BALSAMO DE MODENA, por SUCUBO

Imagen cedida por Ruby

Hola de nuevo, mi querido Arcángel: ¡Ay!... Corderito me tiene en un puño. No hace mas que llamarme y ponerse meloso, me siento como una diosa. Quedamos en ir a un hotel porque su casa está próxima a la de su ex como ya te dije y "no puede ser" como dice él. A la mía no hace mas que ponerle inconvenientes. Me vino a recoger y cuando nos miramos...palideció. Fuimos a uno de tres étoiles muy mono y allí hicimos lo que pudimos, ya que también le puso peros a las esposas que llevé... le da claustrofobia que le aten.

Tampoco quiso probar cosas nuevas...dice que se tiene que preparar mentalmente, además le flaquearon las piernas de tenerlas dobladas ... dijo que tenía que apuntarse a un gimnasio. Pues nada... probamos con un sesenta y nueve... Corderito necesitó un "tom-tom" para localizar el objetivo y la verdad no me extraña porque a esas alturas del escarceo amoroso me entró un sueño... empezó o más bien parecía que siempre empezaba porque no hacía más que quejarse y claro al rato dijo que necesitaba un desfibrilador para la lengua.

Para más guinda también me contó que aquello de que estaba separado no era exacto, él no necesitaba agilizar papeles, vivían separados pero eran vecinos del mismo edificio y esto le había puesto el carro delante de los caballos para iniciar con éxito cualquier relación... Aunque creas que me lo tomo a guasa en aquel momento tenía el corazón hecho añicos y empecé a pensar en la lista de la compra. Me dejó en casa en horario de amante, sobre las 20:00, ya que todo había transcurrido en la sobremesa y se despidió como si la relación fuese sobre ruedas.

Llegué a mi casa, me duché para arrastrar el gafe y llamé a mi italiano, que me bailaba el agua y que estaba más bueno que el pan, como el bálsamo de Módena… Al que reservaba sólo para momentos de espanto psicológico. Le invité a cenar y vino. Mientras estábamos en la cocina haciendo la cena me estrechó contra la pared, me besó apasionadamente durante unos húmedos minutos, me levantó el vestido y después noté como su sexo me invadía a un ritmo celestial ...encima de mis tacones. No sé como lo hacía el condenado que hacerlo de esa manera resultaba delicioso. Tuve un orgasmo divino y a continuación con absoluto control lo tuvo él, como un torero, un artista.

Imagen cedida por Ruby

Cenamos y charlamos alegremente y después nos sentamos en el sofá del salón, me senté a cierta distancia para controlarle un poco ya que seguía resultando “peligroso” y su proximidad hacía que me inquietara. Era imposible resistirse a su voz, el contenido no tenía interés pero… de nuevo volvimos a unirnos, de diversas maneras, como si nos conociéramos de toda la vida. Fue una experiencia genial, aunque no era aquel el hombre que yo andaba buscando como pareja la verdad...

Al día siguiente escribí un e-mail a Corderito. No nos volveríamos a ver porque me había mentido. Estaba casado. Los corderos al redil y yo ... A continuar disparando en esta jungla masculina de tigres a la búsqueda del amante perfecto.

Besos allí donde no se ven.

Súcubo.

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