FUERON FELICES Y COMIERON... ¡PAELLA!

Imagen cedida por Ornella
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Pasan los días, las semanas, los meses ... y cada vez lo tengo más claro: La quiero, no hay duda y cada vez tengo más ganas de hacer cosas con ella, de ser su cómplice, su amigo, su amante, su confesor, su héroe y todas estas cosas que te pasan por la cabeza cuando estás enamorado. Que quiera ser su héroe, no quiere decir que necesite ser salvada de ningún peligro, pero en el que caso en que así fuera, me gustaría ser yo quien la salvara.
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A veces cuando me pongo a pensar justo antes de irme a dormir, fantaseo con batallas o situaciones poco problables en las que ella me necesita. Digo poco probables, porque la mujer a la que quiero, es una persona bastante independiente e inteligente, sabe arreglárselas sola y solucionar sus problemas ... Desde luego la dependencia no entra en su vocabulario. Hay algo que imagino a menudo, es un pequeño secreto que ya le he confesado alguna vez: "LO QUE DESEO, NO ES SOLO QUE ESTÉS AGUSTO CONMIGO, SINO QUE TE VUELVAS LOCA POR MI". En cierto modo, este artículo es una carta de amor hacia ella, lo admito. Tenía pensado escribir acerca de otras cosas menos personales, pero las ganas por mostrarle de nuevo mis sentimientos, ganan con creces a las de escribir un artículo acerca de como puede mejorar uno en los aspectos básicos de su vida. Quizás ambas cosas no sean tan distintas, quizás sea este artículo lo que tengo que hacer: SER FIEL A MI MISMO Y MIS SENTIMIENTOS HACIA ELLA.

Autores como Franco, mi predilecto en cuanto a relaciones de pareja, dicen que el enamoramiento es una fase que se ha de dar necesariamente para que dos personas que se atraen estén juntas, y piensen por lo tanto en un futuro común, con el único objetivo de engendrar hijos, pasando después a otra fase de pérdida de pasión para el posible mantenimiento de los mismos. Es una explicación bastante lógica y práctica desde el punto de vista biológico, es simplemente reducir una relación a fluctuaciones hormonales. Sin quitarle la razón a este señor, he de decir que si estás enamorado de una mujer, sabes muy bien que esta definición de emparejamiento se queda corta, hay muchas cosas detrás. La verdad es que a mi me resulta imposible limitar esta relación a un simple alborotamiento de hormonas que se activan con su compañía, aunque sean dichas endorfinas las que hacen que me sienta así de bien cuando estoy con ella. Si por mi fuera, me gustaría que esta sensación fuera perpetua, que nunca terminara y que ella sintiera dentro de si a modo de espejo, todo esto también. Cuando quieres a alguien, supongo que le deseas lo mejor, en este caso y si tienes una alta autoestima, lo mejor para ella es también lo mejor para ti, lo que sientes y lo que vives para ti lo quieres para ella.

En un momento así no te paras a pensar en los detalles, me refiero a los aspectos concretos que conlleva un día a día ... Es como en el cuento: "Fueron felices y comieron perdices", pero no concreta más ¿cierto? No habla de cuando la princesa y el príncipe van al banco a pedir una hipoteca para comparse un piso en las afueras de Madrid, porque el centro está imposible. Tampoco habla de cuadrar horarios para poder verse, de pagar los recibos, la comunidad, de llegar a fin de mes juntos, de tener que compensar gastos renunciando a ciertas cosas como salir de copas tres veces por semana para poder ahorrar, o salir a cenar fuera, etc. Compartiendo unos montaditos con ella el otro día, le pregunté: "¿Crees que la convivencia en pareja o algo como el embarazo mata el amor?". Hablando y hablando, llegamos a la conclusión de que no había de dejar en ningún caso el "feeling" de SALIR JUNTOS, aunque la situación cambiara. De igual forma que me encanta estar con ella, saber que aunque el futuro siempre tiene la última palabra y al final Dios dirá lo que pase, se que tengo que construir sobre lo que ya está edificado. Quiero decir con esto, que al igual que los cimientos de una casa que no se ven, en este caso, tomarnos el tiempo suficiente como para conocernos y pasarlo bien juntos, teniendo este "feeling" e ilusión de la que os hablaba, es tanto o más importante ir avanzando en la relación sin perder esta sensación de seguir conociéndose día a día.

