CREETELO Y NO DIGAS QUE NO PUEDES

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Aún incluso después de haberos explicado que por acercarte a una mujer a la que no conoces de nada, para conocerla y ligar con ella, sabiendo a ciencia cierta que nadie se muere por eso, me podréis seguir diciendo: “Es que no puedo, es que no me sale, es que me voy a quedar sin conversación, es que…”. Lo primero que quiero deciros por mi parte es que nunca he sido especialmente “bueno” ligando, entendiendo por “bueno” lo que sería un “seductor de libro”. Con esto quiero deciros que jamás encontraréis un artículo o libro, o manual mío llamado “Método P&R para seducir mujeres” porque sinceramente, no lo tengo y es más, no quiero tenerlo.

Un método implica aplicar unos pasos y unas normas concretas para obtener un resultado. Esto suena muy bien en el papel, pero la realidad es mucho más compleja, las personas son de carne y hueso, tienen voluntad propia y no tienen porque encajar con las pautas y normas que dicta un método por muy bien que sigas paso por paso lo que dicta.

Sigamos entonces con el “Es que no puedo, es que no me sale, es que tal, es cual… Si este señor me dice ahora que no tiene un método, no se que estoy haciendo leyendo los artículos P&R”. EL ANTES Y EL DESPUÉS en esto, sólo lo vas a apreciar cuando pierdas el miedo, solo empezarás a sentirte bien con esto, cuando no te importe equivocarte u obtener respuestas inesperadas, fallar o que te manden a paseo. Una vez que pierdas el miedo te darás cuenta que “Vaya, no era para tanto… ¿Y para esto una comunidad, libros, manuales, talleres y seminarios?” Probablemente vayas cogiendo tu propio registro poco a poco, le pilles el tranquillo, cojas tu estilo propio y como ves que te va saliendo, empieces a aconsejar a aquellos a los que les cuesta más.

¿Con esto que es lo que quiero decir? Que una vez que pierdes el miedo y ves que NO ES CUESTIÓN DE UN DETERMINADO MÉTODO, SINO QUE DEPENDE DE TI, se ven las cosas de otra forma. Una vez que ya desaparece la presión del miedo al rechazo, te sientes mucho más libre y es cuando puedes sacar realmente lo mejor de ti, de eso se trata, de ser tú mismo mejorado, al natural sin barreras que te coarten, DE SENTIRTE LIBRE DE COMUNICARTE CON QUIEN QUIERAS. Una vez después de este paso, ya puedes filosofar con lo que quieras, modos de juego, que es lo que te sale mejor, lo que ves que te funciona más, que sacar al escaparate y que no, cuando y como: CALIBRACIÓN.

NO EXISTE UN TÉRMINO MEDIO, o lo haces o no, o te violentas a dar este paso, o te quedas sentado frente al ordenador. Recuerdo algo que ya me habían dicho mucho antes de saber nada acerca de La Comunidad: “Lo que tienes que hacer es creértelo”. LA ÚNICA DIFERENCIA ENTRE EL NO PUEDO Y EL SI PUEDO, ES CREER QUE SI PUEDES, de esto te darás cuenta en cuanto lo hagas y notes el subidón de adrenalina y el “por fin” dentro de tí.

Cuanta más importancia le des, peor. Un camino se hace tortuoso cuando ya desde origen crees que es algo difícil. No es lo mismo enfrentarte a una tarea, asumiendo desde el principio que es cuestión de tiempo y que lo acabarás sacando, a enfrentarte a ella desde el principio como un imposible o un “Esto no es para mi”.

Voy a poneros un ejemplo claro, para que todos entendáis el POR QUÉ NO CONVIENE QUEDARSE EN SEGUNDA FILA SI REALMENTE QUIERES LIGAR. A veces, cuando salgo con mis amigos, en ocasiones me piden que “trabaje por ellos”, me explico: Estamos tomando copas, en grupo y siempre hay alguien que te llama la atención, típica escena del sábado por la noche. De repente ven a dos chicas que les puedan hacer “tilín” y empiezan a acercarse, se ponen de espaldas, “las entramos, no las entramos, esta para mi, esta no se quien….” . Mucha tontería, pero ahí están todos como chinchetas clavados en su sitio, alguno se va a pedir la copa, se escaquea y a la vuelta pregunta si “¿Habéis negociado algo con esas dos?”, por ver si alguien con sangre en las venas le puede ahorrar el trauma de abordarlas, para después meter el cuello donde pueda.

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“Venga va, las entro yo, las traigo para acá y os las presento… ¡PERO CURRAD JODER!… ¡CURRAD UN POCO!”. Total que vas y abordas, las dos chicas resultan ser encantadoras, han venido con más amigos, pero ellas se han separado un poco del grupo, porque se lo pasan mejor bailando y riendo, que sujetando la pared o la columna con la copa en la mano. Te presentas, se presentan ellas, preguntas que tal se lo están pasando, hablas un poco de lo primero que se te ocurra, las tomas de la mano y te las llevas para presentárselas a tus amigos. Si esto lo haces de una forma educada no te van a morder, ni a soltar una bordería, ni nada y si lo hacen… Pues no pasa nada, te vas a hablar con tus amigos de nuevo y después a por otras.

Ni dos minutos que les duran ¿Sabéis por qué? Ahora os daréis cuenta que en vez de ayudarles como puede parecer en apariencia, en realidad les estoy perjudicando:

Primero porque lo que ellas entienden, es que si hay alguien interesado en conocerlas QUE SE MOJE, SE LEVANTE Y VAYA A CONOCERLAS, si no das ese paso tú mismo, por más que quieras “ligar de rebote”, ella verá que no has tenido valor suficiente ni para decirle “Hola”… Luego obviamente no le interesas.

Segundo porque al ser yo quien hace el abordaje, hace el aislamiento y las introduce a mi grupo para facilitarle el trabajo a mis amigos, después ellas no entienden que en realidad los interesados sean mis amigos y no yo, lo cual es un comportamiento incongruente por mi parte y como consecuencia, se decepcionan.

Tercero porque a mis amigos les ha costado CERO el que yo les haya presentado a estas dos chicas tan estupendas, y por lo tanto, no saben valorar el esfuerzo que tienen que hacer para conectar con ellas, puesto que a ellos les ha pillado en frío y ellas ya están metidas en una dinámica, no están en el mismo estado, existe un desfase entre ambos. Lo que fácil viene, fácil se va, ellas se impacientan y mis amigos se quedan con cara de tonto, cuando ven que comienzan a hablar entre ellas para volver a su grupo.

Conciénciate, que si realmente quieres y te apetece conocer a una mujer, quedarte en segunda fila o mirando los toros desde la barrera no te hace ningún bien, como en el caso que acabo de relatar. Ya lo hagas mejor o lo hagas peor, bien o mal, HAZLO TÚ MISMO. En resumidas cuentas, quiero que entendáis que ESTO ES UN TRABAJO PERSONAL QUE NADIE MÁS PUEDE HACER POR TI QUE TÚ MISMO, que puedes leer mil historias, tener amigos que ligan mucho, ir a talleres y ponerte audios, pero no darás el salto hasta que no lo tomes de forma activa en primera persona, no hay más misterio que este. En vez de decir “No puedo o no se…” CREE QUE PUEDES Y HAZLO, creerlo cuesta lo mismo que no creerlo, como Tomás después de la Resurrección: “Una vez que has visto, has creído”. Este es el único salto importante que vas a tener que dar: CREER QUE SI PUEDES.

Un fuerte abrazo.


Arcángel.
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