MI PADRE

Desde hace tiempo, quería escribir acerca de mis padres, sobre todo acerca de ÉL, pero siempre me acabo echando atrás, ya que más que un ejemplo del buen hacer dentro de una relación de pareja, serviría como contraejemplo, o sea LO QUE NUNCA SE DEBERÍA HACER. Entiendo que ha renunciado a muchas cosas para que al final mi hermano y yo saliéramos criados lo mejor posible, a su propia libertad junto con mi madre, ya que mi aparición en este mundo no fue ni planeada, ni buscada, ni intencionada. Como decís vosotras: Simplemente … Ocurrió.

Desde que tengo uso de razón, he visto que mi madre, mujer betaizadora donde las haya, cometía continuos abusos y faltas de respeto verbales sin freno ninguno hacia mi padre, que consentía una y otra vez sin hacer nada por cambiar la situación. A día de hoy esta situación se sigue dando, aunque con menor intensidad ya que mi padre ha abandonado el domicilio conyugal en dos ocasiones para después “volver a por más de lo mismo”. Este comportamiento tóxico y que he absorbido como una esponja desde la niñez, es algo que sin duda me ha marcado, ya que no he tenido un modelo masculino sano de referencia que me enseñara, hasta que punto se han de poner unos límites, identificarlos y actuar. Digamos que todo esto, obviamente he tenido que aprenderlo fuera de casa.

La cuestión es que ella siempre ha hecho lo que le ha dado la real gana, escudándose en un papel de supuesta indefensión de ama de casa y madre de sus hijos. Cierto es, que a mi hermano y a mi nunca nos ha faltado de nada, y ella ha sido la gran artífice de esto, ya que ha sacrificado su juventud, su tiempo y su trabajo para criarnos, pero desde luego no en el beneficio de su pareja, mi padre. Se ha cobrado sobradamente esa renuncia que un día le supuso una maternidad inesperada. Se ha valido del sentimiento de culpa, del chantaje, de la amenaza y de la mentira para obtener siempre que lo ha deseado “bienes y servicios” por parte de mi padre. No estoy hablando mal de ELLA, es mi madre y la única que tengo, solamente estoy haciendo una descriptiva de su comportamiento para con mi padre, su pareja. Me olvidaba también de algo importante, la MANIPULACIÓN que ejercía sobre nosotros para ponernos a mi hermano y a mi en contra de el, para ganarle por aislamiento.

Mi padre me ha narrado en varias ocasiones, el cambio que le supuso ser un soltero de 22 años, un poco hippie a la manera de entonces, en los años 70 con un buen trabajo de banca, el conocer a una comercial de Círculo de Lectores de 21 años, corista de Nino Bravo y muy guapa que era por aquel tiempo mi madre, ambos en tierras andaluzas, donde se conocieron y empezaron esta aventura de pareja improvisada y totalmente imprevista. Cuando ella le faltaba el respeto a el en nuestra presencia, el callaba para que no escucháramos gritos en casa, hasta que ella seguía y seguía, cualquier argumento para sacarle de sus casillas era válido, sin freno, una detrás de otra. Hasta que no conseguía que mi padre saltara, no paraba. “Tu madre no era así antes, cuando la conocí”, me ha dicho hasta la saciedad mi padre. Después de tener a mi hermano pequeño, la cosa parece que cambió. Cierto es que mi padre ha cometido errores, aqui no se salva ni el apuntador, pero lo cierto es que mi madre le ha exprimido hasta la última gota que ha podido sacar de él.

Creo que todavía siento reproches internos hacia mi padre, por no haberme enseñado a actuar, a hacerme valer como hombre, pero si ÉL no sabía como hacerlo, tampoco se le pueden pedir peras al olmo. A ÉL le educaron para obedecer y callar, siendo siempre muy dependiente de su madre, mi abuela paterna que en paz descanse. Creo que esto explica muchas cosas, el nunca ha hecho nada antes sin pedir permiso a alguien. Es un ejemplo de cómo un hombre puede ser alguien de éxito en lo profesional, con dotes de mando y liderazgo manejando equipos de un número muy elevado de personas, mientras que en casa de puertas para dentro, un total sumiso a una voluntad ajena. Aún así, tengo buenos recuerdos de la niñez, no demasiados es cierto, pero si por ejemplo irme a jugar al fútbol con él y con mi hermano pequeño. Algún día me gustaría hacer lo mismo con mis hijos.

Uno cuando es pequeño, no entiende muchas de las cosas que pasan a su alrededor. Ahora conociendo algo mejor como “funciona” (si es que puede utilizarse ese verbo) la mujer, entendiendo sus necesidades y SABIENDO LO QUE PUEDO ESPERAR DE ELLA Y LO QUE NO, me siento mucho más tranquilo. Esta tranquilidad no me viene porque crea que vaya a tener una RELACIÓN IDEAL, en la que esté TODO BAJO CONTROL, sino todo lo contrario: SE LO QUE HAY, que no existe la relación perfecta y que cada uno le damos la importancia relativa o la prioridad que queremos, a las cosas que nos puedan pasar a nivel de pareja o personal, tanto buenas como malas. Os puedo asegurar también que estando en P&R creo que he oído y me han contado ya de todo, hay pocas cosas que me puedan sorprender ya de lo que me pueda pasar en una vida en pareja.

Somos los únicos responsables de nuestra libertad, opciones y bienestar y siempre podemos elegir estar mejor. La cuestión es, SABER UTILIZAR ESTA LIBERTAD Y JAMÁS RENUNCIAR A ELLA PARA OBTENER UN BENEFICIO INMEDIATO. Ya sea dinero, sexo, trabajo o amistad, nunca utilizarla como moneda de cambio. Lo he visto desde pequeño y yo quiero hacerlo mejor, es más: SE QUE VOY A HACERLO MEJOR, me equivocaré, porque todos nos equivocamos, pero lo haré mejor.

Me haría una ilusión tremenda tener algún día un hijo varón, supongo que son los deseos comunes de todos nosotros de dejar una huella aquí, de seguir viviendo, de que quede algo de nosotros aquí cuando ya no estemos. Mis mejores amigos me dicen que “Te mereces tener una hija”, al final como todo, será cuestión de suerte. Me gustaría enormemente, transmitirle a mis futuros hijos, todas las cosas que he ido integrando poco a poco, para que sean mejores, que mis hijos me aventajaran y me superaran para mi es toda una ilusión. Tener a alguien a quien poder transmitir y dar todo tu esfuerzo es lo más grande que hay, es señal de que después de todo, al menos HICISTE ALGO BIEN Y TU VIDA DIÓ FRUTO.


Un fuerte abrazo.


Arcángel.
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