MI PRIMERA NOVIA: AMANTE VS PROVEEDOR II

Imagen cedida por Toma
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Lo habíamos dejado en que acabé la carrera, comencé a trabajar, a ganar dinero, a conocer a más y más gente, a tener tiempo libre y por lo tanto.... a querer disfrutar de la vida. Después de haber estado estudiando 6 años de continuo sin un verano libre, aparte de haber dedicado tres de éstos años a una consagración religiosa, podréis entender que me apetecía vivir la vida. Tenía novia, tenía un buen trabajo de despacho y secretaria, tenía dinero y estaba ya calculando la fecha en la que "volaría de casa de mis padres, para vivir independiente y hacer lo que me apeteciera". Realmente necesitaba respirar, divertirme, viajar y gastar.

Resultaba que todavía mi novia no había acabado la carrera y empezabamos a tener unos ritmos de vida muy distintos: Yo quería viajar y ella no podía, yo quería salir a diario y ella no, yo me comparaba ropa que a ella no le gustaba, salía mucho más con mis amigos(ya que ahora tenía mucho tiempo), etc. Muchas veces, después de dejarla en su casa, después de salir a cenar (hay costumbres que nunca se pierden) salía corriendo, porque había quedado con mis amigos para salir de madrugada.... Ésto ella no lo sabía, ya que no le haría gracia. Yo como buen BETA-PROVEEDOR lo hacía a escondidas porque no tenía la seguridad suficiente en mi mismo como para salir "sin pedirle permiso" o para decirle abiertamente: "Me voy con Johnny y JM a PACHA". Seguíamos haciendo nuestros viajes de fin de semana de vez en cuando, después de que ella terminara los exámenes. Éstos viajes cada vez se iban haciendo más monótonos y además tenía que pagarlos yo, porque ya tenía dinero y ella era estudiante, cosa que HACÍA ENCANTADO. Si no lo hacía, para tener sexo con ella, debía esperar a que sus padres no estuvieran en casa y la verdad.... no me apetecía esperar tanto. PROVEEDOR = PAGAR O COMPENSAR DE FORMA DIRECTA O INDIRECTA PARA OBTENER SEXO. Cada vez, iba destapando más mis salidas nocturnas, de forma que hacía que se enterara más o menos directamente.

Cuando ella me veía el domingo en casa de sus padres en la comida familiar con cara de resaca, me preguntaba: "Pero... ¿Qué hiciste ayer?" Yo le decía que al final me había llamado mi amigo Johnny y que nos habíamos dado una vuelta (o sea, que habíamos salido de PACHA a las 6:00 de la mañana y habíamos vuelto a casa con el desayuno tomado). Cuando empecé a hacer lo que me apetecía, ella empezó su camino hacia mi nueva BETAIZACIÓN (aunque ya lo era suficiente) porque ya no tenía el suficiente control sobre mi. Cada acción mía se convertía en un motivo de discusión o en una manera de culpabilizarme por algo, a lo que yo siempre me encogía y le daba la razón... aunque después cuando ella no estaba, yo seguía haciendo lo que me daba la gana. Como vió que yo seguía por éste camino y se sentía inquieta, porque ya su control sobre mi no era total, un día me dijo: "¿Porqué no me llevas un día a PACHA con tus amigos?". Por aquel tiempo iba mucho a ésta discoteca, tenía entrada VIP y conocía a los puertas, al DJ de los viernes y a un par de camareras que a mi amigo Johnny y a mi nos daban un buen Prueba Social. Maldita la hora en la que acepté...¿Habéis visto el exorcista? En la vida había pensado que una mujer pudiera comportarse de semejante forma: "Tengo frío" "Tengo sueño" "No entiendo porqué tienes que hablar así con tus amigos" "Me quiero ir" "Me duele la cabeza" "Tengo hambre" "No me encuentro bien"... y todo esto ¡en una sola cita! Y lo peor es que cuanto más intentaba "atenderla", peor se ponía: ¡BETAAAAAAAAA! Con preguntas del estilo: "¿Estás bien? ¿Nos vamos?", etc. etc. Hasta que conseguí salvarme un poco debido a que se puso a hablar con mi amigo Johnny que me veía muy apurado y con necesidad de respirar. Ella tuvo la feliz idea de preguntar: "¿A donde va?" y Johnny, bromeando le dijo: "No te preocupes, va a ligar un poco y y traernos un par de chicas". Bueno...pues ella se lo creyó y me tuvo una buena temporada torturado acerca de esa broma de mi amigo.

Un buen día tuvimos la bronca padre, era sábado y decidí quedarme en casa porque estaba de mal humor. Mi amigo Pollo me llamó y me convenció que salieramos por ahi, la recuerdo como la "Noche de la Independencia", una de las mejores de mi vida por lo que disfruté, me supo a auténtica libertad. Al día siguiente no aparecí por casa de sus padres para comer y el teléfono sonó, al otro lado un tono de voz insolente me exigía explicaciones: "¿Y esa voz? ¿Porqué no has venido a comer? Así no vas por buen camino...¿No habrás salido ayer?" El Espíritu del Espartaco Alfa que todos llevamos dentro salió y dije que SI y que además me lo había pasado como en mi vida. Ella respondió: "No entiendo que yo esté de mal humor, que hayamos discutido y que tu salgas por ahí a divertirte". No pude contenerme más y Espartaco volvió a hablar: "Pues esto es lo que hay, así que vete acostumbrando" y colgué el teléfono. Creo que fué la priemra vez en mi vida y en una relación con una mujer que actué así. Ya me daban muchas cosas igual, puesto que hiciera lo que hiciera iba a estar mal, mejor hago lo que me da la gana y aprovecho mi tiempo.

Ella empezó a actuar como una desequilibrada al ver que ya no podía controlarme y que poco a poco me iba perdiendo. El primer detonante serio fué que le dije que antes que irme a vivir con ella quería compartir piso con otras personas para aprender a valerme por mi mismo. Obviamente, ésto tampoco lo entendió. Empecé a mirar hacia la luz y poco a poco fuí investigando, sin saber nada sobre seducción...claro, dando palos de ciego, pero caminando. En total fueron tres años de relación. Tuve que pasar por esto para darme cuenta de muchas cosas, hasta el punto de retirarme y abandonar la relación antes de dar el paso de casarme y con toda la "casa hecha"... pero esto ya es otra historia.


Un fuerte abrazo.


Arcángel.
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