¿POR QUÉ UN HOMBRE ABANDONA A UNA MUJER?

 O preguntado de otra forma ¿por qué el jefe tiene una aventura con su secretaria? ¿Por qué se ven de vez en cuando por la calle, parejas formadas por hombres con “sonrisa de ganadero”, tomados del brazo por mujeres veinte años más jóvenes que ellos? ¿Por qué un padre de familia con mujer y dos hijos, intenta alargar el horario de oficina, para no llegar a su casa antes de las diez de la noche? ¿Por qué existen páginas de contactos saturadas de hombres casados infelices, que no indican su verdadero estado civil en sus perfiles? ¿Por qué el público de los prostíbulos, es en su mayor parte de hombres casados o divorciados y no solteros? ¿Por qué cualquier mujer puede llegar a ser más atractiva, cariñosa, sensual y empática que tu propia mujer? Todas estas preguntas, hacen que un abogado especialista en divorcios, se frote las manos y empiece a sacar formularios y a pedir adelantos para “mover papel”. ¿Por qué un hombre deja una relación y en qué condiciones lo hace? Voy a ser quirúrgicamente sincero:

Un hombre abandona a una mujer básicamente, porque puede hacerlo. ¿Cómo? Sí, así de simple. Ahora me pondré a cortar tela, pero la razón fundamental, por la que un hombre abandona a una mujer, es PORQUE PUEDE. Es una simple cuestión de recursos ¿puedo hacerlo? OK, lo hago. Estos porquepuede, tienen una raíz común: a primera vista y un cálculo en el corto y medio plazo, al hombre que decide dejar la relación, no le va a suponer un trastorno dar este paso. ¿Pensabas que hablaba de libertad? Pues no querido amigo, te hablo de “recursos a mano”, porque para nuestra suerte o desgracia, los hombres tendemos o mejor dicho, somos especialistas en comerciar con nuestra libertad, como si ésta fuera un billete de cincuenta.

Soy realista, y no voy a dignificar mi propia condición porque la conozco bien, por disfrutarla unas veces, y padecerla en otras. Sé que un tío, a menos que esté o muy harto, o se sienta muy seguro de sus posibilidades y recursos, no abandona una relación con una mujer porque sí. Y más cuando el hombre, mentalmente funciona por objetivos, y cuando alcanza uno, tiende a acomodarse y estabilizarse en él… y a ser posible, dejarlo como está si ése estado le funciona. Que nadie se lo toque. Tú y yo sabemos, que un hombre para ser feliz, muchas veces lo único que necesita, es que le dejen tranquilo, en paz y como está. Nada más.

Desgraciadamente, no somos Francisco de Asís renunciando a sus títulos nobiliarios, somos más bien vendedores de nuestra propia libertad, y pagadores practica y constantemente durante toda nuestra vida. Para lograr los objetivos que nos hemos marcado, invertimos y pagamos. Sí, esa es la palabra clave de todo: pagar. Pese a quien le pese, los hombres, “compramos” cosas, y pagamos con dinero, con tiempo, con voluntad, con trabajo, con resignación, con salud, etc.

EL HOMBRE PAGA, CUANDO PUEDE 

ASUMIR EL PRECIO

 De la misma forma, si un hombre puede o siente, que puede asumir las consecuencias de abandonar a una mujer, lo hace. Lo hace, porque puede pagar ese precio. Si no tiene o si no siente o cree que tiene recursos suficientes para dejar una relación, que le hace infeliz, el hombre se queda como está, jugando a no perder ¿te resulta esto familiar? Una vez que el varón se ha emparejado, y ha renunciado a parte de su ego, a parte de su yo, de su espacio y de su libertad, para poder compartir su vida con una mujer, aceptando el contrato, empieza a medir con un baremo distinto orientado a “que la máquina siga funcionando”. Solamente moverá ficha, si se ve en una posición de poder suficiente, que le permita tener un margen de maniobra que le de autonomía fuera de la pareja.
                  
