MORAL CATÓLICA, VALORES Y CREENCIAS

Tema difícil el de la religión, en concreto si es realmente útil para la vida de las personas en el día a día o si es una mera evasión de los problemas cotidianos y un esquema al que aferrarse para darle sentido a la existencia. Lo primero que puedo decir basándome en mi experiencia, es que confundimos LA RELIGIÓN CRISTIANA con LA MORAL CATÓLICA cuando no estamos informados, o cuando no hemos tenido experiencia directa. La gente que no ha tenido experiencia directa y que solo sabe de la Iglesia por lo que le cuenta su vecino, los debates de la televisión, las noticias de abusos a menores, el cura de su parroquia que tiene 70 años o EL CÓDIGO DAVINCI opinan realmente sin saber. Entiendo que haya gente muy rebotada porque haya podido tener una mala experiencia, que no lo dudo, pero en fin, la Iglesia como todo, está formada por personas que tienen aciertos y errores. Aunque y con razón lo que echan en cara los no creyentes es la FALTA DE COHERENCIA ENTRE LOS VALORES QUE SE PREDICAN Y LA VIDA DIARIA.

Yo en concreto he tenido experiencia de primera mano dentro de dos Comunidades Religiosas católicas. La primera fue durante el primer curso de la carrera, entré en contacto con el OPUS DEI mediante un compañero de clase que ahora es uno de mis mejores amigos. En aquel tiempo, él se estaba preparando para supernumerario (consagración exclusiva mediante el trabajo ordinario). He de deciros que el trato que recibí por parte de esta Comunidad, fue en todo momento excelente, me ayudaron a estudiar, a coger un método de trabajo y tuve la ocasión de conocer a gente excepcional y madura de mi edad, que se tomaba la idea del trabajo y del estudio muy en serio, puesto que esa es precisamente su consagración.

En ningún momento se me impuso conducta alguna y es más, en contra de lo que mucha gente piensa es gente tolerante, abierta y respetuosa con otras formas de pensar. Me hace gracia y me da pena a la vez la gente que habla mal de esta comunidad sin conocerla, yo he tenido ocasión de aprender cosas buenas allí. Puedo entender que haya personas que hayan pasado por malas experiencias allí, puedo entenderlo porque no todos somos iguales, ni tenemos las mismas necesidades de realización, pero en fin … NADIE ESTÁ OBLIGADO A NADA QUE NO QUIERA HACER, es un ejercicio más de LIBERTAD PERSONAL y cada uno hace con su libertad lo que quiere.

Mi segunda experiencia y la que más me marcó, fue dentro de una comunidad de misioneros católicos llamada VERBUM DEI, a los que conocí haciendo el CAMINO DE SANTIAGO con un amigo, menos popular que la anterior, pero en la que viví inmerso durante unos cuatro años de mi vida, que han resultado ser básicos para mi FORMACIÓN PERSONAL. El Carisma de esta Comunidad es muy distinto al anterior: Oración y Ministerio de la Palabra, a fin de cuentas PREDICAR LA PALABRA viviendo según los votos de Pobreza, Castidad y Obediencia.

Dentro de los movimientos católicos, es lo más evangélico que se puede encontrar, puesto que quiere recuperar el Espíritu de los primeros cristianos. Está formada en gran mayoría por gente joven y matrimonios, siendo los consagrados por votos misioneras y misioneros los menos. He de deciros que aquí si recibí una verdadera formación a nivel personal, aprendí a SALIR DE MI MISMO, ABRIRME MÁS A LOS DEMÁS, HABLAR EN PÚBLICO … Era un sitio donde parte de la formación eran las HABILIDADES SOCIALES, el tener DON DE GENTES era útil para acercar el mensaje, desde luego, para ello tuve que salir de mi ZONA DE CONFORT, enfrentándome a mi baja AUTOESTIMA y a mi TIMIDEZ ante decenas y en ocasiones cientos de personas que me escuchaban.

Allí empecé a dar pautas, formaciones y cursos ¡quién me iba a decir a mi que después …! No penséis que lo que daba yo en las formaciones a parejas, es distinto a lo que muchas veces tratamos aquí. Es además donde cultivé sin saberlo el perfil abierto y comercial con el que me gano la vida a día de hoy y donde conocí a mi primera pareja formal. Por cierto, que sepáis que el voto más difícil de cumplir no es el de castidad como muchos pensaréis … El más difícil es el de obediencia, por eso me retiré de la vocación.

