LAS YOKO ONO DE MI VIDA

La vida es la guerra. Y en como toda guerra hay bajas y daños colaterales. Muchos soldados han caído en la batalla del amor. Pobres. Con lo felices que eran antes y no lo sabían. El otro día estaba comiendo con un amigo. Vino su novia. Hablamos normal como amigos que somos. Su novia una más de la conversación y de todo. ¿Cuál podría ser el problema? Bueno. Si te fijas, cuando salen varias parejas, ya sea a cenar, a la playa o de senderismo. Lo habitual es que ellos vayan a su bola y ellas a la suya. Vamos, que se crean dos grupos. El de ellos y el de ellas. Y aunque hay excepciones, es algo bastante habitual. Los hombres se entienden mejor con los hombres… y las mujeres, con las mujeres. Y no pasa nada: la vida es bella cuando quiere serlo.


Un artículo de Daniel Díez
 Cada vez que estrenan una serie de TV, miro su nota en IMDB para saber cómo está valorada. Si tiene muchas estrellas, le doy una oportunidad. Hay series mixtas. O sea, series que ven indistintamente hombres que mujeres. Por ejemplo, Juego de Tronos y luego las hay, que solo las verían hombres o mujeres.

HOMBRES LIBRES QUE ESTÁN AL MARGEN DE TODA ESTA MIERDA

Temo por los niños. Y temo sobre todo, por los que llevan naciendo desde los últimos diez años hasta ahora. Aunque temo más, por los que están por nacer. No es justo lo que les están haciendo. Yo como adulto, mejor o peor, soy capaz de defenderme porque ya tengo una mente formada. Tengo unos recursos, una forma de pensar, una cierta independencia y una nada despreciable libertad para tomar decisiones, dentro de un marco social condicionado, que me permite aceptar o renunciar en la medida de lo posible, a aquellas cosas que me afectan. En cambio, un niño no puede hacer esto, es fácilmente programable y manipulable.


Un artículo de Miguel Lázaro
 A pesar de todo, un adulto tampoco está exento de manipulación o de programación social condicionada. Realmente ninguno estamos exento, pero al menos los adultos, tenemos más medios para defendernos, elegir y tomar decisiones. Se supone que somos libres ¿verdad?

¿DONDE ESTÁ LA FRONTERA DEL ACOSO?

El otro día estaba mirando como cumplimentar un formulario para que me pasasen la mensualidad de la línea de internet. Y es que resulta que, a nivel europeo, se ha estandarizado la forma de hacer estas cosas. Bueno, pues como suele ser habitual, no había manera de saber cómo cumplimentarlo. Porque ya me dirás que hay que poner cuando te pide un “ID identificativo”. ¿Pongo el DNI? ¿El NIF? ¿El número de pasaporte? ¿Mi nombre y apellidos? ¿Vale cualquiera de ellos? Pues tuve que buscar en Google y encontré un manualillo que una empresa había desarrollado para facilitar la vida a sus clientes.


Un artículo de Daniel Díez
 El Estado nos complica la vida. Y luego, a la siguiente convocatoria de elecciones nos vende que van a simplificarnos los trámites de todo. Y así desde que tengo uso de razón. Pero bueno, una cosa es cierta: una vez que sabes cómo proceder, cumplimentar el formulario y hacerlo bien, es toda la misma cosa.

TENGO DERECHO A HACER UNA LLAMADA

Por un lado, quiero hacer las cosas bien, que todo se haga bien. Por otro, veo como cada cual va a lo suyo sin respetar al que vive al lado. ¿Sabes cuál es mi verdad? Aunque no te importe mucho, quiero que sepas que me siento como un animal en cautiverio, que da vueltas sin cesar en su jaula… porque no puede hacer otra cosa. El falso civismo, la apariencia y esta sociedad tan políticamente correcta en la cara A, y tan oscura, siniestra e interesada en la cara B, está acabando conmigo. Te hablo desde una celda: no lo parece, pero la siento así. Y como detenido sin haber pasado por comisaría, delincuente sin haber delinquido y preso de mis ideas, tengo derecho a hacer una llamada. Te estoy llamando a ti.


Un artículo de Miguel Lázaro
 Existen personas, que gozan en destruir lo construido. Que no les importa el trabajo que otros han hecho antes que ellos, y sobre el que se apoyan, viven y disfrutan sin tener conciencia de ello. Personas que dan la realidad por hecha, y que no piensan que sus derechos y libertades, antes de poder ser ejercitados, han tenido un precio.

ELLA TIENE UN PLAN

Existen profesiones y trabajos vocacionales. Por ejemplo, puedes querer ser maestro o policía. Quizá por tradición familiar o por alguna idea romántica de juventud dónde te imaginaste salvando gente de malvados villanos o puliendo a un futuro premio Nobel.


Un artículo de Daniel Díez
 También existen trabajos temporales como trabajar en la barra de un bar de verano. Cualquier trabajo sirve para ganar dinero. El mundo mejora gracias a la gente que intenta satisfacer las necesidades de su prójimo. Pero también, un trabajo puede hacerte la vida feliz o miserable.

EL POR QUÉ LOS HOMBRES SOLO DEBERÍAMOS USAR MONOSÍLABOS Y HABLAR LO MENOS POSIBLE

En nuestro deseo de sentirnos aceptados por la mujer que nos ama, por la mujer a la que amamos, un impulso cuasi automático que despierta en nosotros, es el de abrirnos a ella. Te diría que es lo mejor que te puede pasar, porque es un signo inequívoco de que confías en ella; y la confianza, es la base de toda relación ¿verdad? Pero… la confianza en el otro y el hecho de abrirte y desembucharlo todo, no son la misma cosa. Lo malo de esto, es que los guiones cinematográficos y la psicología moderna, han hecho mucho daño contribuyendo a la destrucción de la personalidad masculina, si es que se puede decir así.


