PAUTAS PARA QUE FUNCIONE UNA RELACION II, por EL DUQUE

SEGUNDA ENTREGA: En el mundo de las relaciones, como en todo o que concierne al ser humano, no existen fórmulas magistrales ni recetas secretas de alquimia que hagan que aquello funcione. Es tal la complejidad de las personas en si mismas que pensar en “mágicas recetas o fórmulas matemáticas para explicar su comportamiento sería cuando menos osado y atrevido. Ahora bien; es cierto que hay determinadas pautas que se repiten con cierta frecuencia en esas parejas que duran toda la vida. Alguna de esas pautas son:

NO TE ACOMODES

Imagen para el recuerdo: él con un pijama de franela y ella con los rulos y la cara embadurnada de una crema de origen desconocido. Consecuencia: él se tira a la secretaría y ella a su podólogo.

El tiempo a veces hace que perdamos la perspectiva de la situación real de las cosas. La mujer que tenemos al lado no es nuestra madre, ni nuestro colega, ni tan siquiera nuestra hermana, es una chica (ahhhhhhh). Si!!!!. La misma que cuando quedabas con ella te pasabas dos horas arreglándote. Sus ojos no han cambiado, sigue teniendo ojos en la cara y aunque te ama con locura nadie la ha extirpado su feminidad, su deseo sexual y su capacidad para atraer y ser atraída. Como HEMBRA requiere seducción, pavoneo, sexo… Sentirse mujer y ello aunque sea madre también. No quiere que la miremos desde el extremo derecho de la cama con el pijama de franela y las legañas de dos semanas acumuladas pues llevamos tres meses sin salir de casa. También quieren que las llevemos a cenar, que las intentemos seducir, que las regalemos un cumplido sobre lo guapas que se han puesto.

Todas estas cosas las desea y diría más las necesita. Y no se trata de que te agobies pensando en los estragos que ha hecho el tiempo en tu cuerpo, otrora musculado y ya surcando los 50 lleno de michelines… A ella, aunque parezca un chiste… Le pones tú… Pero oliendo a EAU de Rochas no a pachuli.

Perder de vista esa condición de mujer es tarea tuya y de ella. No debes olvidarlo nunca, y no debes olvidarlo aunque aparezca un día llena de rulos y cogiendo a dos niños a la vez mientras prepara la cena. Detrás de esa crema hay una mujer igual que tras ese horrible pijama hay un hombre.

CALIBRA


Como siempre en seducción la palabra clave (o una de ellas) es calibraje… Hay un momento para cada cosa y hay un tempo para cada cosa. hay momentos para estar solos y momentos para quedar con amigos comunes, hay momentos para ser como Pili y Mili y hay momentos para quedar cada uno por su lado(sin pasarse). Quedar siempre separados o muy a menudo; hacer de esto costumbre denota desunión o lo que es peor, la favorece). Hay momentos en que viene muy bien una escapadita y hay otros en que lo oportuno es quedarse disfrutando del hogar.

LAS DISCUSIONES


No dejes que jamás te digan que discutir es malo….el problema radica en como se discute. Cuando se plantea un conflicto hay tres variables a considerar: OBJETIVO VÍA DE COMUNICACIÓN DAÑO.

Cuando uno plantea un conflicto tiene un objetivo, que casi siempre es imponer su punto de vista o lograr satisfacer sus apetencias, pero debe valorar como indispensable causar el menor daño a la relación. Obviamente el cumplimiento del objetivo es el motor y negociar nunca debe confundirse con ceder.

Antes de embarcarse en una discusión habrá de valorarse cuan importante es el objetivo buscado (es vital, trascendental o indiferente), debe elegir la mejor vía de comunicación. El lenguaje debe ser el adecuado. Llegar al emisor es el objetivo de toda comunicación…pero en pareja hay que valorar otra cosa. ¿Qué tipo de soluciones se pueden buscar? ¿Si yo gano ella pierde?... ¿Si pierde, como le va a afectar?. Minimizar los daños es un objetivo relevante…eso y buscar siempre soluciones negociadoras tu ganas yo gano (Win Win) o mejor aún como propugnaba S. Covey Yo gano tu ganas o no hay trato.

El problema de discusiones en las que imponemos una postura es el daño posterior (resentimiento, sentimiento en el otro de que le debemos algo por que ha cedido…). Las soluciones de yo gano tu ganas se basan en que tras la negociación ambos sacaremos algo provechoso. Sí, hoy me acompañas al cine aunque no te apetezca nada pero yo mañana te acompaño al teatro y además tú decides la pelí y yo la obra.

También a la hora de minimizar daños hay que tener especial cuidado en el lenguaje verbal y no verbal. Huir como de la peste de posturas cerradas (brazos cruzados…), mirar a los ojos del interlocutor, hablar de forma pausada y con un tono de voz adecuado. Huir también de generalizaciones absurdas ( todo lo haces mal), de los reproches antiguos (como aquella vez que llegaste tarde), de pesimismos radicales (todo va mal), evitar extrapolar problemas particulares ala relación (esto se va a la mierda), insultar la opinión del otro (esto que dices es una tontería).

Curiosamente aquí vale la táctica inversa a la aplicada en seducción… Hay que llevarlo al terreno lógico, sacarlo del “modus emotivo” y evitar que se estalle de forma emocional.

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Un abrazo.

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El Duque.
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