MI PRIMERA NOVIA: AMANTE VS PROVEEDOR I

Imagen cedida por Toma

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Fué en 5º de carrera, acababa de abandonar la vocación haría ya unos tres meses. Para los que no sepais mi historia os diré que fui misionero católico durante tres años (de los 19 a los 22 años), con votos de Pobreza, Castidad y Obediencia...y os diré que me fuí porque no podía seguir el de obediencia. Pero eso es otra historia. A ella la conocí en mi círculo de amistades dentro de ésta comunidad religiosa, era la mejor amiga de una muy buena amiga mía y la ex de unos de mis mejores amigos de por aquel entonces. Su descripción: Pelo negro, figura estilizada, 1.60 m, no llegaría alos 50 kg, bastante tímida e introvertida, recatada al estilo "católico", caprocornio, sensual, cuatro años mayor que yo (siendo fiel a mi estilo), con un instinto familiar muy desarrollado y una voz dulce que me inundaba de emociones y ternura cada vez que me hablaba.

Todo empezó un 26 de diciembre, habíamos comenzado a salir en pandilla ya desde hace tiempo y entre ella y yo siempre hubo una empatía especial mutua, nos entendíamos bien, hablábamos de todo, incluso cuando yo estaba "dentro" como futuro misionero. Más de una vez le había dado pautas de oración e instrucción a ella y a su novio (mi amigo) cuando daba las formaciones y cursos prematrimoniales a las jóvenes parejas que se iban a casar. Un día que estábamos retirándonos a casa, depués de una cena en grupo le dije: "¡Así no hay manera!...¡No te dejas conocer! Siempre te vas la primera...". Ya que siempre se iba pronto a casa, nunca se quedaba a apurar la noche desde que lo dejó con mi amigo (con el que solo se dió un BESO en tres meses de relación ¿eh? y al que no podía ni quería ver ni en pintura...imaginaos). Ella se quedó muy cortada por mis palabras y me dijo algo así "¿Esa es la imagen que tienes de mi? ...eso tiene solución".

Entonces sin que ninguno de mis amigos se enterara, ni siquiera su mejor amiga, quedamos para cenar casi a escondidas tres días después. Llegué tarde 5 min. jejejeje (sin que nadie me lo dijera por aquel entonces) Nos lo pasamos bastante bien y hubo conexión, aún así fue una cena muy muy muy, pero que muy inocente. Desde aquel día empezamos a hablar cada vez más por teléfono e incluso a quedar ya una vez por semana (sin que nadie lo supiera). Obviamente ella no era una mujer de "rollos de una noche" ni yo un hombre que supiera sacar algo de una mujer en una sola cita, ni en dos, ni en tres... es más hasta ese momento creo que había estado con dos mujeres en mi vida y era más virgen que el aceite de oliva. El caso en que empezamos salir como algo más que amigos, pero de ninguno de los dos salía el impulso de dar un paso en cuanto al físico. Desde luego, si yo tenía que esperar que lo diese ella, lo llevaba claro.

Nuestras citas eran "muy monas", como de adolescente (de los de antes, no de los de ahora): nos cogíamos de la manita, íbamos a cenar, a dar una vuelta por el parque, la acompañaba siempre a casa, dos besitos y a dormir cada uno a su camita para suspirar pensando el uno en el otro. Ni que decir tiene que cuando no quedábamos, teníamos la llamada de las 23:00 H antes de ir a dormir y ninguno de los dos quería colgar: -"¡Cuelga tu!" -"¡no...Hoy te toca a ti!" Bendita inocencia...¿verdad? FIJAOS BIEN QUE HASTA ESTE PUNTO Y HABIENDO PASADO YA UN MES Y PICO, EL MAXIMO CONTACTO QUE TENÍAMOS ERA DARNOS DE LA MANO Y DOS BESOS. No recuerdo test alguno por su parte ya que fue hace mucho tiempo, pero seguro que alguno me haría para saber de que "estaba hecho por dentro". El caso es que siempre mi actitud con ella era la de BETA + PROVEEDOR ya que no sabía actuar de otra manera, traducido en: Siempre la acompaño a todas partes, hacemos planes de PAREJITA, nunca le llevaba la contraria, daba por hecho que ella no se equivocaba y que era yo "el que tenía que aprender", si ella decía que no le gustaba un sitio nos íbamos, si ella se le torcía el ánimo alli estaba yo para amortiguar el golpe, era un continuo ir detrás de ella para todo (y yo lo hacía encantado) etc. etc.