Le pesarán siempre mucho más, factores como el dinero, el sexo, la admiración, la sensualidad… fuera de la pareja, ya que en el momento de aceptación del contrato o relación, decidió limitar y contener estos factores. Si comprueba que estos valores, no les son concedidos o que le resultan menoscabados dentro de la relación, habiendo hecho él ya su cálculo en el momento de cerrar el trato, volverá otra vez a calcular, qué ha de hacer para volver a ganarlos. El hombre entiende su libertad a la hora de abandonar una relación, como el precio que puede asumir al hacerlo. En economía esto se llamaría coste de oportunidad: es algo que gastas o inviertes para recuperarlo. Si puedes pagar el precio…

la nueva compra de tu libertad

 no te supoNDRÁ un sacrificio


Esta es la segunda clave: que no suponga un sacrificio. Si abandonar la relación supone un sacrificio, o un perjuicio mayor que el quedarse como uno está, no se abandona… se queda uno como está: infeliz, pero sin perder la posición. Se juega a no perder. Independientemente, de que pueda irse con otra mujer, o tenga (o crea tener) otra posibilidad en vista de mayor valor, y que crea que le va hacer más feliz… o bien porque se siente rico en recursos y puede permitirse el lujo, o porque le hayan puesto los cuernos a la cara, o porque su pareja le haya hecho, la vida imposible, prefiriendo estar sólo, que mal acompañando… Hay que hacer el cálculo. Pero ¡ojo!

Este cálculo no siempre es acertado. ¿Cuándo es acertado esta cálculo y cuando no? Fácil: el cálculo es acertado cuando antes de abandonar la  relación te miras lo bolsillos, y has calibrado si tienes recursos reales y personales suficientes para volver a quedarte solo y buscar, o ir a donde se te espera de forma sólida en ausencia de emociones. Sí, no es lo mismo estar seguro, que venirte arriba por un calentón. La polla y las emociones, son malas consejeras a la hora de abandonar una relación. Ten esto muy presente, porque estos dos puntos, son los que hacen que te creas dios, por el mero hecho de que te hagan segregar endorfinas. Las emociones o calentones, se pasan, y de igual forma que te vienes arriba, te puedes venir abajo. Si saltas, que haya red, así de simple, de frío y de literal. Nunca pongas tu red para salir de una relación en otra persona que no seas tú mismo. Recuerda: lo que fácil viene, fácil se va.

Nunca tomes decisiones, para unirte o separarte de una mujer, poniendo como base los siguientes miedos: miedo a la soledad, miedo a la vejez, a la escasez sexual, o miedo a no cumplir con planes familiares ajenos que te hayan podido imponer. Un apunte final: estoy harto de ver a hombres tragar carros y carretas, por temor a quedarse solos en la vejez. Tú no tienes que aguantar nada, que no hayas elegido vivir. Los que así aguantan jugando a no perder, terminan divorciados, expoliados, arruinados, solos y sin el reconocimiento de sus hijos. Todo, por haberse aferrado a un clavo ardiendo, por no saber verse solos. Tu tabla de salvación es tuya nada más, si se la dejas a alguien que no eres tú, te ahogarás como Leonardo Di Caprio en Titanic. Buen ejemplo ¿verdad? Recuerda: un hombre abandona a una mujer, porque puede.

Se acabó lo que se daba: se acabó la tontería, la estupidez, la feria, el auto-engaño, la sugestión y la piedad contigo mismo. No te voy a decir lo que tienes que hacer, aunque lo estés deseando como un febril borrego. Ahora sabes más que antes, porque lo que acabas de leer aquí es verdad. ¿Qué no te gusta? No te preocupes, siempre te quedarán las comedias románticas. Vamos ¿por qué no te largas? ¿todavía sigues aquí? Ya estás tardando…

