NO ME ESTAS ESCUCHANDO

Imagen cedida por Lucía
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Si esto solo fuese un tópico, este artículo iría dentro de la categoría "Humor" adornado con alguna situación que rozara lo cómico, pero no es el caso. Como Bess nos decía hace poco, muchas veces lo único que necesita la mujer es ser escuchada. Por nuestra naturaleza práctica y básica, tendemos a interpretarlo casi todo como peticiones directas, porque necesitamos concretar en ideas y en objetos. Si a esto, le aderezamos un estilo indirecto por su parte y como resultado obtenemos el famoso... ¡NO ME ESTÁS ESCUCHANDO! Vamos a ver si podemos discernir, cuando nos está pidiendo algo en concreto, o cuando simplemente necesita ser escuchada.

Aquí el primer error que he cometido al escribir, es hacer una diferenciación de estos dos casos, ya que ELLA SIEMPRE Y POR NATURALEZA NECESITA COMPARTIR LO QUE LE SALE DE DENTRO, COMO SE SIENTE O QUE LE HA PASADO. Como nosotros diríamos en un “hablar por hablar” para ella esta comunicación constante es prácticamente tan necesaria como el respirar. Y no, no te quiere dar la matraca, ni que le resuelvas la papeleta de nada, ni te está indirectamente pidiendo nada… Simplemente está comunicándose, se está realizando conforme va hablando. Esto es lo que nosotros no entendemos, pero… Es que no hay nada que entender, se trata de aceptarlo, y una vez que lo aceptas es cuando puedes avanzar en la comunicación con ella.

¿Qué crees que es más importante para ella a la hora de entrar en una casa? Mejor dicho… ¿Qué crees que comprará antes? ¿Una televisión o un teléfono? Desde luego que ella comprará primero el teléfono, nosotros quizás compraríamos antes la televisión para satisfacer nuestras necesidades visuales. Para ella es mucho más importante sentirse conectada con el mundo, tener en cada momento la posibilidad de hablar y relacionarse con otras personas, aunque las mismas no estén presente.
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Imagen cedida por Lucía

Desde luego, si quieres buscar un buen castigo para tu hija adolescente si la tienes o una sobrina o conocida, es quitarle el teléfono móvil, más incluso que dejarla sin salir, porque con el teléfono móvil todavía puede comunicarse con quien quiera desde donde quiera, es sagrado para ella. Mientras las madres lo saben y por eso algunas castigan quitándoselo, los padres son más del “te quedas sin salir hasta…”. Si ella lo hace, es porque sabe que lo importante para una mujer es la comunicación.

Estás sentado tranquilamente con ella, te empieza a contar con quien se ha encontrado, que le han dicho en el trabajo, que le ha pasado a una amiga suya, que se acaba de comprar, que le ha dicho su madre… Mientras tú con impaciencia, esperas a que ella llegue a algún tipo de conclusión, o idea principal, o resumen o moraleja. Incluso si te cuenta un problema, entonces a la mínima que puedes que ella haga una pausa para respirar, SALTAS CON LA SOLUCIÓN A TODOS SUS PROBLEMAS, diciéndote a ti mismo mientras hablas que eres la caña, porque le acabas de arreglar la vida y acabas de salvarla de algún peligro.

Cuando crees que ella acaba de rendirse a tus honores en batalla y a tu brillantez en dar soluciones para cualquier problema y situación, entonces y solo entonces, es cuando te suelta: NO ME ESTÁS ESCUCHANDO. Y entonces crees que hay algún detalle que se te ha debido escapar, pones aún más atención a lo que te dice para reunir de nuevo más elementos y entonces… ¡Segunda solución alternativa! y te empeñas de nuevo en explicarle como, donde y cuando lo vas a hacer, mientras ella se desespera.

ELLA ESTA ESPERANDO QUE EMPATICES CON ELLA, NO QUE LE SOLUCIONES LA VIDA. Para el que no lo sepa y según la Real Academia Española, Empatía es la identificación mental y afectiva de un sujeto con el estado de ánimo de otro, o sea ponerse en el lugar del otro, de forma que se llegue a encarnar lo que la otra persona te está proyectando o transmitiendo.

Imagen cedida por Lucía

Si realmente ella te estuviera pidiendo ayuda, lo haría de otra forma, o bien de una forma más CONDICIONAL: “me ayudarías, podrías, harías…” o bien más indirecta utilizando el nos, el nosotros, el “lo mejor sería que nos…” O directamente, que no hay porqué estar siempre mareando la perdiz, y si necesita algo te diga directamente que necesita que le ayudes en algo.

La verdad es que una vez siendo consciente de esto, seguro que te sientas a hablar con ella de una forma mucho más relajada y dejas de preguntarte para tus adentros, a donde pretende llegar con la conversación. La cuestión es que para ella la comunicación es un fin y un medio a la vez.

Un fuerte abrazo.


Arcángel.

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