EN CONTINUO CAMBIO

Imagen cedida por Rosa

Cuando era pequeño quería ser futbolista, no pensaba en otra cosa desde que mis padres me compraron el uniforme oficial del Real Madrid. Conforme fui creciendo, fueron cambiando mis objetivos, después quise ser veterinario, músico, profesor, ingeniero, misionero … a los 20 años ya me daba más o menos igual a lo que dedicarme, mi preocupación era terminar la carrera. Después de terminarla, mi preocupación pasó a ser decidir si continuaría con la vocación, me eché novia, después de tener novia, saber mi me casaría o no, después encontrar trabajo, después independizarme, mantener el trabajo y mantener una relación, ahorrar, tomarte la vida más en serio y pensar en el futuro. SIEMPRE PENSANDO EN EL FUTURO EN BASE A LO QUE TENGO A DÍA DE HOY. Mis objetivos y preocupaciones han ido cambiando poco a poco con el tiempo, pero en cada momento de mi vida, cada una de ellos ha sido protagonista por un tiempo.

Como es natural, las preocupaciones de un adolescente de 16 años, no son las mismas que las de un hombre de 30. Conforme vas venciendo etapas y vas cubriendo tus necesidades, pasas a necesitar otras cosas y a cambiar tus objetivos. Cuando estaba en la “etapa heavy”, pensaba que sería un heavy para toda mi vida, que siempre llevaría el pelo largo y que jamás me pondría un traje o no escucharía otra música que no fuese dura. Cuando estaba con los misioneros católicos, pensaba de igual forma que mi consagración iba a ser perpetua y que allí estaría para toda la vida. De igual forma, cuando estuve con mi primera novia, creía que un día me casaría con ella, tendría hijos, casa, etc. ya para siempre. Cada objetivo ha sido protagonista en un determinado momento, pero conforme avanza el tiempo y van sucediendo imprevistos y cambios en la propia personalidad y en tu medio ordinario, van cambiando las prioridades y las necesidades, según lo que haya a día de hoy, siempre partiendo del momento presente.

Algo que a día de hoy puede parecerte lo más importante, dentro de dos años puede pasar a ser solo un recuerdo o una anécdota. ¿Qué es lo que va condicionando todos estos cambios? Que vayas alcanzando tus objetivos, que vayas cambiando tus metas o que por limitaciones de la propia vida, te veas obligado a cambiar tus objetivos y considerar otras alternativas. A lo mejor tu objetivo ahora es conocer mujeres o encontrar novia, cuando ya lo tengas tu objetivo pasará a ser mantener la relación, pensar en vivir juntos, casarte, comprar una casa, tener hijos, criar a tus hijos, etc. etc. De igual forma, si tu objetivo es terminar la carrera, después será encontrar trabajo, independizarte, una vez que ya tengas tu puesto, querrás ganar más dinero, querrás comprarte un coche, querrás tener una casa en la playa, seguro de vida y plan de pensiones. Siempre edificando sobre lo que ya tienes construido.

Conforme vas quemando etapas y vas creciendo, siempre vas a querer más, tu deseo o necesidad será una preocupación para ti hasta que ya hayas llegado a la meta, lo consigas y lo tengas cubierto. Te invito a que hagas memoria y recuerdes que era lo que más te preocupaba conseguir hace un par de años, cual era tu situación, que le pedías a la vida, que podías esperar de ti mismo y veas que si bien LA IDEA O TU OBJETIVO PRINCIPAL NO HA CAMBIADO, ahora quizás tu situación es distinta. Ahora es posible que hayas tenido algún desengaño en referencia a lo que querías conseguir, o quizás sigas en ello, has madurado, te has visto obligado a considerar otras alternativas, tu familia y amigos te han ayudado en ello, estas con la persona que deseas estar, o quizás te diste cuenta de que aquella no era la persona adecuada para ti y te alegras de haber sido consciente a tiempo. Quizás hayas cambiado un par de veces de trabajo, tu grupo de amigos ha cambiado también, has tenido amigos que se han ido a trabajar fuera, otros nuevos han venido, has podido retomar el contacto con personas que hacia tiempo que no veías … y a la vez has visto todos esos cambios reflejados también en ellas.

