¡ALERTA ROJA! ERA ACTOR, por SUCUBO

Imagen cedida por Ruby

Querido Arcángel: Otra vez se me ha escapado el pez o mas bien lo dejé escapar porque una vez rescatado de la red resulta que estaba pocho y lo que ví brillar en el mar no eran escamas plateadas sino una máscara de latón... y le dí mi amor. Todavía me acuerdo del primer día que quedamos. No se le ocurre otra cosa que llevarme al Escorial a cenar, ya tarde y con fresquito... Me puse unas medias hasta el muslo, sujetador negro, tacones y un vestido... nada más. Su conversación y su voz por teléfono habían sido tán agradables que mientras me maquillaba en el baño se me pegaron los muslos...
Vamos, que me puse como una moto ¡jajaja! así que un baño cheko y... Entonces pensé que no podía ofrecer a ese hombre tan interesante una imagen de mujer excitada por las circunstancias... No... lo mejor era ponerme un tampax y así me mentalizaría para no acostarme con él en la primera cita. Nada de sexo. Solo unas horas para conocerle y recabar datos con la cabeza fría.

Me recogió en coche y lo que duró el viaje estuve pensando lo mucho que había acertado, era un hombre tentador... Escogimos un buen restaurante y prácticamente cenamos solos... Me piropeó, halagó, cogió mi mano, estaba encantado y yo también. Estaba separado dijo, pero él y su ex eran vecinos y se llevaban bien, dos hijos y así llevaban diez años. Aparte de su trabajo en una empresa era aficionado al teatro y ensayaba varias veces por semana ...¡Alerta Roja, era actor! Como bebímos una botella de vino le propuse volver a Madrid para tomar la última y evitar catear un probable control de alcoholemia.

Ya en el coche y mientras conducía en la oscuridad de la carretera él iba hablándome... Entonces, me desabroché el cinturón, me saqué el vestido por la cabeza, me quité el sujetador y me quedé en medias y zapatos. Me encendí un cigarrillo y le miré... ¡jajaja!... Me encantó ese momento de estupor. Le dije que tenía calor y que mi intención no era acostarme con él, además, no había preservativos y yo estaba en los "días difíciles...". En cambio, sí quería parar en algún rincón oscuro de la carretera y así hablaríamos un poco antes de que nos matásemos al volante.

Imagen cedida por Ruby

Sin dejar de conducir recorrió con su mano derecha mi cuerpo hasta que llegó al hilo del tampón, tiró de él con suavidad y directamente voló por la ventanilla. La verdad es que yo estaba más caliente que un churro de feria y con el vinillo más. Me daba morbo restregarme contra aquel hombre tan atractivo. Paramos el coche y me subí encima de él, nos besamos y acariciamos un buen rato hasta que los cristales se empañaron y cuando ya estábamos cardíacos, le dije que arrancase y fuésemos a Madrid ... Corderito dijo que sí. Me dijo que quería acostarse conmigo en condiciones y le prometí que lo haríamos, pero no hoy.

Al salir de la autovía ya llegando a mi barrio para tomar la última, vimos que estaba la guardia civil parando coches para un control de alcoholemia... ¡glups!... Nos pararon, se acercó un agente con la linterna, nos enfocó a los dos y dijo: "Continúen... buenas noches" y mi niño estaba muertito del susto. Dijo que mejor cancelábamos lo de la copa y me dejaba en casa... Muchos sustos para una sola noche y a mi me pareció bien. Verás Arcángel, te parecerá que actué como una calienta-pollas pero al día siguiente me llegó un ramo de flores maravilloso que utilicé para hacerme fotos eróticas...

Besos, allí donde no se ven.


Súcubo.