PAZ INTERIOR

Imagen cedida por Ana Vanesa
--
Sin duda dos palabras muy fáciles de pronunciar y a la vez muy difíciles de conseguir, me pasa con ellas algo parecido a la palabra AMOR. Se pueden usar en muchos contextos, parece que no quieren decir nada, pero si las tienes bien integradas dentro de ti, es difícil que el día a día haga mella en tu estado interno.

La verdad es que es algo que me preocupa de sobremanera, ya que podría deciros que llevo en este último periodo en su búsqueda como si se tratara del Santo Grial. Obviamente, uno siempre busca y echa en falta aquello que no tiene. Por encima de trabajo, pareja o salud, la paz interior es un bien que nadie puede darte, sino que es algo que o se tiene o no se tiene. Muchas veces te das cuenta de que no la tienes cuando te falta una de estas tres cosas que acabo de mencionar: trabajo, pareja o salud, o como se decía antes… SALUD, DINERO Y AMOR.

Lo verdadero, es que no tengas paz interior porque te falten alguna de estas tres cosas, sino que cuando te falta alguna de ellas, te das cuenta de que no la tienes y lo sufres. Creo que la última vez que sentí algo parecido a paz interior fue en mi etapa de formación con misioneros católicos, de echo a veces echo en falta ciertas cosas como la oración… O mejor dicho, lo que en verdad echo en falta es como me sentía cuando lo hacía.

Supongo que no todos lo entenderéis, pero la sensación sería parecida a esto: SABER QUE LO QUE HACES ES LO QUE DEBES Y DESEAS HACER A LA VEZ, ESTAS HACIENDO LO CORRECTO Y SABES QUE NO TE EQUIVOCAS. Si lo miramos bien, esta sensación coincide mucho con lo que entendemos por CONGRUENCIA, la certeza de saber que lo que proyectas en el exterior, está perfectamente alineado con tu comportamiento, deseos e intenciones. En resumidas cuentas, se da cuando reflejas coherencia de vida.

Hace ya muchísimo tiempo que este sentimiento no alberga dentro de mi, quizás porque quiero provocar imposibles en mi vida diaria, o en el medio-largo plazo. Aquí tengo que remitiros a una cita muy famosa de nuestro amigo John Lennon, que no es que me caiga especialmente bien, pero si dijo una verdad verdadera al menos una vez en su vida y he de reconocérsela: La vida es aquello que ocurre mientras te empeñas en hacer otros planes. Este es el tema de siempre, mirar y preocuparte más por lo que me falta que por lo que tengo.

¿Habéis experimentado alguna la sensación de POBREZA? No me refiero a pobreza económica exclusivamente aunque también vale. Me refiero más bien a darte cuenta y hacerte consciente de tus limitaciones reales. No me refiero a falsas creencias o a limitaciones impuestas por uno mismo, en plan “Ay… Es que no me sale nada…”. Me refiero a que cuando no hay… Y realmente no hay. Reconocer lo bueno de uno mismo gusta y es fácil deleitarse en los buenos momentos, pero mirarse al espejo y ver algo que no te gusta es difícil de aceptar. Como cuando te haces una mancha en la ropa, o un descosido, intentas taparlo y que no se vea, pero sabes que lo tienes aunque no sea aparente para el resto de las personas, tu sabes que lo tienes e intentas taparlo.
--
Imagen cedida por Ana Vanesa
--
Lo cierto es que resulta difícil, al menos para mi, saber aceptar mis pobrezas individuales, como no queriendo reconocer que a veces pueda enfocar la vida y las relaciones de forma errónea. Desde luego es mucho más fácil admitir estas pobrezas verbalmente que interiorizarlo de verdad. Esto es fácil de ver, cuando uno recoge siempre lo que siembra, si no recoge los frutos que esperaba recoger, es que no ha sembrado bien lo que pensaba o se le ha pasado regar a tiempo. Los resultados nunca se equivocan, las elecciones que tomamos si pueden ser acertadas o erróneas.

Bendita seas paz interior, allá donde estés tienes la puerta abierta para entrar en mi casa. No nos engañemos por favor, yo el primero, la paz interior no vendrá en forma de un mejor trabajo, la mujer adecuada o un buen estado de salud… Estas cosas solo son señales de que las cosas te van más o menos bien. He conocido a gente que no tiene nada, y cuando digo nada es nada, gozando de una paz que ya la quisieran los multimillonarios como Donald Trump.

La única solución y la única respuesta que veo para poder ganar esta paz interior es la coherencia de vida. Decirlo es fácil ¿verdad? Que lo que haya por dentro coincida con lo que se proyecte fuera. Que lo que quieras ser, sea lo que eres, pero… ¿Quién sabe realmente lo que quiere?

Un fuerte abrazo.


Arcángel.
Publicar un comentario en la entrada