Ves que no has parado de crecer y cambiar en todo esto tiempo, a pesar de verte todos y cada uno de los días igual que ayer. Aquí era donde quería llegar, es probable que estés impaciente por ver los resultados de tu esfuerzo diario, de tu trabajo, de tu ilusión pero parece que nunca llega nada de un día para otro y es que EL LARGO PLAZO, se nos va de los cálculos diarios. Probablemente si me llegan a decir hace dos años que mi situación actual iba a ser la que es hoy, hubiera hecho una mueca mostrando incredulidad. He empezado a ver poco a poco los frutos, bueno … creo que exagero si los llamo frutos, digamos que el árbol está en periodo de floración y todavía tienen que venir las abejas a fecundar las flores, ha de llover y dar más el sol. Si pienso en EL CORTO PLAZO de lo que quiero conseguir me agobio, me veo limitado, justo no… ¡justísimo y por los pelos de lo que quiero llegar a vivir! Todavía me queda mucho por cuajar y por trabajar para poder comerme la manzana. En cambio si miro dos años atrás y comparo esa situación a la de ahora, veo y compruebo que de verdad ha habido un camino y que HA MERECIDO LA PENA SUFRIR CIERTOS CAMBIOS QUE NO PEDÍ EN SI MISMOS, PERO QUE SE DIERON en mi vida sin más.
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Imagen cedida por Rosa
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Estos IMPREVISTOS con los que no contamos y que son como las turbulencias durante la navegación, son la letra pequeña del contrato. Condicionan o influyen, pero no nos dejan indiferentes. Puede ser que anteayer tu prioridad fuera aprobar unas oposiciones por poner un ejemplo, pero que valores más tu libertad profesional que un puesto indefinido y sepas que una oposición te puede limitar en este sentido. ¿Dejarías de tener aspiraciones profesionales o creativas por ello? Es posible que hace un mes nadie diera un duro por una idea que tuviste y que resultó no ser escuchada por los oídos adecuados, en cambio, hablando con un amigo una tarde de cañas hayas encontrado financiación para tu proyecto. Es posible que pensaras que el matrimonio no te iba a cambiar tanto la vida, pero has tenido dos hijos y lo único que te apetece es estar en casa cuando tienes tiempo para descansar, antes no hubieras pasado por casa en todo el fin de semana.

¿Son malos estos cambios? Yo desde luego tengo mucho que agradecer a las “turbulencias”, sin ellas no sería quien soy ahora. Una voz muy querida por mi me llama IDEALISTA y francamente tiene razón. Tiendo más a mirar al horizonte lejano que a lo que tengo bajo los pies. El caso es, que para hacer posible un proyecto EN EL LARGO PLAZO hay que empezar hoy a apuntar sobre el papel cual es el “planning” diario y cumplirlo día a día … Si no es así, nos quedaremos en buenas intenciones, buenas palabras, pero las flores no cuajarán en fruto. Soy un hombre IMPACIENTE, las personas que me conocen lo saben bien y muchas veces, quiero subir al quinto piso sin pasar por el recibidor, como quien pretende construir la casa por el tejado hasta que llega la voz de la razón o la vida misma quien te dice … ¡ESPABILA QUE TE DUERMES! Ya tendrás tiempo de ver tus frutos. ¿QUÉ TE FALTA? ¿Ser millonario? ¿Tener un cochazo? ¿Una casa en la playa? ¿Éxito con las mujeres? ¿Ser guapo? MIRA LO QUE TIENES Y NO LO QUE TE FALTA, SINO VAS A ESTAR SIEMPRE CUESTA ARRIBA.

Un fuerte abrazo.

Arcángel.
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