Al cabo de poco tiempo ella ya me había presentado a sus padres como poniéndome sobre aviso de que esto es una relación seria, además por aquel tiempo estaba terminando ingeniería, a curso por año, buenas notas, chico responsable y estudioso...vamos ¡Un Boy Scout! Un día salimos a una sala de salsa por el centro de Madrid, ya que por una vez me apetecía salir a bailar (que me encanta), el caso, es que a ella no y estábamos sentados como dos tortolitos hablándonos al oído por el volumen de la música. Aproveché esta cercanía para intentar darle el primer beso y ella me quitó la cara. Yo me quedé con una cara de "¿PERO QUE HE HECHO?". Claro, lo que yo no sabía es que el PROVEEDOR tiene que "trabajar" y "pagar un precio" por el contacto. Pues nada, nos levantamos y nos fuimos, me había cortado el rollo y me quedé seco con ella. Ella me dijo que todavía tenía "miedo" (ahora me parto de risa, pero bueno)...Yo como buen calzones-man, me lo creo y decido que nos vamos del local, la acompaño a su casa y le doy dos besos (metro + autobús ida y vuelta).

A la semana siguiente me la llevé a un pub cercano a su casa y alli ya la encerré contra la pared prácticamente, alli cayó por fin el primer "lote" con ella. Recordando mi actitud de aquella cita ahora lo entiendo: Sabía lo que iba a hacer desde el principio, me la llevé al rincon del garito más adelante conocido como "el rincón de la guarrería", la encerré en el reservado y fuí muy muy directo. Me sorprendió que apenas se resistiera, ya que además le "metí mano" (ahora lo llamamos kino) desde el primer beso mientras ella se dejaba hacer. Ahora como podemos leer esto: Adopté un estilo directo, proyectando mi estado sexual desde que nos sentamos en el reservado, ya que en mi mente el pensamiento que había era "Hoy no sales viva de aquí". No dudé, fuí directo pero cariñoso, lideré la cita desde el principio, no rectifiqué cuando empecé a tocarla, estaba decidido, ya que estaba harto de esperar. Ella reaccionó muy positivamente ¿porqué? Por que era asi como la tenía que haber tratado desde el principio y no ser tan formal.

Al tercer mes le propuse que hiciéramos un viajecito juntos de fin de semana, elegí Segovia. Ella nunca había hecho algo asi con un chico a pesar que era mayor que yo, pero aceptó sin miramientos. Fué un fin de semana muy bonito que recordaré siempre con mucho cariño, como hacíamos siempre, tuvimos unos planes de parejita. Lo interesante de este viaje fué mi primer intento con ella de hacer sexo serio. Sabado por la tarde, hora de la siesta: acabamos de venir de comer y nos echamos en la cama, empezamos a besarnos y a quitarnos la ropa. Aquí creo que si fuí demasiado deprisa para su ritmo porque es la primera vez en mi vida que me encontre con RUM (Resistencia de Ultimo Momento). Cuando empecé ya a escalar en serio, ella me pidió que parara, me lo pidió con palabras pero no con gestos. ¿Cuál fue mi error aquí? Hacer caso a lo que decía y no a sus gestos ni a su físico, ya que en ningún momento intentó apartarme de ella físicamente. Yo como un aunténtico "pringao" me quité con un "por favor" de sus labios. La verdad es que tenía una voz de "locutora de radio de madrugada" a la que era imposible que pudiera negarme. Tendría sus cosas, pero era una mujer que sabía pedir las cosas y salirse con la suya. Cuando la solté empezó a llorar como una niña pequeña porque obviamente era virgen. La abracé, le dije que no se preocupara, que no había prisa, vamos ROL "CHICOLAMARDECOMPRENSIVO".

Ahora se que tenía que haber seguido adelante, ya que si ella aceptaba irse un fin de semana conmigo, sabía todo lo que podía pasar. En este momento volví a adoptar el papel de PROVEEDOR, ya que el resto del fin de semana estuve intentando COMPENSARLA "por el trauma que la había causado" tratándola mejor, siendo muy cariñoso, comprándole algun regalito, dulces, etc etc. 100% confort - 0% atracción... algo propio de un proveedor: "pagar" o "compensarla" para ganar su aprobación. Hasta los 6 meses de relación no tuvimos un contacto sexual serio, debido a que siempre que llega su Rum nunca intentaba seguir adelante y era siempre yo el que se adaptaba a sus "necesidades". Hasta aquí como podeis ver es una relación bastante inocente, en la segunda parte os relataré como ésto fué cambiando poco a poco, sobre todo, apartir del momento en que terminé la carrera, empecé a trabajar y a tener más vida.


Un fuerte abrazo.


Arcángel.

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