YO QUIERO MI PARTE: LA FANTASÍA DE LA JUSTICIA SOCIAL

 Antes de que el transcurso del tiempo y de los años, me convierta en un carcamal plasta narrador de batallas que a nadie interesan, me gustaría poder dar lo mejor de mí al mundo. No sé muy bien por qué te estoy diciendo esto, pero me obsesiona la idea de serle útil a  la humanidad, y sobre todo… llevarme una buena comisión por hacerlo. Ojalá pudiera decirte que soy un perfect man desinteresado y altruista, pero si te lo dijera tal cual, te estaría mintiendo. Yo quiero mi parte. Me gustaría tener el mismo valor que Francisco de Asís para liberarme de todas las esclavitudes mundanas, quedarme en pelotas y  mandar a la mierda, esta burbuja llamada The Matrix que me rodea, y a la cuál debo estar enganchado por alguna parte que no percibo a simple vista. Además, jamás te diría algo que yo mismo no estuviese dispuesto a asumir. Quizás estos arranques a lo Francisco de Asís, solamente tengan sentido cuando no queda más remedio (jamás lo negaré). Desde muy pequeño, mi padre me ha enseñado el trabajo y el esfuerzo como valores, es algo que tengo grabado en mi código de barras particular y de lo que no me puedo deshacer así como así. Esa ha sido su herencia, porque mi padre no es millonario, ni lo ha sido nunca: ha sido un trabajador por cuenta ajena toda su vida, un españolito medio. Supongo que me ha transmitido lo que él tenía, pero no me puedo quedar ahí, tengo que hacer algo más, tengo que invertir ese capital humano.

Si hubiese nacido en una familia acomodada y mi padre hubiera sido un especulador de bolsa, un político o un burgués con herencia, de esos que tienen manos de obispo por no haber dado un palo al agua en toda su vida… Supongo que también me habría transmitido el ideal de –Vive siempre cómodo y mejor que trabaje otro- Mi escala de prioridades sería otra muy distinta y muy probablemente, tendría esa mirada y expresión de relajación, que gasta este tipo de fauna. La realidad es que no es así. Soy un trabajador y analista nato ¿por qué? Es lo único que sé hacer, soy virgo ¿qué le voy a hacer? Mi horóscopo siempre habla de trabajo, en el 99% de las fechas del calendario. La verdad, es lo que más me pesa de todo, no creo en la suerte como objeto comercial, sí en cambio en estar en el lugar apropiado en el momento adecuado. No me gustan los sorteos, la lotería, los pelotazos, las trampas, los caminos fáciles… No es que solo no me gusten, es que no me los creo. No son fiables.

Esto no sé si es bueno o es malo, porque hay gente más despegada del suelo, a la que a menos en apariencia le va la vida mucho mejor. En un país de listos, yo debo estar en la lista de los tontos, porque quiero ganarme la vida sin regalos ni depender de la carambola o el empujón. Los relajados de cuna, pensarán que soy un pobre hombre; y si yo fuese un totalitario, trataría de inculcarte en cada una de mis palabras mis propios valores como re-afirmación de mi esquema. Algo parecido a cuando en las bodas te preguntan aquello de –¿Y a ti cuando te toca?- o sea: jodido uno… ¡jodidos todos! Pues mira, va a ser que no. Lo que es de bobos, es que un tipo como yo, se crea con derecho a que le repartan algo porque sí. Porque si el otro tiene más, pues a mí por una supuesta justicia, también debería tocarme ¿verdad? Eso piensan muchos, que son libertarios y revolucionarios, hasta que ocupan la posición de el tío de más arriba, y de golpe y porrazo empiezan a pensar como él.

¿QUÉ PASA JUSTICIERO?
¿DÁNDOLO TODO?


Búscate la vida. Hay gente que se ofende cuando les dices que se busque la vida, precisamente por no darles una solución empaquetada. Hazlo, porque la justicia no existe, entérate… Y quien está arriba no te va a dar ni las migas. ¿Tú ves que exista justicia en el reino animal? ¿en la naturaleza? Pues como animales que somos, hazlo extensible a escala humana. Y no, estar dentro de una burbuja occidental que se asemeja a The Matrix cada vez más, no es garantía de que un buen día, venga alguien y te quiera despertar como Morfeo despierta a Neo. Esto no es una película. Si quieres algo, no te lo va a dar nadie por más camisas que te pongas o firmas que recojas en la calle. Ni por asaltos, ni por salir por la TV subiéndote al congreso. Queda muy romántico y seguro que a alguna chica le hará gracia… Pero si te dan algo, puedes estar seguro que por otra parte te lo van a quitar, además… sin que te des cuenta. Creo que hemos visto demasiado cine triunfalista americano, y demasiado Disney, que por ello creemos que algún día… ¿Algún día? ¿qué? Mientras utilices el esquema que te ha impuesto el de arriba, tu padre, el mío, tu profesor y no quieras salir de ahí por creer que es “lo tuyo y lo que sabes hacer”, así te vas a quedar. Debe ser por eso que no he pegado el pelotazo, no lo llevo en la familia.