La verdad es que lo último que me gustaria, sería verme dentro de 10 años apalancado en un sofá después del trabajo y rezando para que llegara el domingo para ir al bar a ver el fútbol, en vez de estar deseoso de pasar tiempo con ella y hacerle el amor. Casa, coche, hijos e hipoteca por medio, no pueden condicionar una relación ... Me resisto a creerlo y me rebelo ante tal idea, que haya mujeres fritas en su casa porque su marido no las saca a cenar, o de vez en cuando no se las llevan de vacaciones o a un buen hotel cuando antaño de novios lo hacían una semana si, otra también. La verdad que quienes tienen la culpa de haberse relajado somos nosotros, no ellas. Si, es cierto, nosotros ... Cuando creemos que ya hemos ganado a la mujer que amamos, nos aflojamos la corbata, el cinturón, nos quitamos los zapatos, apoyamos los pies en la banqueta y le pedimos una cerveza mientras con la mano libre ponemos el partido del plus. Por favor mi niña, si me estás leyendo, nunca me dejes hacer esto, nunca me dejes pensar que está todo hecho y que ya no necesito mover el culo para hacerte un poco más feliz cada día.
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Supongo que cuando crees que conoces a una persona y que ya hay poco que te pueda sorprender de alguien, es cuando te preguntas "¿Esto es todo?". No nos olvidemos que la mujer es un ser AMBICIOSO ante todo y que nunca tiene suficiente, siempre está pensando en que las cosas siempre pueden mejorar. La actitud conformista del hombre es más bien "Si funciona así, déjalo como está". Si ellas por naturaleza tienden siempre a buscar lo nuevo, lo mejor, lo que les puede suponer una mejora en su calidad de vida ¿Por qué no vamos nosotros a hacer lo mismo? ¿Es que acaso no queremos también vivir cosas nuevas mejorando lo que ya hemos ganado hasta el momento? Quiero creer que también podemos hacerlo, que el relax y los depositos de amor, al igual que los bancarios te dan más intereses cuanto más inviertas en ellos. Este es mi objetivo, mejorar y crecer ... Por el momento no hay ningún contrato legal que me vincule hacia ella, o que trate de comprometer mi amor y mis sentimientos hacia ella, pero ... Si lo hubiera: "¿Dejaría de invertir en este depósito de amor que ahora mismo tanta ilusión y ganas de vivir me da?".
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LA EXPERIENCIA ME DICE QUE NUNCA HAY QUE DAR NADA POR HECHO O POR SENTADO, que en el momento en que te relajes y pienses que ya lo tienes todo bajo control, dejarás cada vez más de lado el objetivo de mejorar, en cuanto a ti y en cuanto a la relación, en cuanto a tu trabajo también. Supongo que esa actitud podríamos defenirla como SER UN FUNCIONARIO DEL AMOR, con un sueldo contstante e indefinido y sin más aspiraciones que tener un mes de vacaciones al año, en este caso, una relación sin sorpresas, segura y predecible, en la que tu mujer va viendo día a día como engordas, mientras ella se cubre de cremas y potingues antiedad para que la vuelvas a encontrar atractiva, ataviada con unos rulos y bata a juego con las pantunflas de andar por casa.


Creo que por el momento y a día de hoy, me quedo con el "feeling" de SALIR CON ELLA, y más tarde ... también ¿por qué? Porque LA QUIERO.


Un fuerte abrazo.

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Arcángel.
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