Un artículo de Miguel Lázaro
 Soy profano en tantos temas y en ocasiones me siento tan ignorante, que a veces, me da miedo que la gente me haga caso, por si me estuviera equivocando. Lo cierto y lo que me hace insoportable, es que casi nunca me equivoco. Muchas personas lo ven como pedantería, egocentrismo y un YO exacerbado, pero para mí es más una maldición, porque de facto y doliéndome a veces en lo más profundo, me equivoco poco. Ahora si quieres me mandas a la mierda, porque lo entendería perfectamente, pero no quiero que te quedes igual que antes, así que si puedes o quieres aprovechar algo de lo que viene ahora, quédate un poquito más.

ÉRASE UNA VEZ… SI VOLVIERAS A NACER COMO EL PUTO AMO

Imagínate que vuelves a nacer. Imagina que estás en tu veintena. Que eres apuesto, que tu familia tiene mucho capital. Tu puesto de trabajo es el de director de una de las multinacionales que pertenecen a tu familia. Imagínate que te puedes permitir comprar todo lo que se te antoje o casi.


Un artículo de Daniel Díez
 Me imagino que es algo bastante alejado de lo que somos ahora mismo ¿me equivoco?. Al menos respecto a la posición privilegiada. ¿Dirías que ligarías más o menos que ahora? La respuesta parece sencilla. Y lo es. Vale. Por muy gañan que seas, las mujeres irán a ti y no tendrás que ir tú por ellas. ¿Tendrías pareja estable? Porque claro, al tener tantas donde elegir ¿Por qué quedarte sólo con una? A todos nos gusta la variedad. Sobre todo, si esa variedad es de calidad. Yo lo tengo claro:

UN HOMBRE DEBE APRENDER A DECIR "NO"

Cuando te encuentras con leyes, con reclamos, con ideologías, con políticas o contenidos educativos y movimientos civiles, que te dicen cómo debes expresarte, cómo debes sentir, cómo debes mirar o cómo debes relacionarte con el sexo opuesto, puedes estar seguro que estás siendo oprimido, y que no se está respetando tu libertad. Aunque nadie levante el puño, están interviniendo en tu vida privada, en tus opciones, en tus decisiones y en tu propia voluntad si te dejas. Y si eres un menor en proceso educativo, todo esto va a quedar grabado en ti de por vida.


Un artículo de Miguel Lázaro
 Esto no es una metáfora: la única barrera real, es tu integridad y la de la otra persona, y todo lo que nos quieren meter en la cabeza, a nosotros y a nuestros hijos, es adiestramiento para convertirnos en hombres controlados, en mascotas. Si, he dicho hijos refiriéndome a hijos varones, y he dicho hombres: en masculino. Si no te interesa, o eres especialmente sensible o políticamente correcto o correcta, no sigas leyendo… advertido o advertida estás. Me va a dar igual, el cómo te sientas: ese es tu problema.

DESDE MI JAULA SIGO SIENDO LIBRE (AÑO 2033)

Han pasado 10 años desde la restricción de zona segura (R.C.S.). Aunque a mí ya me pilló tarde, me incapacitaron legalmente, o mejor dicho: me condenaron por declararme insumiso a la restricción. No soy un preso político, soy un preso de género, aunque no se me reconoce como tal. No tenía por qué hacerlo, pero preferí pasar el resto de mis días siendo coherente, aunque fuese dentro de un bloque de celdas. No lo llaman cárcel, pero no puedo salir del recinto: no hay rejas, pero las puertas se abren y se cierran a determinadas horas. Se parece más bien a un hospital psiquiátrico. Si alguien puede leer esto, escribo desde el Centro de Convictos Monegros I.


Un relato de Miguel Lázaro
 No construyeron un casino en Los Monegros, finalmente levantaron una cárcel, para todos aquellos que cometieran delitos de comportamiento antisocial. Mi matrícula es la 004… por lo visto, hubo tres antes que yo, pero me consta que soy el convicto más antiguo. Los otros tres terminaron por aceptar el tratamiento, y deben de ir vagando por ahí como zombies, realizando tareas de mantenimiento, bajo el seguimiento de alguna agente de servicios sociales, que les proporcione las pastillas y controle sus rutinas.

TU LIBERTAD DE EXPRESIÓN CORRE PELIGRO

La libertad de expresión corre peligro. Bueno, siempre ha corrido peligro. Cualquiera que haya sido el tiempo y lugar en este planeta, si decías algo que no gustaba al que mandaba seguramente lo pagases muy caro. En la actualidad, en un mundo que supuestamente es más desarrollado, y también supuestamente más evolucionado, sigue habiendo partes del mundo en las que declararse homosexual te cuesta la vida. Hablar mal del gobierno te cuesta como mínimo la cárcel, y caricaturizar al dios de algunos es la muerte tuya y de tu familia.


Un artículo de Daniel Díez
 Vale, hay países más tolerantes. Incluso hay países donde la constitución te ampara para poder decir todo lo que se te antoje. Luego, el código penal está para quien se pase y entre en la difamación. Tenemos a un grupo de gente, actualmente minoría, que aboga porque se pueda decir cualquier cosa. Incluido enaltecer el terrorismo, negar el holocausto o cualquier otra cosa que los políticos hayan dictaminado que no se puede hacer.