Pero no creo en la protesta, ni en el reclamo, ni en pedirle justicia social a nadie… ni en nada que no dependa de mi propio esfuerzo individual o que no me pueda ganar. Solamente tengo mi cabeza, es el único capital con el que cuento. Y a pesar de todo, mañana me puede caer una teja en la cabeza y quedarme tonto para los restos (puede pasar)… Realmente, a escala individual nos creemos muy importantes, porque lo vemos todo desde nuestro ombligo; pero a escala global, si tú y yo dejamos de estar, el mundo va a seguir girando. Acéptalo. Por esto, se venden también los libros que empiezan por [Cómo hacer que…], [Cómo conseguir…], [Cómo ser más…], etc. necesitas sentirte el centro, ya demás que te digan siempre lo que tienes que hacer. Para eso te han cultivado en Matrix dentro  de un capullo, para que produzcas mientras crees que algún día… Estás programado para que te den la comida por un tubo colega. Sí y a mí también, pero creo que las islas desiertas ya las han comprado los millonarios y capos de la mafia, porque si no… ya me hubiera ido a alguna.

Se acabó lo que se daba: se acabó la tontería, la estupidez, la feria, el auto-engaño, la sugestión y la piedad contigo mismo. No te voy a decir lo que tienes que hacer, aunque lo estés deseando como un febril borrego. Ahora sabes más que antes, porque lo que acabas de leer aquí es verdad. ¿Qué no te gusta? No te preocupes, siempre te quedarán las comedias románticas. Vamos ¿por qué no te largas? ¿todavía sigues aquí? Ya estás tardando…

UN “PRINCESO” EN APUROS

 De vez en cuando llega alguien y te calla la boca. No está mal que esto pase, y que te recuerden que las reglas y patrones que has definido según experiencias anteriores, no son al menos siempre como las tienes. ¿Pasa algo? Sí que pasa, porque gracias a estas banderillas, muy de vez en cuando puedo permitirme el lujo de creer que en efecto –No está todo perdido- Suelen durarme poco estas banderillas de alegría y esperanza (no te voy a engañar), y la verdad es que siempre acaba pasando algo, que hace que vuelvas al punto de retorno, que te hace reafirmarte de nuevo en la monolítica posición del axioma, con un tal –Lo sabía, tenía que pasar algo… No podía ser todo tan perfecto- ME JODE Y MUCHO. Creo que en el fondo, sigo teniendo en mi disco duro, algo del puto When you wish upon a Star del sorbesesos Disney y que precisamente tarde o temprano, sigo esperando como cualquier princeso.

De vez en cuando, supongo que también se me escapará alguna fanta de invitación, que me ubique en la odiosa, deshonrosa, degradante y anti-naturalmente consentida posición de pagafantas. Puedes pensar –¿Perdona? ¿un pagafantas tú?... tanto que predicas y ahora vienes con estas- y lo piensas con razón, pero nunca me hice un video y lo subí a Youtube alegando que había descubierto un gran misterio. Ser un princeso es muy jodido, porque tienes sentimientos y también quieres compartirlos, aunque sepas seguro que la estás cagando y mucho… Lo sabes, en el fondo cuando la cagas lo sabes. ¿Y qué pasa? Tarde o temprano, te acabas dando cuenta, de que se tenía que haber abierto a las emociones su puta madre.

Esto me puede pasar cuando dejo de medir, pero es que si estoy siempre midiendo y controlando… entonces no disfruto de mi puta vida, y que yo sepa solamente tengo una. Ojalá fuese un reptil gobernado por un mínimo cerebro primario, que no fuera capaz de retener memoria histórica. Ojalá… pero no es así. Yo nací lobo como quien dice, en una madrugada agónica de luna llena, en la que un calor asfixiante fue el caldo de cultivo y lo primero que percibí cuando llegué al mundo. Me gusta el calor, que no la luz del sol, porque soy más yo mismo de noche. ¿A cuento de qué? Según esta hipotética leyenda, debería transformarme cada vez que hubiera luna llena, en un hombre lobo a lo Underworld… Pues mira, eso no me pasa.

