CONSPIRACION


Imagen cedida por Ana Vanesa
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El café de las 11:00, llueva, nieve o truene … costumbre arraigada en nuestra culturilla laboral que fomento día a día y que defenderé a ultranza, en caso que algún día se vea amenazada por algún técnico diplomado de recursos humanos. Aparte que es uno de los momentos del día que más me gustan, porque con un café en el cuerpo, la realidad y el trabajo se ven de otra manera más agradable, casi siempre aprovecho para enterarme de algo. No hay mucha gente en la barra y todo se oye mejor, solemos ser casi siempre los mismos de mi empresa los que coincidimos a esas horas, así que siempre hay buen rollito.

Como de costumbre, me ofrezco para traer un café a mis compañeros de equipo y así tengo excusa para salir del edificio un rato para despejarme y fumar un cigarro. Voy a la barra y alli veo al personal de costumbre, que suele recibirte con una sonrisa y entonces comienzas a comentar las jugadas del día. Esta mañana, ha sido un poco distinto a las demás, puesto que la actitud de los compañeros que suelen estar en la barra era bastante cerrada, dos personas, un binomio hablando en voz baja para que nadie les oyera. Afortunadamente tengo buen oído y a medio metro de distancia con cara de “turista japonés en el Museo del Prado”, mientras comentaba tonterías con el gerente y periódico en mano, oía comentarios al más puro estilo del Senado Romano conspirando contra el Emperador, para instaurar la República.

La verdad es que tampoco sea algo que me sorprenda, pero no es lo mismo saber que pasa a menudo en el mundo empresarial, que estarlo oyendo en vivo y en directo. La cuestión es que estaban poniendo a parir y a ver como se podían cargar al equipo del que yo formaba parte el año pasado. Decía directamente cosas del estilo como “La Dirección TAL no funciona y hay que cargársela, vamos a ver que es lo que podemos hacer”, “Yo hago un resumen de mis sucursales, lo comparo con el tuyo y lo llevamos arriba, sólo las sucursales que no hayan llegado a objetivos, así TAL se las carga y demostramos que la dirección TAL no funciona”. Lo que más gracia me hace es que después en los pasillos y reuniones todo son “sonrisas”, si… ¡de hiena!

Más que pensar en buscar una SOLUCIÓN a un PROBLEMA, o apoyar a las sucursales que no han podido llegar a objetivos, estaban pensando ÚNICA Y EXCLUSIVAMENTE EN DESPRESTIGIAR Y CARGARSE UN EQUIPO. Aparte de ser una medida estéril y no constructiva, ya que se supone que todos estamos en el mismo barco, es algo que podría debilitar y mucho al conjunto de la empresa. No se que pueden tener estas dos personas en la cabeza, ya que si piensan descabezar a alguien o eliminar un equipo de Dirección o de Fuerza de ventas BÁSICOS EN UN PERIODO DE CRISIS porque lo que hay que hacer aquí es VENDER Y NO CONSPIRAR, ellos probablemente fueran detrás porque además no se dedican a VENDER sino a FORMAR.

¿A quién iban a formar si pretenden cerrar sucursales? ¿Al Espíritu Santo? ¿Acaso no se dan cuenta de que así están tirando piedras a su propio tejado? Precisamente, este equipo conspirador, vive del CAPITAL HUMANO que hay en la empresa, a menor capital humano, menos trabajo para ellos, ya no sería tan imprescindible. Es algo bastante intuitivo y directo…¡Vamos!, para ver esto no hay que ser ni Donald Trump, ni Amancio Ortega, ni Onassis.
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Imagen cedida por Ana Vanesa--

El cuerpo puede vivir sin una mano, sin un pie, sin un ojo, pero no puede vivir sin cerebro o médula espinal. ¿Qué es lo que hace un CÁNCER dentro de un cuerpo? Enfrenta al organismo contra sí mismo, mientras va creciendo dentro de él y alimentándose del mismo. El cáncer, en si mismo va creciendo y evolucionando ya que como ser, ente o forma diferencial de vida dentro de un conjunto cuerpo, busca su supervivencia, crecer y extenderse. Es en el fondo lo que todo ser vivo busca. Pero el cáncer crece a costa del hospedador que lo aloja y tiene los días contados, puesto que tarde o temprano acaba matando al organismo que lo sustenta. Yo en mi modesta posición, he podido conseguir mejoras profesionales, pero nunca he tenido que cargarme a nadie para conseguirlas.

De una forma parecida actúan los conspiradores dentro de los círculos sociales, afectivos o profesionales, creen que están sacando de hecho alguna ventaja adicional por querer destacar destruyendo todo lo que tienen alrededor, en este caso concreto, el CEREBRO DE LA EMPRESA ¿Para qué? Creo que lo que pretenden es quedarse ellos solos para que “se les vea mejor” y no haya nadie más con quien compararlos. En lugar de intentar hacer un ESFUERZO CONJUNTO e intentar TRABAJAR EN EQUIPO para encontrar una SOLUCIÓN CONJUNTA que salve el barco entero, se separan del resto y buscan hacer daño precisamente a quien decide que es lo que vender y lo que no, a fin de cuentas, la fuente de ingresos, de lo que vivimos todos aquí. Lo decía Julio César: “DIVIDE Y VENCERÁS”, desde luego la CONSPIRACIÓN NO ES LA ACTITUD MÁS INTELIGENTE PARA ALCANZAR OBJETIVOS, si en cambio, la COOPERACION Y EL AUNAR ESFUERZOS.


Un fuerte abrazo.


Arcángel.

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