Vamos a lo que importa que son las PERSONAS. En estas dos comunidades, que son las que conozco y de las que puedo hablar por haber estado dentro, he conocido personas felices que se realizan a diario, y personas que están alli porque no deben tener otro sitio para refugiarse, al igual que en todas partes. He conocido personas que ejercen su LIBERTAD de la mejor manera que entienden para ser felices y gente que se agarra a la NORMA como clavo ardiendo para justificar su vida y existencia. Creo que también he tenido bastante suerte en que mis padres no me dieran una formación religiosa exhaustiva, quiero decir que, en casa nunca he tenido presión ni obligación en ese sentido. Por ello mismo, mis opciones fueron libres en todo momento, puesto que ni si quiera tuve formación religiosa en el colegio, ni nadie que me obligara a rezar o ir a misa de pequeño. Si ese no hubiera sido el caso, probablemente estaría resentido como muchas otras personas a las que conozco, que de pequeños fueron educados en colegios de curas. Estas personas asocian CREENCIAS RELIGIOSAS Y VALORES A NORMAS Y REPRESIÓN. No les culpo que estén de uñas o a la defensiva con la Iglesia, puesto que ellos no fueron libres de elegir en cierto modo. Vamos a las definiciones para tener claros los conceptos:

MORAL: Conjunto de costumbres, creencias, valores y normas de una persona o grupo social determinado que ofician de guía, orientando acerca del bien o del mal de una acción. Los conceptos y creencias sobre moralidad son generalizadas y codificadas en una cultura o grupo. Sirven para regular el comportamiento de sus miembros. La conformidad con dichas codificaciones es también conocido como moral y la civilización depende del uso generalizado de la moral para su existencia. La moral también se identifica con los principios éticos, orientaciones o valores que una comunidad está de acuerdo en respetar.

VALORES: Los valores son características morales que toda persona posee, así como todo lo referente al género humano. Son un conjunto de pautas que la sociedad establece para las personas en las relaciones sociales.

CREENCIAS: Modelo creado por la mente para satisfacer un deseo, generalmente sobre un hecho (real o imaginario); del cual se desconoce o no se acepta una alternativa o respuesta racional. En una creencia todos aquellos individuos que compartan dicho deseo darán por buena una proposición y actuarán como si fuese verdadera (aunque no lo sea), recopilando y acumulando en su saber lo que se denomina dogma y definiendo una moral necesaria para poder sostener dichos dogmas.

NORMAS: Regla u ordenación del comportamiento dictada por una autoridad competente, cuyo incumplimiento trae aparejado una sanción.

El problema se da cuando una NORMA va asociada a una CREENCIA. Puedo deciros que me he empollado el CATECISMO de arriba a bajo y no he visto en ni una sola de sus páginas algo que me cautive, ya que se trata del código que engloba toda la doctrina – conjunto de normas de la Iglesia, es para que lo enredáis “El Código Canónico” que no Civil, como en derecho.

¿Qué es lo atractivo? Los VALORES, sin duda: Libertad, Honestidad, Humildad, Paz, Respeto, Responsabilidad, Tolerancia Social, Unidad, Amistad, Caridad, Justicia, Fidelidad, Lealtad, Igualdad Social, Colaboración, Generosidad, Solidaridad, etc. ¿Porqué nos rebotamos con la Iglesia? Porque vemos que NUESTRO IDEAL DE VALORES NO ENCAJA CON LO QUE VEMOS EN LA REALIDAD, por falta de ejemplos reales que nos den prueba y que nos demuestren que EL IDEAL ES IGUAL AL REAL. Esto es inviable, imposible, utópico e ideal, pero no solo en la Iglesia … pasa con todo. Sobre todo también porque creemos que se nos imponen NORMAS basadas en CREENCIAS que en principio parece que nos limitan para llevar UNA VIDA ORDENADA, como sería el caso de los tres votos de pobreza, castidad y obediencia. El error por nuestra parte y lo que no resta LIBERTADES es que ponemos al mismo nivel VALOR = CREENCIA = NORMA, ESTO ES LO QUE NOS QUITA LIBERTAD, forzar esta equivalencia nos rompe.

Tal y como yo entiendo la religión, según he podido vivirla, la he identificado con VALORES Y CREENCIAS, por eso me cautivó el carisma misionero, desde luego no fue con MORAL Y NORMAS impuestas. En cuanto vi que se me pedió que cambiara algo en mí y renunciara a unos planes de futuro, cosa que no entendíaa, o creer por NORMA y que ese cambio no encajaba en mi MODELO DE CREENCIAS, fue cuando opté por seguir mi camino individual, INTENTANDO SER FIEL A MIS VALORES y entendiéndolos. Obviamente la única diferencia que hay entre una persona normal y un clérigo regular es… ¡ninguna!, solo cambia que estés dentro o fuera, nada más. Para finalizar cito a San Pablo, que dice algo muy útil: La letra mata, pero el Espíritu da vida 2Co. 13,6.


Un fuerte abrazo.


Arcángel.
Publicar un comentario