Nací lobo, me convertí en borrego con el paso del tiempo y cuando me di cuenta se me había olvidado cazar. Tuve que empezar otra vez a aprender a morder y a hacer lo que podía. Ese bien podría ser el resumen de mi vida. Me metía con un amigo, acusándole de que era un sensible, un comprendedor de mujeres y un invita-cafés-a-amigas-en-centros-comerciales de domingo por la tarde. Repaso mi histórico y bueno… mejor me callo, porque es para hostiarme, porque está visto que cuando uno detecta pecado en el prójimo, suele ser por haberlo cometido primero (qué te voy a contar).

¿ME QUIERE? ¿NO ME QUIERE?


Así en este plan de princeso, me va a querer su puta madre deshojando margaritas –¡Hay  que morder Miguel! ¡Morder!...Y menos balar- es algo que me tengo que repetir a diario para no abandonarme a lo moñas y al fracaso autocomplaciente de los sentimientos nobles con el pene bajo cero. Quiero que sepas una cosa, por si acaso tienes todavía algún atisbo leve de cuentos de hadas. En estas historias, a la princesa la acaba salvando el caballero, se casa con ella, fueron felices y comieron perdices, bla bla bla… ¿Sabes que le pasa al princeso? ¡¡¡Al princeso no le salva ni dios!!!

Se acabó lo que se daba: se acabó la tontería, la estupidez, la feria, el auto-engaño, la sugestión y la piedad contigo mismo. No te voy a decir lo que tienes que hacer, aunque lo estés deseando como un febril borrego. Ahora sabes más que antes, porque lo que acabas de leer aquí es verdad. ¿Qué no te gusta? No te preocupes, siempre te quedarán las comedias románticas. Vamos ¿por qué no te largas? ¿todavía sigues aquí? Ya estás tardando…

¡NIÑO! DEJA YA DE JODER CON LA PELOTA: 6 AÑOS DE P&R

 Eso no se dice, eso no se hace, eso no se toca… Cuántas veces habré oído yo eso. Si hubiese hecho caso a esas órdenes, P&R no existiría tal y como es hoy. Empiezo parafraseando a Serrat, y que por favor me perdone Joan Manuel esta cesión forzada si lee esto, porque creo que a él en todas partes, le siguen cambiando y censurando el –joder- por el –jugar- en los títulos, pero bueno… lo de joder lo entendemos todos, porque siempre viene al pelo. ¿Nunca has estado cenando en un restaurante y cuando más tranquilo estás se acerca una manada de cachorros humanos, pegando voces, saltando, molestando, gritando y  a fin de cuentas… dando por el saco? Seguro que sí. Es lo que hacen los niños, molestan mientras crecen. No le pidas raciocinio a un niño, solamente cruza los dedos para que no se te tuerza mientras lo crías. El niño acaba de cumplir 6 años, es varón y ya da la lata lo suficiente, como para molestar a los mayores en la mesa. Insisto, el niño es varón pese a quien le pese y de momento lo seguirá siendo. Eso no ha cambiado: ya le pega patadas a un balón, se sabe alguna artimañana, acaba de empezar primaria y como buen mandril todavía por formar, hace más ruido que beneficio. De momento prefiere ser el jefecillo del grupo en el patio del colegio, aunque de vez en cuando se lleve dos hostias de los niños mayores del siguiente curso. No se madura de golpe y esto tiene pinta de tirar para largo. Cuando se tiene un hijo, hay que criarlo y seguir con ello hasta el final. Nunca dejes las cosas a medio hacer.

Pues sí, a pesar de todo seguimos aquí, creo que en esto podría resumir toda mi retahíla posterior. Seis años se dicen pronto, pero en un lustro + 1 han pasado muchas cosas que han hecho cambiar o evolucionar la orientación y el rumbo de esta Santa Casa apodada P&R. Lo que me preocupa hoy, no es lo mismo que me preocupaba cuando un 9 de mayo del año 2007 decidí subir el primer artículo, solamente por comprobar “a ver qué pasaba” y si alguien a parte de mi, se dignaría, acompañado  de un deseo muy fuerte de re-afirmación y afán de protagonismo (para qué negarlo). Quería tener algo que fuera mío, que sirviera para algo y quería saber si sería capaz de sostenerlo y hacer que creciera. A día de hoy, para bien o para mal, no concibo mi día a día sin este espacio. Por cierto ¿Sabes qué es lo bueno?

