EL ATRACTIVO DE UN MAGO

Quiero presentaros a una persona muy especial, mi amigo y compañero de fatigas, buenos y malos momentos: MERLÍN, un hombre maduro y experimentado que sabe sacarle el jugo a la vida. Todo un profesional de la Imagen, Hombre de Espectáculo desde que nació y Amo de la Carretera. Sabe ser siempre el centro de atención de todas las reuniones y su experiencia siempre es más que digna de ser escuchada. Os dejo con MERLÍN:


Queridos lectores; no voy a descubrir nada nuevo si os digo que, desde el principio de los tiempos, el ser humano siempre ha tenido especial debilidad por lo desconocido. Da lo mismo su sexo; el hombre y la mujer siempre han querido saberlo TODO, sin dejar absolutamente la más mínima oportunidad a la casualidad o a lo inexplicable.

Sin embargo, como todos sabemos, estamos aún muy lejos de conseguirlo. Siempre se nos van a quedar historias en la cabeza que seguimos sin explicarnos; “¿Por qué ha sucedido esto?”, “¿Qué hubiera pasado si…?”…
Tal vez ésta, entre otras, sea lo que nos explica por qué la magia es un arte tan admirado entre los “mortales”. Seguimos pensando que los magos hacen cosas sin explicación y creemos que, precisamente ellos son los únicos que conocen esos secretos.

Evidentemente, cuando vemos a un mago hacer un juego de cartas en un bar, no pensamos de una manera tan filosófica. Simplemente pensamos que hay un chaval haciendo “trucos” con las cartas y es esa palabra, TRUCOS, la que necesitamos emplear para volver a tener los pies en la tierra y no endiosar al mago. En el subconsciente, sin embargo, nos queda eso, aunque lo queramos negar; sentimos admiración por la persona que desafía a todas las leyes de la lógica… joder, que la magia existe!!!, pensamos quedándonos realmente jodidos.

Podemos trasladar todo esto a nuestro mundo de la Seducción. Entramos a un bar de copas y vemos a un par de chavalas a las que queremos entrar. Fijaos bien en estas tres situaciones:

Situación A.- Entramos, nos ponemos cerca de ellas y, poco a poco, intentamos establecer contacto de cualquier manera. Correcto, pero lleva tiempo y el factor físico juega un papel muy importante. Aquí no hay magia; hay que currárselo.

Situación B.- La misma barra, las mismas chavalas, pero el que aborda es un tipo que hace algunos truquitos de magia:

Aven: Hola, ¿qué tal?
TB: Hola
Aven: Pues nada, que si quieres ver un juego de magia…
TB: jajajaja… ¿eres mago?
Aven: si

Aquí la hemos cagado. Hemos adelantado que vamos a hacer algo para sorprenderla, pero como se lo hemos dicho antes de hacerlo, va a pensar de dos maneras:

1.- Vaya un gilipollas, que se cree que con un truquito de mierda me va a llevar a la cama = actitud defensiva = lo tienes muy chungo para conseguir atención real.
2.- Directamente te dicen que no quieren ver magia y se da la vuelta para ligar con un maromo de dos por dos que acaba de entrar.

Situación C.- La misma barra, las mismas chavalas, pero un “profesional”. El mago no va solo. Está acompañado de un amigo. El mago le hace un juego al AMIGO, no a ellas. Un juego de apertura bueno, realmente sorprendente, asegurándonos de que ellas lo están viendo. Incluso, se puede pedir la colaboración de una de ellas para hacerle el juego al amigo. De esta manera no estamos demostrando ningún interés en ellas; simplemente, te lo estás pasando de puta madre con tu amigo y ellas son meras espectadoras “semi-activas”. Cuando vean la cara de asombro (aunque sea fingida) de nuestro gancho, ellas mostrarán interés en permanecer en el grupo y ellas serán las que pidan un juego más, otro, y otro después. Ahora tenemos la atención que buscábamos, pero mucho mejor, porque tendremos a nuestro objetivo con una actitud receptiva TOTALMENTE ENTREGADA. Es más, se encargará de hacer llamar a sus amigas y, sobra decir lo importante que se va a sentir ella cuando cuente que el mago es amigo suyo.

Desde este momento la magia ha cumplido su objetivo; atraer de forma natural a nuestro OBJETIVO. El resto hay que currárselo, pero no es lo mismo hacerlo con el primero de los casos que he explicado, Situación A o con el segundo, Situación B que con la Situación C. Os aseguro que la predisposición PARA TODO en este caso es sorprendente. La explicación es muy básica; como he dicho al principio, es la búsqueda de lo desconocido lo que nos hace ilusionarnos. Aquí, claramente les estás ofreciendo algo diferente y con su dosis de lo desconocido que todos buscamos y admiramos.

Por supuesto, esto no tiene límite. Claro que puedes terminar en la cama con tu objetivo, pero no creo sinceramente que se lo debamos todo a la magia, aunque sí gran parte o, al menos, la primera parte de acercamiento y preparación para usar tu rutina de “enganche” favorita después.

¿SE LIGA SIENDO MAGO?

La respuesta es fácil: . Incluso esas chicas que acabas de conocer, lo primero que te van a soltar es eso; “tú ligarás mucho con esto, verdad?”, o “tu novia no se aburrirá nunca contigo…” Imaginaos, profesionales de la seducción cómo os lo están poniendo en bandeja para que ataquéis a muerte desde el principio, no?

Sin ir más lejos, la que hoy es mi mujer me conoció en una fiesta. Yo estaba haciendo magia en otro grupo y una de las chicas la llamó para incorporarse; “mira, qué pasada lo que hace este chico con las cartas… es impresionante!”. “Vaya, eres mago?”, me preguntó. Esa noche no pasó nada, pero se terminó con los teléfonos en el bolsillo y, como os acabo de decir, hoy es la madre de mis dos hijos. Vaya truco, ¿no?

La magia no es un chollo, por supuesto que no. Pero para los que no creemos es un ABRIDOR diferente (por falta de confianza en nosotros mismos, porque el método usado no va con nuestra personalidad, o por lo que sea) es nuestra mejor salida. Es la solución perfecta.

Por otro lado, supongo que es fácil imaginaros que, en cuestión de minutos, un don Nadie se convierte en el líder del grupo en cuanto es capaz de atraer la atención de tantas miradas, cuando es capaz de hacer lo imposible, cuando atrae la mirada de la rubia más maciza del local… cuando tiene el control de todas las mentes presentes y cuando nadie se atreve a rechistarle lo más mínimo porque, mentalmente, le consideran superior en ese momento. ¿Hay algo mejor que entrar como líder, atraer la atención voluntaria de las chavalas a las que queremos entrar, conseguir que no se quieran ir de nuestro lado, que nos pidan que les enseñemos más…? Sinceramente creo que para cualquiera de nosotros, estamos en la situación ideal, en la que sólo nos queda servirnos de nuestra experiencia como seductores para “rematar” la faena. Y si no lo conseguís, no le echéis la culpa las cartas que no se adivinaron, ni a las monedas que no desaparecieron, jejeje… o es que la magia tiene que hacerlo todo?

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Un mágico saludo.
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Merlín
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