¿TODO BAJO CONTROL?

Imagen cedida por Ana Vanesa
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Este fin de semana, tras una cura de sueño que necesitaba como el agua, intensas conversaciones con mis compañeras de piso, encerrado en casa con ellas y un surtido interminable de latas de cerveza, todas las temporadas de Sexo en Nueva York y otras confesiones, he tenido una experiencia parecida al túnel que algunos dicen que ven cuando están al borde de pasar al otro barrio, cuando dicen que toda tu vida te pasa por delante en un segundo con una claridad pasmosa. Esto que te cuento ahora, lleva rondándome por la cabeza creo que demasiado tiempo y si no lo suelto ya, reviento:

ES IMPOSIBLE TENERLO TODO CONTROLADO EN UNA RELACIÓN DE PAREJA.

Justo ahora antes de ponerme a escribir, le estaba comentando a uno de mis mejores amigos dentro de La Comunidad el título de este artículo, a lo que me ha respondido que “Yo si lo tengo todo controlado”, la verdad es que me ha hecho gracia porque se encuentra en la fase inicial de emparejamiento, lo que yo llamo EL IDEAL. Cuando vas creando un modelo hecho a tu imagen y semejanza de la otra persona con las que estás empezando a compartir algo más que tiempo. Este modelo es la imagen de “la mujer o el hombre de tu vida” a la que se le atribuyen desde el principio “propiedades mágicas”, que en el fondo, es de la figura de quien nos enamoramos. Conforme va pasando el tiempo, el día a día va puliendo este modelo ideal dejando ver a la persona tal y como es, vas viendo que efectivamente es un modelo y poco más, que las personas somos algo más aparte de este modelo ideal que tenemos los unos de los otros y que obviamente, no somos perfectos pero… ¡benditas las hormonas que hacen que nos enamoremos y que creemos este modelo ideal!

La cuestión es que después de todo lo visto en relaciones que viven parejas muy cercanas a mi y lo vivido en primera persona, no me queda más que encogerme de hombros y decir: “QUE SEA LO QUE DIOS QUIERA”. No estoy hablando de un tema en particular que pudiera afectar a una relación como podría ser el desengaño, la infidelidad, el desamor, la soledad, el cambio posterior al primer niño, etc. Ni siquiera hablo de una técnica o conjunto de pautas maravillosas que te puedan ayudar a RECUPERAR EL EQUILIBRIO o imponer tu marco en la RE (relación estable).

Estoy hablando del FACTOR HUMANO, nuestros deseos, nuestra libertad, nuestros impulsos primarios, nuestras ganas de probar otras cosas, tanto ELLOS como ELLAS. Hablo del LIBRE ALBEDRÍO, EL MOMENTO CONCRETO, LA CIRCUNSTANCIA, EL ATENUANTE, todo aquello que no recogen los manuales, lo que no está escrito, lo que no sale por TV, lo más profundo que hay en cada uno de nosotros HOMBRES Y MUJERES. Incluso después de haber escuchado todo lo que nos han dicho los medios de comunicación, la familia y los amigos desde siempre, la educación recibida y la re-educación que nos ha sido transmitida en La Comunidad de Seducción siempre queda la laguna del FACTOR IMPREVISTO por llenar. Lejos ya de lo que “nos decía mamá” acerca de cómo tratar a las mujeres y después de haber pasado por la etapa empollón, la etapa heavy, la consagración con votos, un noviazgo, dos dolorosas rupturas, un año y medio dentro de La Comunidad de Seducción, un profundo enamoramiento y un camino compartido de amistad y algo más, lo que más me sigue llenando a un nivel personal REALMENTE es sentirme enamorado y la sensación de NO SABER QUE VA A PASAR MAÑANA, LA TENSIÓN Y LA INCERTIDUMBRE que le da vida a toda relación.

Cuando hay compañeros que me mandan correos electrónicos o que me llaman al móvil pidiendo ayuda, tal y como yo he hecho otras veces buscando una SOLUCIÓN, me doy cuenta de lo realmente limitado que es el conocimiento que tenemos acerca de una verdadera relación de pareja. Incluso después de haber consultado “Documentos prohibidos” acerca de la Psicología femenina, manuales brillantes de relaciones de pareja y haber tenido intensas experiencias, todo sobre el papel está muy claro. El paso del papel a la carne, a la vida real no siempre es tan formal y tan fiel a como vienen descritas las pautas en los documentos citados anteriormente y es que LA VIDA NO CABE EN UN PAPEL. Me hace gracia que haya gente que pretenda tenerlo todo controlado y apuntillado, lo peor es que el que ni si quiera cree tener un control a día de hoy, piensa que podrá tenerlo algún día.

Esto me recuerda a la típica frase del borracho típico de sábado noche que antes de coger el coche le dice a sus amigos “YO CONTROLO” para después pegársela contra una tapia o contra otro coche. La verdad es que la metáfora de la conducción es bastante acertada, ya que por muy responsable que sea un conductor, que se cuide de no beber, de dormir las suficientes horas, de no comer demasiado para que no le entre sueño, de salir a una hora más temprana para prevenir atascos, etc. Siempre por muy bien que conduzcas puede venir alguien por detrás y darte un golpe con el coche, o una moto puede aparecer de la nada y acabas en comisaría. De igual forma en las relaciones, el FACTOR HUMANO Y EL IMPULSO, EL IMPREVISTO Y EL ATENUANTE son variables de la ecuación, y todas ellas a su vez son LA VARIABLE INDEPENDIENTE. Así que… para qué desear tener el control o lo que es peor CREER QUE SE PUEDE CONTROLAR, algo que no depende única y exclusivamente de nosotros. Así que ¿Para qué intentarlo?

Nunca me ha gustado la palabra CONTROL y en este caso concreto de las relaciones, creo que no es la mejor opción de plantearse o encaminar una teniéndolo todo escrupulosamente cogido y escrito punto por punto ¿Por qué? Porque el control no nos deja disfrutar del momento, ni del día a día, ni de la sorpresa, todas las cosas que hacen que el corazón se mueva y lata más deprisa. Querer TENERLO TODO CONTROLADO ES EL PRINCIPIO DEL FIN EN UNA RELACIÓN, es matar la libertad, la ilusión, la chispa ... En resumidas cuentas, lo que hace que una relación tenga vida.

Un fuerte abrazo.

Arcángel.
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