Ya no me siento en la obligación de decirte lo que tienes que hacer desde hace bastante tiempo. Llegué a esa conclusión después de terminar Diario de un Single. Ahí dije –Se acabó, voy a comunicar solamente lo que me nazca, me dé la gana, vea necesario o me pida el cuerpo- Después de  comprobar una y otra vez que siempre es lo mismo, y que lo único que te pica es la entrepierna, ya no le voy a dar vueltas a lo mismo, una y otra vez para tratar de convencerte de que lo hagas mejor con las tías. Es tu vida, tu voluntad, tu pene y tu conciencia… Tú verás lo que haces con el conjunto. Si crees que necesitas más píldoras de las que hay actualmente en el mercado, vete a comprar viagra, porque aunque te parezca increíble, no sabemos más de mujeres que nuestros padres, o abuelos por mucho que te quieran vender por ahí, que te están desvelando misterios. Hay más cosas en la vida aparte de tu entrepierna ¡entérate! Después de este particular…

¡HALA! ¡A tomar por culo!

Gané una libertad que hacía tiempo tenía perdida. Como quitarse un peso de encima. Ya no me tenía que ajustar a las demandas ni a un calendario de publicaciones, ni de temas, ni de preguntas-respuesta vía e-mail, ni mirar cuatrocientas veces al día el correo, por si a alguno de vosotros, o tú mismo se os había torcido algún jaque que os hubiese hecho vuestra ex, vuestra novia, mujer, o cualquier tipa a la que te quisieras ligar sin demasiado éxito. Mira, a todos nos pasa más o menos lo mismo, nos sentimos así… ¡y de eso no se muere nadie! ¿OK? Es universal. Grábatelo y no le des ni tantas vueltas, ni tanta importancia. Cuánta más le des… peor. Lo más sabio que te puedo recomendar (una vez más) es que te centres en ti. Me doy cuenta que ha pasado el tiempo, y que todavía hay gente que me llama Arcángel. No me importa, ese nombre lo cogí por algo por lo que me sentía y me siento identificado todavía en el momento presente, pero hace años que no uso ese pseudónimo. Lo hecho, hecho está y ahí queda para quien quiera servirse de ello y disfrutarlo.

Lo bueno de ser: un mero vividor, esclavo unas veces, libertador otras, guerrero con verdades propias, un frustrado a medias, desengañado de algunas cosas, ilusionado por otras y ciudadano corriente allá donde los haya, que además trabaja por cuenta ajena y que paga un alquiler por vivir como todo hijo de vecino es… es… es… que no eres quien para decirle a nadie lo que tiene que hacer con su vida. Y a la vez, todo este conjunto de facetas, llamada vida mundana, te pone en un lugar similar al de la gente que recurre a ti, o a tus palabras (mejor dicho) de forma que tampoco a ti se te puede ir mucho la mano con fantasías, porque no dejas de ser un don nadie. Siempre me encuentro con gente que me aporta y que me aguanta, al menos en apariencia… para eso jamás negaré que he tenido mucha suerte en la vida. Y si he aprendido algo, es que siempre hay alguien que sabe más que tú. He dicho.

Se acabó lo que se daba: se acabó la tontería, la estupidez, la feria, el auto-engaño, la sugestión y la piedad contigo mismo. No te voy a decir lo que tienes que hacer, aunque lo estés deseando como un febril borrego. Ahora sabes más que antes, porque lo que acabas de leer aquí es verdad. ¿Qué no te gusta? No te preocupes, siempre te quedarán las comedias románticas. Vamos ¿por qué no te largas? ¿todavía sigues aquí? Ya estás tardando…

