… sería mejor darla en adopción a los 12 ó 13?????

Eso de que la educación que te dieron en casa al final va a resultar que no estaba tan mal: Recuerdo decirle a mi madre: “pues cuando tenga un hijo le voy a dejar hacer de todo y no le voy a prohibir tantas cosas”. Y luego vas y tienes una hija y te das cuenta que muchas veces hablas porque tienes boca, porque en realidad en muchos momentos de tu vida hubieras estado muchísimo más mona callada. Ese momento es en el acabas de dejar de existir como hija, ahora eres madre y la peli cambia un montón. Ahora el “no, porque lo digo yo y punto” resulta que te parece una razón estupenda porque un hijo no puede entender ciertas cosas que no ha vivido y que no entenderá hasta que sea mayor. Entonces tendrás que ser un jodido ogro y dejar que te odien aunque tú tengas claro que estás haciendo lo que mejor para él, frase típica donde las haya ( esto es lo duro de verdad, sentir que ahora estás en esta vida solo para echar broncas)

Que cambias y tienes peor carácter después de ser madre: Pues mira, bastante paciencia hay que tener con el bicho como para que otros te toquen las narices, sinceramente…

Mucho amor


Bess

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