¿ABRIRSE A LAS EMOCIONES? SI ERES HOMBRE, ESTO TE LO VOY A EXPLICAR GRATIS

 Vaya por delante, que lo que uno lleva por dentro solamente le pertenece a sí mismo, es suyo, es verdad y solamente el que lo sufre lo entiende por vivirlo. Partiendo de ahí, te tengo que decir que para bien, o para mal, si has nacido hombre, tu misión en esta vida no es pasarte el tiempo mirando al cielo, suspirando y reflexionando, removiendo emociones o recordar tiempos mejores. Estoy seguro, que dentro de ti, existen laberintos, pasadizos, habitaciones o mazmorras llenas de tesoros, de objetos valiosos que solamente tú conoces. Cosas que sabes a ciencia cierta que serían verdad, y que te harían feliz si pudieras reproducirlas tal y como las concibes. Estoy tan seguro de ello, porque en eso y a menos que seas un reptil o un pez, con una ínfima capacidad de comunicación, sabes que lo que tú llevas por dentro, aquello precisamente que te quita el sueño… es muy parecido a lo que llevo yo, a lo que lleve mi padre, el tuyo, tu hermano y tu amigo. Por dentro estamos hechos todos de lo mismo.

Sabiendo esto y dándolo por bueno, tienes que saber que aunque estos sentimientos forman parte de ti, nadie tiene porqué valorarlos, premiarlos, aceptarlos, concederlos o materializarlos por el mero hecho de que existan, y que para ti sean la base de tu comportamiento, deseos o incluso tus mismos objetivos vitales. Este podría ser un buen resumen de lo que te quiero decir: Tus sentimientos son solo tuyos y te valen a ti. No le valen al vecino, no le valen a tu novia, no le valen a la mujer a la que amas o por la que aspiras, no le valen a tu mujer, ni a tu jefe ni al lucero del alba. Insisto: solamente son tuyos.

Quiero que esto te quede bien claro, porque como tuyos forman parte de ti y de nadie más. Hacen que te muevas, que te esfuerces, que tengas ideas, ingenio, inventiva, capacidad para solucionar problemas… y también de todo lo contrario: para cagarla, para hacer daño, para derrocharte, desperdiciarte, abandonarte al ego, ensimismarte y auto-engañarte. Entiéndelo de una vez: una cosa es lo de dentro, y otra lo de fuera. Lo de fuera, si te es más sencillo, podríamos llamarlo los resultados. Aquí es donde tenemos que dejar las cosas claras:

LO IMPORTANTE, NO ES PARTICIPAR


Puedes sugestionarte todo lo que quieras, puedes deformar la realidad, relativizar, reflexionar, cambiar tus esquemas mentales para instrumentalizar un fracaso y aprender de él ¿te suena? A mí sí. Llevo escuchándolo toda mi vida. Tú como hombre has venido al mundo para presentar resultados, para transformar la realidad, para ejecutar misiones, para trabajar, mantener y construir. Y nadie, absolutamente nadie, te va a premiar por participar, ni por tener buena intención, ni por tener buenos sentimientos o ideas bonitas.

Si estamos hablando de ella, sabes bien que una mujer puede inspirar en ti cosas que ni si quiera harías, o sentirías por ti mismo. Lo sabes tú, lo sé yo y lo sabían nuestros padres y ancestros, mucho antes de que nosotros existiéramos. Jamás lo negaré porque sería una estupidez. Pero si tú y yo, hoy estamos aquí presentes, no es porque nuestros ancestros tuvieran sentimientos muy nobles y los exteriorizaran haciendo de este mundo un lugar mejor. No fue así. Fue porque tuvieron una decisión y la ejecutaron. ¿Abrirse a las emociones? Ábrete todo lo que quieras a las emociones, que ya será otro el que haga lo que tenga que hacer.

Dentro de Gimme MORE! encontrarás: Gimme a $dollar BB!una historia que te podría pasar a ti. Por eso te la pongo en la cara, para que veas lo bueno y lo malo, al  dejar lo de siempre a un lado. LA VIDA DE CRISTIAN ¿Te hablo de libertad? Desde luego que sí. Te hablo de amor, de sentimiento, de realidad, de sexo, de obligaciones, de responsabilidad, de amistad, de fidelidad, de idealismo, de opciones que tarde o temprano un hombre ha de tomar en un momento de su vida. Y algo que no te esperabas en exclusiva: LAS CRÓNICAS DEL REVERENDO, nuestro recopilatorio más canalla, con un personaje que da mucho de sí.